La Virgen espera el momento de su muerte. Recortada y con sus manos entrelazadas tiene fija su mirada en el firmamento.
Vestida de blanco y azul que son los colores de la Virgen y un halo de luz rodea su cabeza.
Los doce apóstoles se encuentran a su alrededor a la expectativa. Dos figuras femeninas y un niño están a los pies de la Virgen.
La composición en base a una estructura diagonal.