Antecedentes históricos
El atrio de la capilla formó una sola unidad -primero física y luego visual- con el atrio de la parroquia que ha llegado a la época contemporánea. La modificación de las disposiciones originales del poblado creó el espacio para una calle, para el edificio del mercado y hasta para nuevos componentes de la capilla y otros elementos urbanos. El espacio atrial de la capilla, por ejemplo, ahora lleva una portada que presumiblemente nunca tuvo: se trata de una obra de muy pequeñas dimensiones formada por pares de columnas que soportan un entablamento y que flanquean un arco rebajado, objetos arquitectónicos todos de cantera rosa de la región. La delimitación del atrio, además, continúa hacia los lados con una reja metálica y moderna que más bien cumple las funciones de barrera visual frente al diverso tráfico de la calle que da acceso al templo.
La capilla es una obra ciertamente peculiar porque, entre otras cosas, no tiene torre de campanario y lo más probable es que sólo haya tenido una sencilla espadaña que luego ha desaparecido. Su diseño incluye, eso sí, de manera excepcional, un nártex abierto que se extiende, incluso formando una especie de plafón, del frontón de la fachada al muro que contiene a la
portada propiamente dicha.
La fachada está formada, así, por el volumen que incluye los muros laterales, el frontón triangular que remata la composición y la portada, que gracias a esa disposición se abre en el muro oriente del templo, en un paño remetido alrededor de 6 m respecto del paño del frontón. Se trata de una reminiscencia de un alfiz pues está constituida por un lienzo de muro de cantera
aparente que contiene el vano de acceso en forma de arco de medio punto y al que, además, flanquean dos pilastras sencillas; esos apoyos, a su vez, soportan un pequeño entablamento acentuado en su cornisa, sobre la que se apoya el vano de la ventana de coro, ésta de trazo rectangular y enmarcada también por cantera pero de color gris.
La composición de esta fachada principal de la capilla es, desde luego, una de las peculiaridades del edificio y, acaso, de la zona urbana de Ameca pues no sólo es excepcional sino que, verdaderamente se trata de una interpretación libre de un elemento tradicional de la arquitectura más hondamente relacionada con el linaje neoclásico que ha caracterizado a buena parte de
Jalisco.
Las singularidades de la capilla continúan en el interior: en el remate de la nave, que se alza sobre una sencilla planta de trazo rectangular, se encuentran tanto el presbiterio como la cúpula que lo cubre. Es notable, pues, que la cúpula no haya sido proyectada para cubrir un crucero -así fuera virtual- o alguno de los tramos en que se dividió a la bóveda de cañón de medio punto corrido que cubre todo el espacio de feligresía.
La cúpula, en fin, cubre el presbiterio con un cierto dejo de ingenuidad pero con el infalible recurso de ser una fuente de luz de primera importancia para los fines simbólicos del presbiterio, del altar y, desde luego, de la iglesia toda. La cúpula es una obra de planta octagonal, tambor y ventanas de trazo circular a la que definen, aparte sus ocho lados y las pilastras que perfilan cada lado, una serie de falsas nervaduras que recorren el intradós desde el entablamento corrido hasta la clave, que quizá por ello fue diseñada como un pinjante.
Los acabados de la cúpula y de los elementos que lleva adyacentes van todos aplanados y pintados con vinílicas y parcialmente a la cal en color blanco, tono que contrasta suavemente con los rosados y los suaves ocres de las canteras regionales que forman las apariencias de las estructuras y de los otros componentes de importancia.
El presbiterio, a su vez, es de extrema sencillez, como el arreglo a manera de retablo que da lugar e importancia a la imagen de la Purísima Concepción que ocupa el sitio central, entre dos columnas clásicas, y flanqueada por un ángel y una escultura que representa al Sagrado Corazón.
La imagen titular del templo es una obra del siglo XIX; las otras figuras son desde luego posteriores y de linaje popular, como las estaciones del vía crucis y acaso unos cuantos objetos más a los que se confió la mínima decoración de un salón modesto pero muy interesante. Asimismo es, además, el espacio destinado al coro y, evidentemente, al sotocoro que antecede al espacio de culto.
La capilla de la Purísima Concepción formó parte, con la actual parroquia de Santiago Apóstol, del grupo de recintos arquitectónicos más tempranos de la localidad. Esta obra se encuentra frente al mercado que en los primeros años del siglo XX debió tomar una parte del gran atrio que compartían la parroquia y la capilla. En el espacio resultante se hicieron luego varias obras
además del mercado: entre los elementos de interés que se conservan se encuentra una placa conmemorativa de los 50 años del templo que lleva la fecha de 1854.
La capilla fue construida en por lo menos dos etapas principales, una probablemente a finales del siglo XVI -según algunas fuentes dedicada originalmente a Santiago Apóstol, antes de la erección de la parroquia que trascendió- y otra ya bien entrado el XIX: es posible, desde luego, que se trate incluso de dos estructuras diferentes si bien es de considerar la circunstancia de que la integración de elementos neoclásicos haya tenido lugar sobre un primer diseño del recinto caracterizado por su aliento renacentista.
Por esas y otras razones, es presumible que la primera época del conjunto haya sido influida por el esquema que fue seguido en varios sitios, en especial en los que se optó por resolver los centros de población sobre los ejes que unían a los templos conventuales -o parroquiales- con las capillas de hospital, género en el cual se atendía a la población y que terminó por convertirse en un rasgo de la arquitectura histórica de vastas zonas del actual Estado de Jalisco. En varias localidades del centro y del sur de la entidad, además, fue práctica corriente acudir a esa disposición más allá de la necesidad de construir una parroquia y una capilla, sólo los dos espacios destinados al culto más importantes desde el punto de vista de la organización urbana.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Ameca, Ameca
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Fray Antonio Cuéllar
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008