El templo en ruinas fue construido a principios del siglo pasado y perteneció a la misión de san Jerónimo. La falta de atención y mantenimiento durante este siglo originó que se derrumbara y cada vez resulte más difícil su restauración, en 1986 se presentó un proyecto de restauración por parte de esta dirección general pero por falta de presupuesto no se llevó a cabo.