Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000823
Nombre del Inmueble
El Señor de los Zapateros
Nombre del Inmueble (en cédula)
El Señor de los Zapateros
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVIII
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
A 2 km al suroeste de Tlalpujahua, sobre la carretera a Maravatío y a 200 m de esta, se encuentra una ranchería que se conoce con el nombre de Barrio de Zapateros. La Crónica de Michoacán de 1765 nos dice: “…A la congregación del Real de Arriba por el mismo camino, por el de los Zapateros, porque los más tienen este oficio, con una capilla grande que me parece que es de cal y canto, no muy antigua, con decencia que basta y paramentos suficientes para que allí se celebre el sacrificio santo de la misa…”, lo cual nos indica que para estas fechas ya estaba construida, con su altar dorado para un Cristo considerado muy milagroso, venerado no solo por los habitantes de ese barrio, sino por los de los alrededores, siendo este uno de los cultos más antiguos de la región. Se festeja tradicionalmente con las limosnas y cooperación de los vecinos para “el paso del Señor”, llamándose así la ceremonia litúrgica en que el Cristo es llevado en procesión durante la Semana Santa a la Parroquia de Tlalpujahua, donde permanece toda la semana, regresando con gran fiesta a su capilla la Semana de Pascua.
El conjunto consta de atrio, capilla, sacristía, torre y anexos.
El acceso al atrio, que aún cumple con las funciones de cementerio, es a través de un arco de cantera desplantado sobre un macizo de mampostería lisa, siendo el resto de la barda atrial más baja, construida en piedra y cal alrededor del predio. Desde el arco hasta la portada de la capilla fue construido un pasillo cubierto con losas de cantera, interrumpido a la mitad del trayecto por la cruz atrial historiada, que se apoya en un pedestal cúbico.
En los brazos y el pie derecho de la cruz están las tallas labradas en relieve planimétrico, representando la iconografía de la Pasión de Cristo: la escalera del descendimiento, el gallo de San Pedro, la jofaina del lavatorio, los clavos, la lanza, la corona de espinas y el martillo, así como un sol con resplandor y una luna en cuarto menguante, ambos claros símbolos franciscanos relacionados claramente con la influencia indígena. La capilla domina desde lo alto el disperso caserío, rodeándose de áreas de cultivo que la hacen resaltar en medio del paisaje.
La fachada, de cara al oriente, consta de una portada de tres niveles alineados a un eje central. En el primero se encuentra el acceso, enmarcado con un arco de medio punto sobre pilastras con basas molduradas y capiteles dóricos muy marcados, y la clave en relieve. Tanto las jambas como el extradós del arco muestran ornamentación en tableros con tallas planimétricas a base de flores de cuatro pétalos de ascendencia indígena; el intradós del arco presenta un labrado en cordón. La cornisa entre los dos cuerpos, con moldura dentada, sustenta almenas de perillón en ambos extremos, entre los cuales se encuentra el ático ornamentado, sobre el que se apoya la ventana del coro, con la corona de espinas conteniendo los tres clavos convergentes al centro. Esta última es rectangular, flanqueada por dos pedestales que sustentan las jambas, cerrándose por una platabanda con la clave ornamentada.
El entablamento, de friso sin decorar, se dobla para formar un frontón trunco, en medio del cual se encuentra un nicho con cerramiento trilobulado, conteniendo una escultura labrada en cantera que podemos identificar como San Gabriel. Sobre esto, una pequeña cornisa que tiene arriba un Cristo de clara hechura indígena, que muestra un cendal de plumería con una amplia flor en el costado derecho, sobre cuyos hombros sostiene una peana de venera ondulante que sirve de apoyo al arcángel Miguel, de faldellín en revuelo y alas semidesplegadas, que se desplanta airosamente en lo alto del imafronte, cuyo cerramiento curvo con la cornisa en roleos nos recuerda el arte barroco, sin perder algo del arte del siglo XVI ya asimilado por el sentimiento popular.
