Hacia el norte del templo de San Andrés, que se conserva hasta nuestros días, se encuentran las ruinas de la capilla de la misma advocación. Su planta es de una nave y está construida con mampostería. No conserva su techumbre ni proporciona datos que indiquen de qué tipo era. La portada consiste únicamente en un arco de medio punto apoyado en impostas.