Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003198
Nombre del Inmueble
La Purísima Concepción
Nombre del Inmueble (en cédula)
La Purísima Concepción
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVII
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
El lugar que hoy se conoce como La Piedad se llamó en tiempos antiguos Zula y, posteriormente, Aramutarillo o “lugar de cuevas”. Realizó su primitiva fundación cristiana con la advocación de San Sebastián, por haber sido ese día cuando los españoles llegaron al sitio.
En el mismo lugar que ocupó el templo de San Sebastián, que fue el primero que se edificó en la población, se construyó posteriormente el templo de la Purísima Concepción. Fue en este sitio donde se guardó la imagen del Señor de la Salud mientras se concluía la nueva parroquia en su honor.
La construcción se ubica frente a un jardín que recibe el nombre de la Purísima, aunque anteriormente se conocía como plazuela de la Concepción. Se localiza como remate visual de la calle Serapio Rendón, que es perpendicular al bulevar Lázaro Cárdenas. En su costado izquierdo colinda con el hospital civil Benito Juárez y su respectivo portal, que originalmente conformaron el curato, mientras que en la parte posterior colinda con el río Lerma.
El atrio parroquial y el hospital se ubican de frente a la calle ya mencionada, de la cual se separan mediante ocho escalones que tienen la huella de cantera y el peralte con azulejo tipo talavera. El nivel del espacio religioso está 1,20 m más alto que el nivel de la calle; a partir del mismo se ingresa hacia el hospital, que se encuentra a un costado y cuyo portal se extiende hacia el borde y límite de la plataforma, mientras su paramento se alinea con una barda de cantera de escasa altura sobre la que se apoya una reja a 60 cm a nivel del piso, que separa el atrio exterior del interior.
Dicha reja se interrumpe por cuatro pilastras de cantera de sección cuadrada, ornamentadas con medias muestras de fuste semicircular que rematan en su parte alta con ánforas del mismo material. El acceso se delimita con una reja metálica de escaso interés artístico.
En el atrio se encuentran únicamente tres árboles y una solitaria lápida que perteneció a un párroco de la comunidad y que destaca en medio del piso, que está enlosado con placas de cantera.
En el costado izquierdo del atrio se localiza una entrada con un vano de arco escarzano que comunica a lo que hoy funge como hospital y que en los registros de Hacienda se define como antiguo curato.
La fachada es plana y se ensancha, complementándose con los basamentos que soportan las dos torres campanario, haciéndose evidente la junta entre los tres elementos. Está conformada por un paramento liso con cantera en pañería, similar al de las torres que lo flanquean. Al centro destaca la portada de un solo cuerpo que delimita el vano de medio punto con impostas, que constituye el acceso con un par de pilastras planas desplantadas sobre altas basas lisas. Tienen el fuste estriado y tanto la basa como el capitel semejan el orden toscano.
El medio punto está ornamentado en el extradós con medias cañas y tiene en la clave una talla de venera con motivos vegetales; las jambas son entableradas y, sobre los riñones del arco, se ornamenta con grandes hojas de acanto que adoptan un diseño triangular para llenar el espacio, que se cierra con el entablamento toscano que une las cuatro pilastras para desplantar como remate de las mismas. A eje de estas últimas se ubican medias tallas que representan ánforas de perillón, que sirven de enmarcamiento a la ventana del coro. Dicha ventana es rectangular y se delimita por un arco bordeado por una moldura de media caña.
El paramento, en su parte alta, se corta por una cornisa moldurada de diseño mixtilíneo, sobre la que se apoya un ático que contiene el escudo mariano con la corona sobrepuesta, encima de la cual está una imagen de bulto de la Purísima tallada en cantera rosa, flanqueada por dos almenas de crátera.
Las torres fueron construidas en el siglo XVIII por orden del párroco Antonio Parra. Son iguales y fueron hechas siguiendo las siluetas tradicionales de las obras del neoclásico europeo, de franca herencia italianizante. Desplantan de un cuerpo rectangular a partir de la cornisa que remata la fachada y se prolonga abrazando los dos cuerpos inferiores del basamento. La del extremo derecho tiene su ingreso desde el atrio a través de un vano rectangular de marco moldurado, a eje del cual se ubica una ventana también rectangular y otra más alta con dintel de medio punto, ambas enmarcadas con cantera de talla similar a la del acceso mencionado.
Los dos cuerpos superiores correspondientes al campanario son de planta cuadrada; abren vanos de medio punto sobre impostas hacia los cuatro vientos y tienen las jambas y el extradós entablerados. Están flanqueados por pilastras de fuste cilíndrico con basa y capitel toscano, que soportan un entablamento del mismo orden que los separa. La diferencia entre ambos es que el segundo cuerpo es de menor tamaño y tiene el entablamento decorado con triglifos y metopas floridas, sobre el cual se encuentra un ático con óculos en cada una de sus caras y pináculos afilados con esferas en el vértice, ocupando las esquinas que sirven de base a un chapitel piramidal en cuya parte alta se ubica una esfera de cantera que soporta una cruz metálica.
La nave tiene planta de cruz latina; el cuerpo principal y los perpendiculares se cubren con bóveda de medio cañón. Sin embargo, siendo los brazos del crucero de menor dimensión que la nave y el presbiterio, se provoca una bóveda elíptica que desplanta sobre pechinas decoradas con medallones.
