La Virgen de la Soledad se representa de pie sobre una peana; vestida con túnica y velo negros decorados con los anagramas de Jesús y María; lleva tocas doradas y sobre el pecho dibujada la paloma blanca del Espíritu Santo. Tiene los brazos plegados y expresión de profunda tristeza en el rostro.
Observaciones del bien mueble
Tiene ojos de vidrio. Presenta abrasión en la capa pictórica