Imagen principal
Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BIC-14-002210
Nombre del Inmueble
San Antonio de Padua
Nombre del Inmueble (en cédula)
San Antonio de Padua
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XIX
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
La parroquia de San Antonio de Padua es una obra de linaje popular en la que se descuidaron numerosos aspectos de importancia y, luego, se consiguió acceder a un acierto de verdadera relevancia: lo primero ocurrió cuando una construcción reciente terminó por sustituir a una obra relativamente importantes, pero de innegable abolengo histórico.
La parroquia actual es una obra realizada cómo fue posible hacerlo, en especial en lo relativo a sus aspectos formales exteriores. Las fachadas del templo son muros sencillos, de materiales industrializados y terminados en aplanados de cemento y arena en los que se abren algunas ventanas, al oriente y al poniente, y tres puertas de herrería doméstica, al norte. El único elemento de cierto interés es el pórtico que debió construirse frente a las puertas de acceso para soportar, según cuenta una tradición local, las torres de campanario que antes pertenecieron a la capilla antigua.
Las torres son, vistas a detalle, propuestas elementales a las que pudo llegarse después de la aplicación de un esquema suficientemente probado en numerosas regiones de Jalisco. Las dos son idénticas y llevan tres cuerpos y remate. Los cuerpos inferiores son de planta cuadrada, llevan un vano en cada cara y pilastras adosadas que perfilan los vanos y, mediante entablamentos, anticipan las composiciones superiores. El remate es una pieza también tradicional que consiste en un pequeño cupulín al que se dotó de una vistosa cruz de metal.
El espacio que se crea al frente de las entradas, y que de alguna manera afecta la forma de un nártex muy primitivo, es una pieza por lo menos paradójica: parece proceder de la necesidad de conservar las torres, pero es un hecho que aquello, en el fondo, no fue necesario pues hubo fondos, tiempo y apoyos como para construir lo que hubiera sido parte de una conclusión lógica del
templo.
El interior del recito crea -o ahonda- las sensaciones de incongruencia entre los exteriores y sus elementos y los espacios interiores: gracias a la obra original terminó por extenderse hacia los lados del proyecto original, el recinto terminó una obra de plata basilical: sus constructores optaron por los pilares de sección cuadrada y por los arcos de medio punto para definir no sólo las arquerías sino, con ellos, todo el sistema estructural del espacio de culto propiamente dicho.
Las tres naves actuales de la parroquia forman una unidad muy apreciable y desde luego sus materiales desempeñan papeles de importancia: los arcos, sus en juntas, y sobre todo las bóvedas están hechas como "bóvedas de Lagos", es decir, con tabique que es unido con los siguientes de yeso y luego acabado aparente. Esas piezas, que son productos de una tradición de los Altos de Jalisco, requieren destrezas verdaderamente excepcionales pues los procedimientos indican que deben realizarse sin moldes, sin hilos y sin cimbras, es decir, con el apoyo exclusivo de la experiencia y de las capacidades de los maestros bovederos.
En la composición de los interiores del templo son ostensibles las decisiones de un profesional de la arquitectura: ello es evidente, por ejemplo, en las secciones de los apoyos, en la continuación de las piezas como dovelas de los arcos sobre los pilares, lo que atribuye un aspecto distinguido a esos elementos verticales, así como las propuestas de encuentros entre trabes, apoyos y arranques de las bóvedas, sectores de esa arquitectura en la que los detalles bien ejecutados se vuelven muy importantes.
El espacio del presbiterio es, también de forma paradójica, una más de las regiones del templo. de cualquier manera el área de las celebraciones litúrgicas fue resuelta con atención al equipamiento básico de una iglesia y con el complemento de un arreglo a manera de biombo en el que se colocaron tres esculturas: al centro, la que representa a Jesús Crucificado y a los lados la de San Antonio de Padua, al lado del Evangelio, y la de una Purísima Concepción, en el de la Epístola.
La iglesia no tiene coro ni otros espacios complementarios; en vista de que los apoyos de la estructura hacen el espacio, y lo definen de manera continua, es un hecho que muy difícilmente pueden colocar imágenes secundarias o patronos de devociones complementarias. Las esculturas y las pinturas que posee la parroquia son obras de la imaginería popular; habría que destacar que la colección posee una amplia colección de fotografías, impresiones que se encuentran formando una exposición entre la nave lateral poniente y los pasillos de acceso a la sacristía.
La iglesia parroquial de Puente Grande -que es la de San Antonio de Padua es una de esas obras muy frecuentes en las que una construcción nueva invade una iglesia histórica -o antigua- y termina por sustituirla de una manera poco respetuosa y, desde luego, muy poco afortunada.
A juzgar por las informaciones proporcionadas por el sacerdote residente, la antigua capilla de Puente Grande debió ser ampliada para que pudiera ofrecer espacio a un número creciente de fieles. Aquella obra, que se encontraba donde ahora se alza el primer tramo de la estructura de la nueva construcción, perdió sus muros y luego su fachada y terminó, si así puede afirmarse,
integrada a un edificio totalmente nuevo y en el que, como una concesión, fueron reinstalados -o reinterpretados- sus antiguos campanarios sobre una losa que hace las veces de entablamento para los cuatro pilares que, ahora, integran el pórtico a manera de nártex por medio del cual se accede al templo.
Aquellas obras fueron realizada a finales del siglo XIX y a principios del XX y, como era habitual, exigieron un largo periodo para ser terminadas. Tanto fue el tiempo que requirió la intervención, que los patrocinadores del trabajo pudieron adquirir el edificio anexo al oriente, y luego otro, al poniente, para completar el nuevo esquema de la iglesia como el de una planta basilical. Y todo con las intenciones y la mano de obra de la comunidad, es decir, como una propuesta de aliento popular de las que abundan en el Estado de Jalisco y en el país.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad (actualizado)
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Tonalá, Puente Grande
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Miguel Hidalgo y Vicente Hernández
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
pueblo
Nombre del asentamiento humano o colonia
Puente Grande
Clave del asentamiento humano o colonia
0002
Ámbito territorial
urbana
Código Postal
45427
GeoCoordinate
Planta arquitectónica (original)
Basilical
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Observaciones
El inmueble comprende los siguientes espacios: Templo, Atrio, Casa Cural, Oficina Parroquial y Anexos Varios.
El inmueble comprende los siguientes ámbitos: Sacristía.
Se observan diversos materiales: Muros de Tabique, Techos de Tabique, Pisos de Granito, Ventanas de Herreria, Puertas de Lámina y Columnas de Concreto y Tabique.
Se observa la siguiente categoría eclesiástica del templo: Parroquia.
Descripción del exterior: Portadas y Campanarios.
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
01/12/2008



