Imagen principal
Descripción del bien mueble
La pintura se encuentra a la altura del remate sobre la quinta calle del cuarto cuerpo del Retablo de san Bernardino. Parece ser que fue añadida al retablo en el siglo XVII, suposición basada en el marco barroco, el soporte de tela en lugar de madera y a que fue realizada por un pintor distinto al del resto de las pinturas del retablo. María Egipciaca nació hacia el año 343 en Egipto y murió en el desierto de Jordania en 421 o 422. Fue el monje Zózimo a quien contó su historia: "Tenía doce años -le dijo ella-, cuando escapé de casa de mis padres para ir a vivir a Alejandría. Durante 17 años me entregué a la disipación, hasta el día en que me embarqué con unos jóvenes libios que iban a Jerusalén a la fiesta de la Exaltación de la Cruz. Era tal mi perversidad que los seduje a todos... Llegada a la Ciudad Santa me uní a la multitud que invadía el Anastasis (Santo Sepulcro), pero quedó detenida en el umbral. Eran mis pecados los que me impedían entrar. Viendo una imagen de la Virgen María, le hice esta oración: 'Oh, madre de Aquél que murió por los pecadores. si logras que pueda yo también venerar su Cruz, seguiré el camino que tú me indiques.' Fui escuchada. Una vez terminada la ceremonia, volví para orar ante la Virgen: 'Atraviesa el Jordán -me dijo-, camina veinte días y encontrarás la paz'. Confesé mis pecados. recibí la Eucaristía, crucé el Jordán y me interné en el desierto hasta aquí. Hace 47 años que me hallo aquí, sin haber encontrado nunca un ser humano, alimentándome sólo de raíces y de hierbas. hablando solamente con Dios. Los primeros 17 años de mi soledad estuvieron llenos de tentaciones y pruebas. pero la Virgen me socorrió, y fue ella quien obtuvo para mí la paz profunda en que me encuentro desde entonces'. Dicho esto, María rogó a Zózimo que volviese el jueves santo del siguiente año, para llevarle la eucaristía. El viejo monje fue fiel a la cita. Volvió otra vez al año siguiente, pero esta vez nadie respondió a su llamado cuando llegó a la gruta de la penitente. Entró y encontró a María acostada en el suelo, aparentemente muerta desde hacía ya tiempo. Oró largo rato junto a ella, la enterró en la arena, cerca de ahí, y volvió después a la laura en donde vivía. La santa esté representada de busto, girada hacia su derecha y con los brazos cruzados sobre el pecho. Su actitud es de penitente.
Observaciones del bien mueble
Sin Información
Materiales constitutivos
pintura, tela
Técnica de manufactura
Óleo sobre lienzo
Alto
1.62
Ancho
1.4
Profundidad
0.25
