En una lámina de formato rectangular, se ha pintado una escena que, a modo de ilustración, acompaña a la inscripción que ocupa la mayor parte de la composición, la inscripción dice: "Doy gracias al Señor Divino Redentor por haverme salvado de una operación. Su devota, Celia Hernández de Flores. México, enero de 1952". En la esquina izquierda, puede observarse una cama, con una figura en ella, arriba de la cama un pequeño cuadro como si estuviera fijado en la pared, crea una sensación de interior. Al otro extremo puede observarse un añadido que podría ser una lámina con la imagen del Redentor, pero que en la actualidad no muestra ninguna imagen.
Observaciones del bien mueble
Los exvotos en México se realizan desde la época virreinal. Los que se han localizado pertenecen al el siglo XVIII, que parece ser el momento de mayor profusión de este tipo de imágenes. A la vez, esta producción estuvo realizada por individuos, que en su mayoría no eran artistas, como una práctica de devoción. Por otra parte se han localizado también series de exvotos y conjuntos reunidos por los propios fieles en algunos espacios específicos de los templos. Estos objetos se siguieron realizando desde el siglo XVIII a la actualidad.