La torre se encuentra adosada a la fachada, sobre un tubo de mampostería aparente de planta cuadrangular, en cuyo acceso de arco escarzano presenta el anagrama mariano. El primer cuerpo, desplantado de una cornisa a la altura del frontispicio, es de cantera lisa, rejunteada con pintura blanca, con vanos de medio punto e impostas, cuyo arco está formado con dovelas concéntricas, en los cuales se ubican las campanas. Remata en un entablamento sencillo, en cuyas esquinas, arriba de la cornisa, desplantan almenas con remate de perillones.
El segundo cuerpo se estrecha, ochavando las cuatro aristas del inferior. Los vanos se alinean a eje con los que le preceden y se flanquean con pilastrillas de capiteles corridos e integrados a la cornisa limitante superior y arco de medio punto. Las aristas se remarcan por un remate mixto en cada ángulo y se cubre con un cupulín de media naranja recubierto de azulejo corriente en amarillo y azul, con su cruz de hierro en lo alto.
Es una sola nave con ábside poligonal, delimitada por muros de mampostería recubiertos de aplanado blanco por el interior, así como en el exterior hasta la altura de la cornisa, que sirve de apoyo a la armadura de tijera. Bajo el alero se encuentran pequeñas impostas con placas ovales encima, que pensamos son los misterios del rosario, que, aunados a los amplios contrafuertes de piedra y los esbeltos botareles que sustentan los muros, además de la bella tipicidad de los techos de tijera y cubierta de teja, dan un bello aspecto al conjunto, sostén de la cubierta de teja sobre plafón de duela, que simula por su diseño un alfarje rematado con media batea en el ábside, del que se aísla mediante un arco triunfal de cantera con la clave decorada en el extradós con la paloma del Espíritu Santo sobre el monograma de Jesús. Está apoyado en pilastras y remarcado por una moldura de media caña.
El coro, a los pies de la nave, es muy estrecho; está construido con vigas y enduelado, y se delimita por un barandal labrado.
La nave es oscura, iluminándose solo por una ventana rectangular en cada muro lateral y la del coro en el frontal.
La cubierta forma un artesón de pirámide trunca, hecho a base de tablones; está pintado con los bustos de los doce apóstoles, que flotan en medio de un banco de nubes portando su atributo. Sobre sus cabezas flota una aureola con su nombre y, en la parte inferior, una frase correspondiente al credo litúrgico. En el ábside se abre la media naranja en gajos, decorada con el cáliz de la eucaristía, rodeado de un trono formado de nubes con estrellas, rayos y querubines, sirviendo de marco al retablo dorado de estilo churrigueresco, único superviviente de este estilo en toda la región, que se apoya en el muro del ábside.
El altar, desplantado de una base decorada en blanco y oro, soporta la predela como elemento de transición para el retablo, que sirve de fondo a la escultura del antiguo Cristo que se venera como patrón, sobre el cual se eleva la cornisa mixtilínea, profusamente moldurada, que resalta sobre la ornamentación vegetal de roleos y follaje, que remata en la parte superior en tres medallones de diferente altura y tamaño, ricamente ornamentados. En los extremos se delimita por columnas estípites, con caras de angelitos en los pedestales y cuerpos de los estípites, de clara influencia indígena popular, que también se manifiesta en los medallones que ocupan las caras laterales del retablo.
En el interior de la nave, además del Cristo del altar, que consideramos de relevancia artística e histórica, se encuentran dos lienzos al óleo colocados sobre los muros laterales, que están firmados por Juan Correa, pintor novohispano del siglo XVIII, que representa a los arcángeles Miguel y Gabriel. A excepción de estos elementos, no encontramos bienes artísticos de interés.
La sacristía se ubica a la derecha del presbiterio; se ingresa a ella mediante una portada de jambas y platabanda de cantera. Consiste en una habitación rectangular cubierta con vigas de madera y tejas, que se extienden hacia el exterior formando un pequeño portal apoyado en columnas de madera finamente talladas, de fuste estriado y capitel corintio.
Orden religiosa (original)
clero secular
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Tlapujahua, B de los Zapateros
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
61060
Otra localización
B. de los Zapateros
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 marzo, 1996


































