Antecedentes históricos
La capilla de Santa María, y que además es la casa -casi el santuario- del "Señor de las Chapitas", se encuentra en el barrio y sobre la avenida de su nombre; tiene un amplísimo atrio y conserva el afecto y el respeto de la comunidad porque es, finalmente, la casa de la escultura de Cristo que se sumó a los esfuerzos sociales para darle una ubicación definitiva.
La obra, de otro ángulo, es una pieza verdaderamente contemporánea y hasta se diría que su obra de integración todavía continúa -en noviembre de 2008-. Se trata de un edificio de construcción bastante común en Jalisco pues lleva muros de tabique aparente y cubiertas a base de bóvedas catalanas, es decir, de viguetas de acero y pequeñas curvas de tabique unido con yeso que las vinculan de una manera eficaz y duradera.
En la fachada principal del edificio, sin embargo, se encuentran algunas evidencias de que la construcción aprovechó, por lo menos parcialmente, algunas piezas procedentes de una edificación previa. La portada, que de varios modos es también la fachada completa, lleva un arco de medio punto para inscribir la puerta de acceso; una ventana de coro, y, sobre el mismo eje vertical, una espadaña de tres vanos para campanas y uno cuarto sólo para complementar la composición.
Si bien la obra no oculta su modernidad, o proceder, como se indica, de periodos de intervención muy recientes, es un hecho que el arco de acceso ha sido complementado con la aplicación de piezas de cantera que llegaron de otro recinto: las pilastras, que antes debieron ser las jambas de otra puerta, llevan impostas -que ahora continúan a las del arco de tabique- y las dovelas que trazan el arco llevan molduras que denotan un trabajo de cantería muy cuidadoso y del que sobresale la pieza clave, con la representación, probablemente, de un ánima sola, una figura que frecuentemente acompaña a los espacios de culto en la zona central de Jalisco.
El interior de la nave del templo es el resultado de elevar los muros sobre el esquema de planta rectangular: se trata de paramentos de tabique rojo recocido que reciben una bóveda catalana dividida sólo por las exigencias de las dimensiones de las viguetas de acero que la integran.
El motivo principal de la capilla, sin embargo, y como es obvio, es el "Señor de las Chapitas", el Cristo que acompañó a la comunidad en una procesión de la que luego surgió su casa. Así, y por ello, el espacio está diseñado para ser organizado por el presbiterio del templo, en el que, además de los objetos y del equipamiento para las celebraciones litúrgicas, se encuentra un retablo de linaje neoclásico a manera de pórtico en el que, en dos niveles pero en el mismo espacio, se hallan la imagen de la titular del templo -una Virgen María con el Niño- y el propio Señor de las Chapitas, una escultura probablemente virreinal de excelente calidad, de notable historia y de profunda tradición entre la comunidad.
La capilla todavía está en obra, por lo menos en algunos de sus anexos, y ya poco se hace en sus espacios interiores después de la temporada en que se pintaron sus muros y cubiertas y después, también de que se adaptaran los nuevos pavimentos y los nuevos lambrines de azulejo en las partes bajas de los muros.
La capilla de Santa María es una de las capellanías de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario. Se encuentra en el casco urbano de Poncitlán y tiene, como el principal de sus propósitos, resguardar y conservar la imagen de Cristo Crucificado que la población conoce como el "Señor de las Chapitas". Cuentan las leyendas locales que el Cristo, al que algunos grupos llevaban en procesión, fue recargado en algún muro en un momento de descanso de los fieles. Luego, y para reanudar la marcha, encontraron que al Cristo le habían surgido chapas en las mejillas, desde luego debido al calor y a lo intenso de la jornada. Vistas en detalle, y como seguramente las comprendieron los testigos, aquellas pequeñas irritaciones de la piel de la escultura fueron descritas como "chapitas". Aquello, que según las mismas fuentes, ocurrió a principios del siglo XX, transformó la imagen en un valor local que, por fin, en la capilla de Santa María, tiene, desde hace relativamente poco tiempo, un lugar fijo y especial para venerar a quien se unió a los esfuerzos de la comunidad, y, como ella, enfrentó y padeció el calor con un pequeño cambio en la tonalidad de sus mejillas.
La leyenda ahora urbana es de un valor equiparable al de la historia: por lo menos así lo recomiendan los teóricos de esa disciplina y desde luego quienes estudian los fenómenos sociales vinculados a la creación de espacios especiales. Por otra parte, si aquellas escenas realmente ocurrieron, la escultura ya tendría algunos años y los edificios en los que luego se alojó a la imagen debieron también tomar algún tiempo para su construcción.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Poncitlán, Poncitlán
Tipo de vialidad o calle
avenida
Nombre de la vialidad o calle
Santa María
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (clero secular)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008