Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003465
Nombre del Inmueble
La Purísima Concepción
Nombre del Inmueble (en cédula)
La Purísima Concepción
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVIII
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
El inmueble formó parte de un antiguo conjunto religioso que estaba constituido por la iglesia, la capilla de la Virgen y el hospital con su huatápera. Actualmente, una calle separa los distintos edificios que lo componían.
Según la monografía de Santa Clara del Cobre, fue fundada por Cédula Real en 1553, dándole ese nombre por un convento de monjas clarisas que había en el lugar, lo que hace presumir la presencia franciscana de las religiosas (no probable en tan tempranas fechas) y la fundación del cobre, oficio que, según las crónicas del siglo XVII, fue introducido por don Vasco de Quiroga, quien, de acuerdo con la tradición, fundó una comunidad de artesanos del cobre y les enseñó a trabajar el metal traído desde la antigua mina de Inguarán.
Existe duda sobre la fundación: algunos dicen que fue el agustino fray Francisco de Villafuente quien tramitó y obtuvo la cédula de fundación en 1553, pero, según otros, obedece a la intervención quiroguiana y tuvo administración de clérigos, ya que en 1577 estos fueron destinados para Santa Clara de los Cobres y Zirahuén. Es posible, por tanto, que naciera como curato secular.
En el siglo XVII se registra el pueblo como partida de indios y administrada por clérigos.
Según algunos, la fundación fue hecha por “Vasco de Quiroga, que dotó al pueblo de huatápera, que posiblemente se construyó antes del siglo XVII bajo la advocación de la Inmaculada Concepción”; para el siglo XVII, según la crónica, la huatápera era en realidad hospital: “en que se curan los enfermos, no tiene más renta que una sementera de maíz que los indios hacen, que su mayor cosecha llega a cien fanegas, tiene sesenta vacas y lo uno y lo otro se gasta con los enfermos y en la iglesia y su ornato”.
En 1789 el hospital aún atendía a los indios del lugar. Su capilla era descrita como “bastante aseada, con un altar formal y retablo dorado, entablados el pavimento y cielo y coro alto; tenía además una cofradía, la de la Purísima Concepción o del Hospital”. Durante el siglo XVIII, el poblado fue arrasado en parte por un fuerte incendio que dañó severamente los edificios religiosos, lo que dio inicio a una lenta y penosa reconstrucción que se prolongó hasta el siglo XIX, quedando así la influencia neoclásica presente en fachadas e interiores de los edificios.
Sabemos que no estuvo cerrada al culto durante la revuelta agraria; en documentos que localizamos consta que los del comisariado ejidal solicitaron el edificio para convertirlo en sede de la oficina agraria, aludiendo que había sido decretada su clausura.
El documento localizado dice:
“6º. $2600.00 (dos mil seiscientos pesos de avalúo)”. El 20 de marzo de 1936, el Director de Bienes Nacionales envía al Jefe de Hacienda: “la solicitud del Dpto. Agrario para que se conceda a la Federación Regional Agraria y Sindicalistas de Villa Escalante dos de los templos de la población para establecer la Casa del Agrarista y otro para salón escolar”. Responde el de Hacienda: “los templos de esta villa están abiertos al culto público, no creo que se presten al uso que pretenden darles. Pues uno de ellos está casi en ruinas y por lo mismo no podría utilizarse (tal es el caso que nos ocupa); lo demás es de la propiedad de la Comunidad de Indígenas, la que seguramente se opondría a cualquier intento de expropiación. Aclaro que el nombre que tuvo antes esta villa fue el de Santa Clara del Cobre o de Portugal, que le fue cambiado al de Villa Escalante. Subjefe federal de Hacienda, José Ma. Ochoa, marzo 2 de 1936”.
En dicho documento se indica que el estado del inmueble amenazaba ruina, por lo que el vecindario procedió a realizar su reestructuración, agregando una estructura de concreto armado que seccionó los muros originales, amenazando su estabilidad.
El expediente de Hacienda, firmado por Francisco Quintero el 8 de marzo de 1910, contiene la cédula de Bienes Nacionalizados que dice: “Bienes Nacionalizados. Distrito de Pátzcuaro. Municipalidad de Santa Clara. 1ª. Santuario de la Purísima. 2ª. 19 mts (?) linda al este con casa...; al poniente con finca conocida como la ‘Guatapera’; por el norte con solares...; y por el sur, mediando calle, con el cementerio de la Parroquia. 3ª. Una anexidad: la sacristía. 4ª. (Dedicada) al culto católico. 5ª. El clero seglar... 6. (valuada en) $1000.00”.
