Aunque carece de todo movimiento, la figura está finamente tallada en lo correspondiente al rostro y manos. Es probable que por su exposición a la luz natural, la pintura del cuerpo esté desteñida y nos presente una figura casi blanca. Acompañan a la virgen tres pequeñas esculturas independientes de pastores que arrodillados veneran la imagen. Dichas figurillas, también policromadas, están finamente talladas.