Imagen principal
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Antecedentes históricos
El pueblo existe desde la época prehispánica; su toponímico significa "lugar de artesanos". A este sitio fue llevada la diosa Cataranga por sus sacerdotes durante el reinado de Uapeani y Pavácume, para ser llevada después a Huiramangaro. Uricho es nombrado varias veces en la Relación de Michoacán: Tariácuri buscó en él al sacerdote Naca; también en este lugar los tres sobrinos del calzontzi sirvieron a su pariente Ámbara, recogiendo leña para el templo, trabajando sus sementeras y manteniendo el fuego en su casa a cambio de protección. La gente de Uricho formó parte de las huestes conquistadoras de los purépechas.
A raíz de la conquista, según la Relación del Obispado de Michoacán, fue asignado en encomienda a Juan Infante. Para 1547 contaba con 115 viviendas y 426 individuos que tributaban un marco de plata baja y dos mantas torcidas.
La evangelización fue realizada por la orden franciscana en un barrio dependiente del convento de Erongarícuaro. Fue dedicado al patronazgo del fundador de la orden, contó con hospital ya desaparecido, quedando como único vestigio las imágenes que hoy se guardan en la iglesia. Durante el siglo XVIII seguía siendo visita de Erongarícuaro, que ya había pasado al clero secular, con una población oscilante entre 80 y 90 vecinos que, según la Inspección Ocular, habitaban en chozas irregulares y sembraban algunas tierras propias y otras subarrendadas a la Hacienda de Zinziro. "... el pueblo tiene casas reales y cárcel en pésimas condiciones, una capilla y casa cural deterioradas..." El hospital subsistió, aunque en mal estado, hasta mediados de nuestro siglo. Resistiendo a los repartos agrarios de 1919 y 1920, los vecinos del pueblo, dedicados a la producción de nogales, invadieron el terreno perimetral al templo, reduciéndolo al mínimo, ya que se regalaban pedazos del predio a quienes habían prestado sus servicios gratuitos como mayordomos.
Está enclavado en el centro del pueblo; parte del atrio fue convertido en plaza cívica, quedando los accesos laterales como calles peatonales de circulación casi obligada por los vecinos, que prefieren cruzar en vez de rodear.
El conjunto consiste en atrio, nave con sacristía y antesacristía, torre y casa cural.
El atrio, aun reducido, es de considerables dimensiones; conserva dos accesos: el del sur y el del oeste. Hacia este lado se ubica la peana con la cruz atrial de cantera, que durante mucho tiempo estuvo arrinconada en la sacristía.
La fachada es un paramento liso recubierto de aplanado y pintado a la cal. Los sismos de 1985 derrumbaron la parte superior, construida en adobe a partir de la viga de arrastre del coro, tallada en cordón franciscano, y la parte inferior de mampostería. Durante la restauración se detectó la numeración de las piedras de la portada, que ya habían sido numeradas y recolocadas en la década de los sesenta.
La fachada que ve hacia el oeste tiene la fecha 1606. Su único ornamento es la portada de cantera, hecha en arco de medio punto con grandes dovelas de arquivolta acanalada sobre anchas jambas monolíticas de impostas molduradas, quedando las basas ocultas por la renivelación del terreno. El acceso se enmarca con un alfiz denticulado; en las enjutas se encuentran dos flores insertas en círculos. Se ornamenta con cinco piedras talladas pretendiendo ser flores de acanto y que en realidad son auténticos repollos azules; se encuentra policromada en rosas y verdes. Sobre el alfiz está una ventana rectangular de dintel moldurado, con cornisa y jambas lisas; el frontón es mixtilíneo, formando escalonamientos con ánforas y medio punto al centro, coronado por una cruz de cantera.
Al norte de la fachada se encuentra un robusto contrafuerte en talud; al lado opuesto se ubican la torre y la casa cural.
La torre, formada por un cubo macizo, se ilumina mediante dos ventanitas, una lisa y otra con el escudo franciscano de las cinco llagas coronado por guirnaldas de laurel. Del cubo desplantan dos cuerpos que, por su peso, han provocado fracturas en los muros inferiores.
