Escultura que representa a San Martín de Porres, vistiendo el hábito de donado dominico: túnica blanca, escapulario café y capa negra. Lleva del lado derecho la escoba, su atributo característico. De pie sobre una peana de piedra colocada sobre un elemento con decoración fitomorfa que se encuentra adosado al muro.
San Martín se destacó por su humildad y paciencia. Al solicitar ser admitido en el convento dominico en calidad de donado, le fue confiado el oficio de enfermero, atendiendo a los enfermos pobres; También fue arbolario y distribuía las limosnas recogidas. Además de su caridad para con los pobres, era especial amigo de los animales.