En 1964, un documento emitido por el jefe de Bienes Comunales pide se les permita reparar las “torres del templo denominado La Purísima Concepción, que amenaza derrumbarse”. En la solicitud, los encargados lo nombran: “templo de la Inmaculada Concepción y más comúnmente llamado El Hospital, el cual es muy antiguo y, por estar construido con adobe, sus muros se encuentran totalmente desplomados y constituyen un peligro; se acordó que no se modifique el estilo ni se toque la parte artística. El pueblo no ha permitido que el culto se suspenda, no obstante el peligro que representa”.
El 31 de octubre de 1975 se hizo la inspección del inmueble por Rosalío Castillo, jefe de Hacienda, que dice: “templo de la Purísima Concepción; en el interior se observaron algunas cuarteaduras, siendo el Altar Mayor en su totalidad de madera, no pudiéndose precisar la clase de madera por estar pintada la misma con pintura de aceite; el piso es de mosaico; salimos, apreciándose cuarteaduras de concreto en el lado derecho y tres en el izquierdo; el material con que está construido es de adobe, siendo únicamente de cantera rosa la torre; el mismo se encuentra en regular estado de conservación”.
Descripción:
El acceso está precedido por un atrio que se redujo a su mínima expresión al quedar en parte absorbido por una calle que se abrió sobre lo que fue el camposanto que la capilla de la Purísima compartía con el templo parroquial. Para aislarse de la calle, le fue construida una barda de piedra que tiene, a dos tercios de su altura, una citarilla de barandales torneados que se protege por un tejado a dos vertientes. Al centro de la misma se desplanta la portada atrial, consistente en un arco de medio punto apoyado sobre columnas de capitel compuesto, que se flanquea de dos gruesas pilastras de fuste almohadillado en cantera de sillarejo aparente, que se unen en la parte alta a través de una cornisa que sustenta en sus extremos, a eje de dichas pilastras, almenas rematadas en forma de perillón.
El atrio es un corto espacio recientemente encementado que conduce a la iglesia, misma que se orienta con la fachada hacia el sur y ostenta la más bella y esbelta torre de toda la región. El espacio que rodea la iglesia tiene empedrado en el lado poniente y enlosado en el oriente; en el primero están los restos de la huatápera y en el segundo, la sacristía. A la altura del ábside se levantó un muro que secciona la parte posterior del predio, que sirve como estacionamiento y que pertenece a la propiedad federal, que con esto corre el riesgo de pasar a ser invadida por particulares.
La fachada es plana, con frontón mixtilíneo como remate, delimitado por una gruesa cornisa moldurada de cantera; cuatro ánforas la ornamentan. En el centro destaca una cruz latina del mismo material, con los extremos de los brazos foliados; el paramento es liso, destacando la portada tallada en cantera rosa en medio del tono gris del aplanado de cemento.
El acceso, a eje de la fachada, está conformado por un arco moldurado de medio punto sobre impostas y jambas lisas; se flanquea por dos pilastras que se unen en un entablamento con el friso sin decorar. Sobre este último desplanta la ventana del coro, cuyas características indican su clara factura neoclásica; este vano tiene una proporción alargada que le da una considerable altura; en la clave muestra una paloma inserta en un resplandor ovalado y una cornisa le sirve de remate; está apoyada sobre ménsulas neoclásicas, sobre las que coinciden ánforas a modo de cráteras esféricas.
Arriba de la cornisa se observa un ático de cantera en la que están labradas dos volutas encontradas y flanqueadas por las ánforas ya descritas; a su vez, otra cornisa con una peana semicircular sustenta un nicho u hornacina que tiene jambas lisas rematadas con impostas que sirven de arranque a un arco de medio punto ornamentado por motivos vegetales. A eje de la portada y exenta de ella se localiza una cantera cuadrada que tiene tallado al centro un medallón circular con el símbolo mariano, alrededor del cual emergen hojas de acanto.
La torre es una de las mejores realizadas en territorio michoacano; consta de un basamento, dos cuerpos de campanario y el cupulín. El primero es liso, hecho con sillarejo aparente, y alberga en su interior una bien forjada escalera que se ilumina mediante óculos ubicados en los diferentes tramos; se ingresa a ella por un acceso con arco de medio punto desplantado sobre impostas y jambas lisas. El basamento remata con una cornisa sustentada por canes, a la manera de las obras toledanas. El primer cuerpo del campanario es de planta cuadrada; en cada una de sus caras tiene un vano de medio punto con jambas estriadas y clave resaltada; sobresalen balcones a modo de peanas con trazo semicircular que fueron despojados de sus antiguos barandales. Dichos vanos están flanqueados por columnas de fuste dórico que soportan un entablamento con el friso decorado a la manera neoclásica.