Los muros son de adobe y están recubiertos con lajas de cantera rosada; se protegen con un aplanado de tepetate calizo por el exterior y con similar material por el interior, aunque en este último la cantera del dovelado de los arcos y las pilastras es aparente.
La nave se divide en tramos a través de dichas pilastras, que tienen el fuste estriado y las basas y los capiteles toscanos. Se unen en la parte superior en un entablamento que recorre toda la nave, prolongándose hasta la bóveda para separarla en cuerpos a través de arcadas de mampostería.
Los tramos resultantes del cañón están decorados con ornamentación propia del siglo XIX, en la que se simulan con pintura las aristas de bóvedas de crucería con su respectivo rosetón al centro y motivos pictóricos en dorado sobre fondos azules, que denotan la influencia del Renacimiento italiano.
El coro desplanta sobre pilastras que crean como techo del sotocoro una bóveda de pañuelo decorada como las ya descritas. Se delimita por un barandal de cantera de clara ascendencia neoclásica.
La cúpula se apoya sobre un tambor elíptico de piedra aparente, con sus ventanas protegidas por herrería metálica de ángulo y vidrio corriente; por el exterior, dichos vanos se alternan con pilastras planas que se unen en una cornisa sobre la cual se prolongan para converger en una linternilla circular que tiene tres vanos de medio punto. Tanto el exterior de la cúpula como el cupulín de la linternilla están recubiertos con azulejo corriente en tono blanco y, sobre el segundo, remata una cruz de hierro forjado de buena calidad.
El piso es de mosaico de regular clase, con diseño propio de las primeras décadas del siglo XX. Se corta antes del actual presbiterio, indicando que este era de mayores dimensiones; el comulgatorio ha desaparecido y lo sustituyen cuatro escalones que delimitan el área sacra, en la cual, apoyándose en el muro testero del ábside, se encuentra el altar de la Purísima Concepción, que conserva el estilo neoclásico imperante en los tiempos de su construcción.
El altar está conformado por dos cuerpos y tres calles, separadas estas por columnas pares de fuste jónico, cuyos capiteles se ornamentan con guirnaldas de olivo que remarcan la calle central, avanzando hacia el frente para envolver un ciprés cuya cúpula es soportada por columnas también pares, pero de capitel corintio, y en el interior se guarda una rubia y bella imagen de la Purísima Concepción. Los extremos laterales del retablo están conformados por pilastras planas esquinadas, cuya sección central se subdivide en pequeños tableros. En la primera y tercera sección se ubican nichos de medio punto desplantados sobre peanas que albergan a San José y a la Inmaculada Concepción.
Un grueso entablamento de orden jónico, con dentículos y corona ornamentada con motivos vegetales y sus correspondientes ovos y baquetas, así como talón decorado con cenefas, separa los dos cuerpos y sustenta en la calle central un nicho flanqueado por pilastras anástilas, sobre el que desplanta el símbolo mariano con una corona como remate. El entablamento que cierra este segundo cuerpo se curva hacia el frente para formar un frontón trunco que se une a las canteras molduradas que delimitan el tímpano del muro absidal.
Junto a las pilastras que flanquean el nicho vemos ménsulas invertidas de amplio roleo que fungen como contrafuertes.
En el crucero derecho está un altar también neoclásico dedicado a la Virgen de Guadalupe; en él encontramos esculturas de la Sagrada Familia ocupando el nicho de la calle central del primer cuerpo, que está conformada por columnas jónicas ornamentadas con guirnaldas similares a las del retablo principal. de igual manera, está construido en su totalidad con cantera aparente; tanto la base del altar como el entablamento que separa los dos cuerpos están decorados con motivos vegetales más profusos que los que reseñamos anteriormente.
El cuerpo superior muestra pilastras planas de fuste estriado y capitel corintio; enmarcan un espacio en el que se encuentra un lienzo guadalupano y, sobre el entablamento mencionado, un frontón curvo con ánforas en ambos extremos delimita el retablo.
A sus espaldas, sobre el entablamento que corre en todo el perímetro de la nave, desplanta la ventana rectangular, cuyos derrames y dintel están chapeados con cantera, al igual que todo el paramento del muro. La herrería es de ángulo y los vidrios de material corriente.
El retablo del crucero izquierdo es igual al anterior y alberga en sus calles laterales a San Francisco y a Nuestra Señora de los Dolores; al centro está el Sagrado Corazón y, en el segundo cuerpo, enmarcada por un nicho con arco de medio punto, está la Virgen del Carmen.
Ambos cruceros se cubren con bóvedas de medio cañón, cuya decoración es igual a la de la nave principal y simula también bóvedas de arista.
El acceso a la sacristía se ubica a la derecha del presbiterio y se ingresa a ella por una puerta de madera con cristal de gota, que está encuadrada en un marco de cantera.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > La Piedad > La Piedad de Cabadas (160690001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán de Ocampo, La Piedad Michoacán, La Piedad
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Marcos H Pulido (Parque)
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
La Piedad
Código Postal
59300
Otra localización
La Piedad
GeoCoordinate
Planta arquitectónica (original)
Cruz Latina
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 2001




















