Pintura que representa a un hombre de edad avanzada con vestido y manto blanco, tiene la mano izquierda sobre el pecho y la derecha sobre la boca indicando silencio, en la parte de atrás se observa un ganso que sostiene con su pico una piedra junto a un cuerpo de agua. Representa la virtud del Silencio, y corresponde a las representaciones clásicas en donde el silencio es "un hombre viejo que pone sobre sus labios un dedo, pintándose además y cerca de él un ganso con una piedra en el pico," según Cesare Ripa, quien en el siglo XV realizó un compendio de iconología clásica, el silencio se representa como un hombre viejo porque la edad senil suele ser silenciosa, confiándose por entonces más en el solo mérito que no en la fama adquirida por las palabras, se representa el silencio mediante una figura de dicha edad. En cuanto el ganso, es muy aficionado a gritar continuamente, así como a silbar y canturrear con mucha garrulidad y sin la menor armonía o consonancia, por lo que poniéndose una piedra en medio de la boca, claramente nos muestra que, si no somos aptos o capaces para hablar de un modo que pueda producirnos honores o alabanzas, ha de ser preferible que nos quedemos callados.
Observaciones del bien mueble
La pintura está adherida al muro del luneto, presenta varias zonas rotas. El cuadro tiene en la parte inferior la inscripción: SILENCIO. La pintura se atribuye a Padilla.