Imagen principal
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Antecedentes históricos
Fue demolido y reconstruido para internado; hoy se le da uso como casa de los artesanos, solo se conserva la torre.
El pueblo de Paracho fue fundado por una familia de origen tarasco, conocidos como Tékechas, provenientes del lago de Chapala. Al llegar al señorío de Pomacuarán, se detuvieron a descansar en son de paz, con la anuencia del cacique, que les prestó un cerrito cercano al pueblo, conviviendo ahí hasta que el temor a las tropas de Nuño de Guzmán los obligó a remontarse a la sierra. Los franciscanos tramitaron un sitio ubicado entre Quinceo, Ahuirán y Pomacuarán, cuyas tierras eran el resultado de escurrimientos de los distintos cerros aledaños y, por lo mismo, de poco interés para los pueblos cercanos.
Al parecer, los frailes franciscanos reubicaron el pueblo y su consolidación se debió a la influencia de don Vasco de Quiroga, asentándose en el camino que conduce a Uruapan, en un solar donde, durante la colonia, se conservó una gran cruz de madera, conociéndose este lugar como Obispo Tirecauro, que significa “lugar donde descansó el Obispo”, ya que el ilustre don Vasco hizo ahí una pausa. En 1754 era cabecera de curato, de la que dependían nueve pueblos: Aranza, Cheranhatzicurín, Tanaco, Cocucho, Urapicho, Nurío, Pomacuarán y Ahuirán. Contaba con 367 vecinos, más de 62 españoles y dos negros; esta población construyó un edificio parroquial de considerable jerarquía, ya que lo que empezó en tierras donadas por inservibles desembocó en uno de los pueblos más importantes de la sierra, que conserva aún su jerarquía, solo superada por Uruapan.
La respuesta del bachiller José Cardoso y Lunas en 1864 a la Carta Cordillera enviada por la Inquisición, cuando describe la doctrina asentada en Paracho, dice lo siguiente: “…tiene este pueblo su iglesia de hospital muy decente. Su fábrica de piedra con artesón de madera de blanco y oro, tres colaterales nuevos, un órgano pequeño, una imagen de la Concepción ricamente vestida, tiene su torre de un cuerpo con dos campanas nuevas… se halla contigua a este hospital una capilla en que está colocada una imagen milagrosa del Santo Entierro con su altar decente para celebrar…”.
Del antiguo hospital pocos vestigios quedan; el edificio del siglo XVI ya desde el XIX estaba seriamente deteriorado.
Durante el ataque a Paracho ordenado por el bandido Inés Chávez en los primeros años de este siglo, fue destruida la capilla y el templo. La descripción que nos hace del sitio J. Jesús Castillo Juanacua antes del incendio provocado por la cuadrilla de Chávez dice lo siguiente: “…En contraesquina del atrio se levantaba la Capilla de la Huamancha, mirando al norte hacia la Huatapera, que funcionaba con principios de los Hospitales de tata Vasco.
En el atrio de la capilla se hallaban sepultados los restos mortales de ciudadanos prominentes, entre ellos el coronel Jesús Díaz, uno de los Mártires de Uruapan el 21 de octubre de 1865, defensor de la Patria…” Según nuestro informante, el conjunto era: “…PLAZUELA Haciendo el necesario espacio arquitectónico para destacar el conjunto templo-asilo, la plazuela tiene un nivel de piso más abajo del atrio. Su espacio rectangular recibe a la mitad de la calle que viene del rumbo donde sale el sol y la lleva hasta desembocarla en la entrada principal del atrio. Este tenía un acceso lateral que daba a la plaza y, como el principal, lo gobernaba una puerta de carretilla de fierro adornada con nudos de plomo.
