Esta pequeña imagen de devoción que representa a Santa Rosa de Lima tiene una buena calidad. La figura de la Santa y el niño está colocada en el centro de la composición, frente a un horizonte de tercio, paisaje cuya importancia aumenta con el dibujo de un árbol que alcanza en tamaño a las figuras. Sin embargo, no compiten, pues figura y fondo están en armonía. La misma armonía que guardan las figuras entre sí, en cuanto a proporciones, corrección del dibujo (tanto las manos de la mujer como del niño están bien construídas) y color. Los verdes y azules del fondo permiten que se destaque el negro y blanco del hábito dominico, mientras que el niño lleva una pequeña túnica naranja. Pero es interesante observar que Santa rosa envuelve al niño en un paño rojo de alta saturación que se cierra en un círculo llamativo, con el rojo de las rosas que coronan la cabeza de la santa y que son uno de sus atributos.
Observaciones del bien mueble
El estado de conservación de esta obra es más que lamentable. Por la manera brutal en que está cortada la tela, parece que se cortó y se pegó a un nuevo bastidor ovalado, sin ningún cuidado. El deterioro es evidente y urge la restauración de una obra de gran calidad.