La escena que relata el momento en que Jesús está en templo rodeado de los doctores, también depende, como las demás obras de esta serie, del evangelio de Lucas (Lc 2, 42-52) que es el evangelista que más escribe sobre la infancia de Cristo. De acuerdo con Lucas, en ese momento Jesús tenía doce años, era casi un adolescente y sin embargo, aquí está representado como un niño. Sin duda se ha querido destacar la importancia del hecho de que siendo tan pequeño tuviera la sabiduría para hablar con los doctores. Estos se sorprendieron antes sus conocimientos y eso es lo que intenta demostrar el pintor al poner al grupo de los tres judíos en movimiento, denotando así, físicamente, la inquietud que causaba la sabiduría del niño. En contraste, la figura del pequeño, que se encuentra en el centro del espacio, representada frontalmente y mirando al espectador, tiene el aplomo y la seriedad propios de su dignidad como hijo de Dios.