Al pie de la torre estaba una noria y, en torno a ella, un jardinil… El edificio anexo al templo estaba construido de dos plantas, con muros de mampostería y pisos, entrepisos y techumbre de madera, ocupando el área de media manzana. Fue un anticipo de las Escuelas de Artes y Oficios que solo creó el gobierno en las capitales, con un enfoque paramilitar, apoyado en la encíclica Rerum Novarum, que fundó el sacerdote Bonifacio Alcázar…” Recibió el nombre de “El asilo”, que era el edificio más prestigiado y vanguardista de la entonces Villa de Paracho y que adquirió su mayor auge en el último cuarto del siglo XIX; a inicios de este sufrió la quema a manos de Chávez. Sus imágenes fueron rescatadas gracias a algunos católicos del pueblo, entre los que se encontraba la familia Zalapa, que, entre la confusión provocada por el fuego, huyeron llevando consigo las esculturas y algunos niños y ancianos que se habían refugiado en los anexos, que de esta manera se salvaron milagrosamente.
Poco después, en 1931, se reconstruyó y destinó al servicio del Gobierno del Estado, y se le conocía como “La Virgen” y “El asilo”. Se reconstruyó con estructuras de madera y teja sobre muros de tabique, a instancias de don Lázaro Cárdenas, para ser utilizado como Centro de Integración Social núm. 16 “Vasco de Quiroga” o bien Internado Indígena. A este sitio acudían los jóvenes estudiantes de la región, quedando algunos internos hasta concluir sus estudios. Por último, se convirtió en la escuela preparatoria J. Jesús Romero Flores, pero debido a los desórdenes y huelgas, las autoridades locales solicitaron se transfiriera al Gobierno del Estado para usarlo como Casa de Artesanías. El 4 de junio de 1982, el representante de Bienes Nacionales de SAHOP, arq. Juan José Ruiz de Chávez, lo dejó en custodia de Patrimonio Estatal “...a efecto de evitar ocupaciones irregulares. Algunas dependencias federales, como correos, telégrafos y la Biblioteca Pública, continuaron haciendo uso de una parte del edificio, mientras el resto se encontraba en ruinas…”.
En 1993, la C. Mtra. en Arq. Gloria Álvarez tramitó en el Instituto Nacional Indigenista un presupuesto para su restauración bajo el programa de Solidaridad, mediante el cual se logró el rescate del primer patio, en el que se ubicaba la capilla, quedando pendientes las áreas de dormitorios y servicios, que se construyeron en lo que fue la huerta.
La capilla, que contaba con su hospital anexo, construido por los frailes franciscanos al mismo tiempo que el conjunto conventual, estuvo en funciones durante toda la colonia y en ella se realizaron las actividades del gobierno indígena.
Algunas fotografías de archivo nos permiten vislumbrar una digna portada de altos muros tras una barda de piedra que delimitaba el atrio, presidida por un arco de medio punto y, sobre él, la ventana ajimez; a su derecha, el cuerpo bajo de la torre y la troje de tejamanil con su pórtico al frente, donde se albergaban las huananchas.
El único elemento que logró salvarse del fuego fue la torre, de cara a lo que es hoy una calle pavimentada y despojada de los espléndidos árboles, orgullo de los vecinos de Paracho, que cruzaban el pueblo a todo lo largo del conjunto religioso, enmarcando el quiosco del siglo XIX, que hoy flota en una explanada de cemento árida y vacía, consistente en un basamento con doble vano en el lado norte y su acceso rectangular al oriente; un amplio friso delimitado por doble cornisa sirve de base a los dos cuerpos que conforman el campanario. Están separados por un entablamento neoclásico con triglifos y metopas, que finge soportarse por pilastras ubicadas en las esquinas, ochavándose con el fuste de capitel y basa toscanas; en cada uno de los paramentos se encuentran vanos apuntados sobre impostas. Remata con un cupulín apuntado sobre un ático con vanos a la manera de lunetos de influencia neoclásica; en las esquinas se ubican almenas de crátera y en la cúspide una esbelta cruz.
Está construida a base de piedra volcánica y mezcla de lodo en su basamento; los cuerpos superiores, que aún conservan las campanas, tienen juntas de cal y piedra. Está aplanada en toda la superficie de sus caras y los elementos de piedra son en cantera gris. La nueva construcción que forma el actual conjunto invade el desplante de la torre con los nuevos que se adosan a la misma, sin ningún respeto.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Paracho > Paracho de Verduzco (160650001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Paracho, Paracho
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Plaza Principal
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
60250
Otra localización
Paracho de Verduzco
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 1997




















