El rosario cuelga del cuello de San Francisco, es indudablemente del siglo XVIII y seguramente proviene del cercano San Bartolomé Cocucho, ya que coincide con la descripción"... se ocupan en hacer cuentas de rosarios de cierta madera fina que van a buscar a tierra caliente y llaman TAPINZIRAN, poniéndolos muy lustrosos con un palito de la misma madera y un pedazo de gamuza..." (inspección ocular). El engarce entre las cuentas es a base de eslabones de cadena de plata. La medalla que exhibe en el extremo no es la cruz original que debió ser del mismo material (plata).
Observaciones del bien mueble
Ha subsistido en el lugar en gran parte porque se desconoce su originalidad, así como que las cadenillas son de manufactura artesanal en plata.