El primer cuerpo, de planta cuadrada, presenta un arco de medio punto en cada uno de sus paramentos; remata en una cornisa. El segundo cuerpo, con las aristas ochavadas, repite los vanos del primero y remata los ochavos con pináculos. Sobre una cornisa en saledizo, desplanta el cupulín de media naranja apoyado en tambor octagonal, enmarcándose los gajos por nervaduras; en la cúspide está una cruz de hierro forjado con su veleta.
La nave es de planta rectangular, de ábside plano, con un contrafuerte al exterior en el paramento norte. Hay otros tres grandes contrafuertes que lo refuerzan. La leyenda dice que donde hoy está el presbiterio plantó don Vasco de Quiroga su báculo, creciendo en el lugar un cerezo que hasta hace poco menos de treinta años aún se conservaba en el ciprés que guardaba a San Francisco y que fue hecho en el sitio exprofeso, del cual hasta hace pocos años se conservaban vestigios en un cuartucho adaptado como bodega.
En el muro de ábside se conserva aún el altar barroco del siglo XVIII, de talla estofada, compuesto de dos cuerpos y cinco calles separadas por pilastras estípites. En el primer cuerpo, al centro, está la imagen estofada de San Francisco en medio de un espléndido fanal; dos pinturas lo flanquean a cada lado. El segundo cuerpo consta de seis lienzos.
La Inspección define la iglesia como: "... un cañón cubierto de teja de tierra, el piso entablado y coro alto, pieza separada de sacristía en mal estado... dos altares dorados en el interior con una imagen de San Francisco de recomendable escultura... la torre se está reparando... adjuntas están las casas curales, poco habitables..." En 1849 la iglesia conservaba "... su artesón de tablas y el techo de teja..." La torre fue destruida por ruinosa y se planeaba erigir una nueva.
Uno de los altares dorados ya no existe; el piso es de madera bien trabajada, con el amplio presbiterio dos escalones más alto. Conserva el comulgatorio labrado; los muros aparentes al exterior están aplanados en el interior y pintados a la manera francesa, con flores lisadas hechas con plantilla, y solo dos ventanas rectangulares que escasamente iluminan el recinto. El artesón desapareció, cediendo el paso a una bóveda de arco escarzano de ocho cuerpos, hecha con tablones apoyados en cerchas que surgen de arrastres en saledizo, soportados por canes que surgen de los muros; en el presbiterio se abre una media naranja de gajos recubierta con un cielo de manta pintado en azul con estrellas. Los dos primeros tramos del cañón, junto a la naranja, conservaban hasta hace unos años los lienzos originales con símbolos litúrgicos en la clave. Siguiendo esa tónica, la comunidad completó los enlienzados restantes, cubriendo el entablado de todo el cañón.
Los tirantes que formaban parte del artesón fueron amputados, quedando visibles los restos en el arranque de los canes y desacompletándose la estructura de la techumbre, que se cubre con teja sobre fajillas.
En la nave se conservan varias esculturas de interés, como son: la Dolorosa, Santa María Magdalena, Santa Martha, San Nicolás, la Concepción, etc., algunas provenientes del desaparecido Iuritzio del Hospital.
La sacristía y antesacristía tienen acceso por el presbiterio a través de un arco de cantera en medio punto; son de adobe, con piso de madera y techo entablado con viguería.
La casa cural consiste en una crujía de dos niveles, con el acceso anexo a la torre. Consta de dos cuartos en planta baja y tres en planta alta, con dos bodegas en los extremos de un corredor porticado con columnas de madera sobre basas de piedra y zapatas, soportando gualdras en las que se apoyan las vigas del entrepiso, así como su barandal. de igual manera, las del segundo nivel sustentan el alero de la techumbre a dos aguas, cubierta con teja. La escalera se encuentra en uno de los extremos.
El paramento de la fachada se integra a la iglesia, completando un conjunto de calidad en la tipicidad ribereña; el ingreso es de medio punto.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Erongarícuaro > San Francisco Uricho (160320011)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Erongarícuaro, Uricho
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Comunidad Uricho
Código Postal
61630
Otra localización
Uricho
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 1995






























