Retablo con remate de medio punto compuesto por un cuerpo y remate y tres calles. Las tres calles que se ubican en el primer cuerpo son regulares, aunque se destaca la calle central. Están divididas por pilastras estípites decoradas por cabezas de figuras femeninas con toca de monja. . Las calles laterales presentan dos nichos, uno de ellos, el de la izquierda está vacío. La calle central presenta una pintura de la Virgen de Guadalupe con las cuatro apariciones. A esta imagen se la subrayado con la incorporación de unos ángeles que la coronan de muy mala factura y actuales. La división entre el primer cuerpo y el remate se realiza mediante un entablamento con una cornisa de entrantes y salientes con detalles de dentículos. El ático o remate que cierra en medio punto presenta dos medallones que describen pasajes de las apariciones guadalupanas. El retablo tiene como elementos decorativos, estípites, roleos y ornamentos vegetales.
Este retablo podría fecharse en la segunda mitad del siglo XVIII, no sólo por su repertorio ornamental cuyos elementos son propios del siglo XVIII, sino por la utilización de las pilastras que se convierten en los retablos de la segunda mitad del siglo XVIII, en elementos que dejan de tener una función estructural. Algunos autores han denominado a este lenguaje arquitectónico como neóstilo.
Observaciones del bien mueble
Véase:
Fernández, Martha;"El neóstilo y las primeras manifestaciones de la Ilustración en Nueva España" en Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM, 1993, Vol. XVI, Núm. 64, pp. 31 - 45.