Esta pintura, como muchas otras hechas durante el siglo XVIII, incluye una serie de escenas relacionadas con la historia de la aparición de la guadalupana a Juan Diego. De forma ovalada, tres de las pequeñas representaciones nos muestran las apariciones de la Virgen y una cuarta muestra a Juan Diego enseñando su tilma a Fray Juan de Zumárraga. Además, en la parte inferior al centro del cuadro, exactamente debajo del ángel que sostiene a la virgen, se halla pintada una pequeña escena del santuario guadalupano construido en la ciudad de México. También se destaca y hacen resaltar la propia imagen sagrada, la serie de arreglos florales que la rodean.