Campana que presenta dos franjas decorativas en la parte superior y dos en la inferior, presenta motivos fitomorfos en la parte central que debido a la corrosión no se alcanza a distinguir claramente, en la parte inferior se observa una flor sobre una inscripción. La campana es un instrumento musical en forma de copa invertida. Se divide en tres partes: jubo, copa y badajo. La copa es generalmente de bronce. El badajo es una pieza metálica que cuelga de su centro y sirve para tocarla. La pera o coronilla es de hierro macizo. La sonoridad de las campanas depende de la mezcla de sus metales, que debe estar constituida por un bronce compuesto de cobre con un 25% de estaño. Durante los años 604 a 606, se mandó que en todas las iglesias católicas se colocaran campanas que tocaran en los Divinos Oficios, misas solemnes y festividades. Al crecer el número de campanas y el volumen de las mismas, se vio la necesidad de construir torres para colocarlas debidamente y que su sonoridad pudiera esparcirse más. Una disposición canónica dice que las catedrales deben tener cinco o más campanas; las parroquias, dos o tres; y las iglesias de órdenes mendicantes u oratorios particulares, una. Es una espadaña y posiblemente era la que marcaba o indicaba los tiempos de la vida conventual.
Observaciones del bien mueble
Presenta zonas con corrosión que impide apreciar la decoración. La inscripción que puede apreciarse dice: 3 MURiLLO.