Imagen principal
-
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_01 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_02 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_03 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_04 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_05 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_06 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_07 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_08 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_09 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_10 -
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003951_11
Antecedentes históricos
La capilla de la Virgen del Refugio se encuentra en una de las esquinas más céntricas de la localidad de Tizapán el Alto. Forma parte de un conjunto en el que el atrio desempeña un papel de relevancia porque justamente se incorpora a la esquina, a la que amplía gracias a que sus límites no están señalados por una barda sino por una reja cuya transparencia parece prolongar las dos áreas que separa.
El atrio de la capilla es, así, una pequeña plazuela en la que concurren no sólo remates visuales o ambientes que acompañan los recorridos de los transeúntes sino, sobre todo, una referencia urbana gracias a que facilita el acceso al templo, determina con claridad la naturaleza del espacio arquitectónico que antecede y se forma, en las perspectivas, con muros y otros elementos de la arquitectura que coexisten del mejor modo posible con varios ejemplares de distintas especies vegetales. En más de un sentido, además, el atrío cumple cabalmente sus funciones, incluso la de ampliar al exterior los espacios privados de las casas en sus cercanías.
La portada del atrio es, probablemente, su elemento más antiguo, según permiten apreciar el ancho de la fracción de muro que perdura y las cualidades del arco que aloja la puerta de ingreso al espacio vestibular del templo. La sección del atrio que se extiende frente al acceso a la iglesia es una pequeña plaza a la que limitan, a los lados, áreas dedicadas al crecimiento de varias
especies vegetales desde luego representativas de las bondades del medio en la zona.
Como muchas otras obras de su tipo en la región, la capilla también acusa proceder de una serie muy importante de intervenciones, varias de las cuales son ostensibles en las fachadas del inmueble. La principal de ellas es quizá la más interesante pues no sólo conserva Íntegros los contrafuertes que la limitan en sus extremos sino porque da lugar a una portada verdaderamente pecullar: se trata de una pieza compuesta en dos cuerpos y en la que se combinan los volúmenes de los elementos estructurales con la superficie lisa del murto frontal del inmueble. El primer cuerpo aloja el arco de acceso, que es de medio punto y de extrema sencillez, pero al que le atribuyen cierta jerarquía las columnas que la flanquean y las columnas medias muestras que definen su área como si confinaran un alfiz. Las cuatro columnas que se apoyan en el muro reciben un entablamento de corte clásico interpretado de manera popular sobre el que se abre, en el centro, un nicho de muy poca profundidad en el que se conserva una pieza verdaderamente notable: es la representación escultórica de la Virgen del Refugio a la que, desde su nicho
flanquean un par de apoyos formados por columnas medias muestras y completas y motivos vegetales como roleos en los extremos.
Las creaciones populares de componentes arquitectónicos suelen ser interpretaciones de elementos consagrados por la tradición o por las experiencias acumuladas: en esa medida, suele ser muy difícil que se creen nuevas nociones o que se desarrollen conceptos que puedan considerarse como aportaciones. A pesar de ello, sin embargo, algunas intervenciones, como la que tuvo
lugar en la portada del templo de la Virgen del Refugio, terminan en una revisión por demás interesante de las soluciones que consagró la historia. El diálogo entre las piezas de cantera que insinúan paramentos con el verdadero paño del muro es una propuesta verdaderamente afortunada. Esa cualidad, que probablemente no fue buscada sino que se obtuvo de manera casi
accidental, es, sin duda, una de las divisas más interesantes de la capilla.
Esta obra se alza sobre una planta rectangular sencilla y su estructura, resuelta básicamente con muros de carga construidos con mamposterías de piedra y de tabique, incluyen pilastras que los refuerzan al tiempo en que sostienen los arcos formeros que, a su vez, dan lugar y dimensiones a las bóvedas de arista que cubren el espacio interior.
El objeto de mayor importancia en el recinto es la solución del arco que se inscribe en su muro testero: es una pieza de cantera que describe el perfil de un arco que, a su vez, inscribe un pórtico soportado por pilastras cuyos capiteles reciben un pequeño entablamento y, luego, un frontón triangular como los que han preferido varias comunidades en el diseño de espacios de culto en la cuenca de Chapala.
La obra parece ser suficiente para la atención espiritual de una comunidad relativamente pequeña asentada en su torno en uno de los barrios de la cabecera municipal. Aún así, y tratándose de una iglesia con plenas funciones, llama la atención que no tenga coro y que no acuse haber tenido previsiones para ello. La ausencia de un espacio de vestíbulo -como el sotocoro- ha facilitado, al fin, la apreciación de los sistemas compositivos y constructivos de las bóvedas, de seguro los elementos de la apariencia -y de la estructura- más interesantes del edificio.
La capilla, como se observa de manera muy frecuente en obras similares en el país, es producto de una serie de intervenciones: se trata, así, de un edificio que ha transitado de ser una obra popular de barrio a ser uno de los objetos arquitectónicos integrantes del acervo patrimonial de la cabecera municipal de Tizapán el Alto.
Las evidencias del pasado más lejano de la capilla se encuentran en los restos de su portada de atrio, en la planta del recinto y hasta en la propuesta de diseño de algunos elementos de su portada. Los rasgos más recientemente incorporados al conjunto, a su vez, son los que formaron la imagen del inmueble en 1963, cuando, según reza una placa, fue dedicada y "donada" a la
comunidad por el entonces Cardenal José Garibi Rivera.
Esta obra, que se encuentra en las cercanías del centro histórico de la localidad, sigue presidiendo un barrio relativamente importante y, desde luego, es la sede comunitaria de un grupo social activo y apegado a sus creencias y a sus tradiciones.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Tizapán el Alto, Tizapán el Alto
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
28 de Enero
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro
Código Postal
49423
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
14 junio, 2009










