En el centro de la composición se ve a la naturaleza humana que asumió la forma de una mujer. Tiene los brazos levantados y unas cuerdas rojas sujetas con ambas manos, que a su vez jalan Dios Padre y Cristo desde el cielo. La paloma del Espíritu Santo sostiene otra cuerda roja que va a dar sobre la cabeza de la naturaleza humana. Esta se encuentra parada en medio de una telaraña y está rodeada de muchos símbolos que componen una compleja alegoría sobre la fragilidad de la naturaleza humana.
Observaciones del bien mueble
En diferentes partes de la pintura tiene inscripciones señalando cada una de las figuras que aparecen. En el borde inferior se puede leer: Metecum Catholice Spectalor superbias, autin minimo viribus confidas, vide qua so, hice intijpis, te nihil humanitus tuapte natura pofse, nifi enim fragilitati nrae singulari Dei boni auxilio succurreretur, d animae perici... quu mortalis ... nimics. nia salutis... aranea prade inhias... momentis insidien..."