El cuerpo superior es más pequeño; conserva vanos similares a los que lo preceden, aunque el de la fachada principal alberga un reloj; las esquinas se ochavan para dar cabida a columnas pares que enmarcan el paño de los muros decorados con cantera simulando almohadillado. El chapitel del remate se apoya en un ático mixtilíneo y remarca sus nervaduras con dentículos de influencia gótica que hacen juego con las almenas de cráteras que emergen de los ochavos de las esquinas; al centro, en la cumbre, se desplanta una esbelta aguja de cantera de fina talla.
La planta es de una sola nave rectangular, con el ábside plano de gruesos muros de adobe horadados por dos vanos rectangulares en cada uno de sus muros largueros, los cuales están protegidos por carpintería a cuadros de madera con vidrios corrientes. Destacan los dinteles, hechos también en madera, para formar arcos rebajados de buena talla. Ambos muros están recubiertos por el interior con aplanado terciado con pintura vinílica y por el exterior con enjarre de lodo; estos últimos se interceptan por contrafuertes de concreto armado que se unen a la altura de los enrases a través de una gruesa trabe que sustituye los antiguos estribos de madera.
En el muro poniente se localiza un acceso lateral que conduce a la huatápera y a lo que fue el ya inexistente hospital; su portada por el exterior es muy sencilla: consiste en un arco de medio punto cuyas jambas se prolongan para unirse mediante una cornisa moldurada; está labrado en cantera rosa y lo estrecho de sus dovelas indica la indudable factura del siglo XIX. Un interesante elemento de carpintería es la portada interior del acceso lateral, que lleva al lado poniente de la nave; imita los entablamentos neoclásicos, pero conservando el diseño propio de la época del eclecticismo.
El piso es de mosaico de pasta y sube hacia el presbiterio dos escalones, delimitándolo mediante una reja de comulgatorio hecha con piezas de fierro colado; en este sitio se ubica el altar, que se enmarca en el muro testero por un arco de medio punto tallado en cantera con molduras, listeles y tallas doradas; desplanta de pilastras planas que soportan un entablamento de orden jónico, cuyo diseño se prolonga en el arco mencionado.
Dicho altar tiene un basamento de cantera y su diseño es de origen ecléctico, conformado por tres arcos apuntados que albergan un nicho de madera con la Purísima Concepción de pie sobre el mundo; un entablamento decorado con motivos vegetales en el friso sirve de apoyo a la media cúpula de trazo ahusado que remata con un resplandor dorado que emerge de un elemento circular.
Al pie de la nave, sobre la puerta, se ubica el estrecho coro que conocimos hace pocos años, decorado con pinturas de tierras en tonos pastel y que hoy se muestra en madera aparente después de haber sido totalmente raspado. Se apoya en pies derechos que soportan gruesas vigas que se incrustan en los muros largueros; el piso lo constituyen tablones colocados en sentido perpendicular a dichas vigas y se delimita por un barandal torneado, también de madera aparente; se ingresa a él a través de una escalera de desván. Conserva aún el órgano del siglo XIX y un armonio de mediados del siglo XX.
La cubierta interior es un medio cañón de trazo escarzano que desplanta de una viga estribo colocada en el enrase del muro; el entablado se apoya en cerchas curvas, siguiendo el diseño del original que se encontraba en el lugar, aunque desmontado parcialmente por los encargados. La restitución fue total y el decorado se repitió en las nuevas tablas.
A la derecha, en el altar sobre el presbiterio, se ubica el acceso hacia la sacristía, enmarcado por cantera tallada en marcos acanalados; remata con una cornisa que repite el diseño de las pilastras del altar. La sacristía consiste en una habitación rectangular que tiene una puerta de comunicación hacia el costado del templo; sus muros son de adobe y la techumbre es de madera, con vigas de holladero que forman el tapanco y armadura de pares con caballete y pendolón central, que sirve de soporte, a través de fajillas, al tejado.
OBSERVACIONES
Se revisó el expediente de Hacienda 393
Orden religiosa (original)
clero secular
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Salvador Escalante > Santa Clara del Cobre (160790001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Salvador Escalante, Santa Clara del Cobre
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
N/A
Otra localización
Santa Clara del Cobre
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 2002












