En la pintura se observa a un personaje masculino de barba, tiene la mirada hacia el Cielo, porta un manto verde y un bastón o mazo. Se trata de Santiago el Menor, que vivió en el siglo primero y fue pariente de Jesús; se le considera el autor de la Epístola de Santiago. En el instante de su ascensión, Cristo encomendó a Santiago la Iglesia de Jerusalén. Por esta razón los otros apóstoles le cedieron el episcopado, siendo e primer obispo. A los treinta años de haber accedido a la sede episcopal fue llamado a comparecer ante el Consejo Supremo y acusado de haber infringido la ley. El sumo sacerdote Anano instigó al pueblo a apedrear a Santiago. Lo condujeron a la terraza más alta del templo y lo constriñeron a renegar de su fe. Pero Santiago alabó a Jesús y lo arrojaron al vacío, luego lo apedrearon, pero Santiago no había muerto; mientras oraba, se acercó un batanero con una gran pértiga y descargó sobre la cabeza del santo un golpe tan violento que le partió el cráneo. Se le representa con una pértiga de batanero, con un disco dorado sobre la cabeza y también con un libro.
Observaciones del bien mueble
En la parte alta del cuadro aparece la inscripción: SANTIAGO el Menor.