Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-31-002156
Nombre del Inmueble
San Francisco de Asís
Nombre del Inmueble (en cédula)
San Francisco de Asís
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVII (1640)
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
El conjunto conventual fue fundado en 1549. Poco después de su fundación dio inicio la construcción del convento y de una capilla anexa. Al norte hay otra pequeña pieza techada.
Las pocas piezas que conservan sus techos y los portales sirven de habitación al sacerdote encargado del templo. Sus muros están pintados a la cal y sus pisos son de hormigón.
Huerta. Al norte del ex convento se encuentra la antigua huerta, limitada al norte y poniente por predios particulares y al oriente por la calle 20. Está cerrada por barda de mampostería y en ella se encuentran restos de construcciones en ruinas. Entre éstas pueden contarse los portales de los que posiblemente fueron macheros y caballerizas, y la vieja noria con el pozo y tanque para el riego.
Estilo de la arquitectura. Dos son las épocas que corresponden a este predio, estando bien marcadas en los edificios que lo componen. A la primera, o sea, al siglo XVI, corresponde la parte oriente del ex convento, construido de dos pisos, con la primitiva capilla convertida después en parte del templo. En esta construcción se notan las características propias de las obras hechas por los primeros misioneros, tales como la gran sencillez, severidad y fortaleza, cualidades derivadas de las condiciones de dichos misioneros en los primeros tiempos de la conquista y de los elementos con que contaban.
El templo, comenzado a principios del siglo XVII y terminado a fines del mismo, tiene también mucho de esa primera época, pero con algunos detalles que indican mayor dominio sobre la raza conquistada y, como consecuencia, mayores elementos de trabajo.
Las características de la obra son las mismas, pero la manufactura mejora, notándose además algunas influencias platerescas en la portada principal y balcón del coro.
Por la disposición del templo, en el que están aprovechados los contrafuertes para sacar de ellos las capillas laterales, la influencia de otras construcciones de ese siglo es más notoria. Puede decirse por esto que constituye una especie de transición entre los primeros templos franciscanos de una sola nave y los que vinieron después, con las tres naves bien definidas.
La parte poniente del ex convento, de un solo piso, corresponde claramente a la segunda época. Terminado tal vez a principios del siglo XVIII, la amplitud y disposición de la planta, la estructura de sus muros y algunos detalles, como los arcos isabelinos de uno de sus portales, ponen de manifiesto las condiciones de vida de los frailes, entonces más desahogada, y las influencias del estilo dominante de la época.
Por su importancia arquitectónica, es considerado este templo como uno de los ejemplares más valiosos de Yucatán. El ex convento, aunque en estado ruinoso, tiene además de esa importancia el valor histórico adquirido por el hecho ya referido antes, relacionado con el famoso historiador fray Diego López Cogolludo.
Estado de conservación. El pretil con pilastras que limita el atrio actual se encuentra en gran parte destruido y, como ya no conserva las rejas de sus entradas, dicho atrio presenta un aspecto de suciedad y abandono verdaderamente lamentable. El templo se conserva en buen estado, viéndose solamente algo destruido el pavimento, que en parte es de mosaico no hace muchos años colocado. El ex convento está en su mayor parte en estado ruinoso, pues, salvo unas cuantas piezas que conservan sus techos y pisos, las demás o no los tienen ya o, por sus malas condiciones, pronto desaparecerán. Los muros de estas piezas destechadas ya perdieron el aplanado que las cubría y presentan cuarteaduras ocasionadas por los desplomes y la vegetación, que hasta en los interiores alcanza proporciones considerables. La parte norte se encuentra completamente en ruinas y cubierta de escombros.
En ese entonces solo existían los conventos de San Francisco el Grande de la ciudad de Mérida, el de San Miguel Arcángel en Maní y el de San Bernardino de Siena en Valladolid. El fundador del convento, según asienta Bernardo de Lizama, fue el padre fray Francisco de Navarro. La construcción que le antecede, de la cual no se tiene noticia, fue fundada por fray Luis de Villalpando. Según el padre Cogolludo, la iglesia de tres naves fue iniciada por el padre fray Gerónimo de Prat.
En la década de los setenta, el gobierno federal realizó trabajos de restauración, concentrando las acciones en el claustro sur. Actualmente, el gobierno estatal lleva a cabo trabajos de limpieza y estudios preliminares, como calas arqueológicas, ya que se cuenta con un proyecto para ubicar un museo de arte sacro. Para ello se pretende la reconstrucción del claustro norte, el más antiguo de los dos.
La siguiente información fue tomada textualmente del Catálogo de Construcciones Religiosas del estado de Yucatán, editado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Dirección General de Bienes Nacionales, formada por la Comisión de Inventarios de la Cuarta Zona (1929-1933), recopilado por Justino Fernández.
SAN FRANCISCO
Historia. El convento de Conkal estaba comprendido entre las antiguas doctrinas del territorio de la Costa y tenía como visitas a los pueblos de Chickulub, Chablé (Chablecal), Cholul y Zicipach (Silpeche). Tenía cuarto lugar en la tabla del primer capítulo custodial del año de 1549 y su titular era San Francisco de Asís.
En ese año, existiendo ya en la península unos 18 religiosos, todos de la Orden de San Francisco de Asís, se dedicaron desde luego a dar mayor amplitud a sus trabajos, fundándose los conventos de Conkal e Izamal, además de los tres que ya existían.
Poco después de su fundación se comenzó la fabricación del convento y capilla anexa. En la relación del padre Ponce, del año de 1588, se encuentra lo siguiente: “El 14 de agosto llegó al pueblo y convento de San Francisco de Cumkal. Es de mediana vecindad de indios mayas. El convento es de los primeros que se hicieron en aquella provincia, está acabado con su claustro alto y bajo, dormitorios y celdas; todo es de piedra y barro, con poca cal, aunque encalado por de fuera; algunas de las celdas tienen los techos de bóveda y otras de madera, y en una de ellas rezan los frailes y se guarda el Santísimo Sacramento; pegado al convento está un buen patio encalado, con muchos naranjos puestos con orden y concierto, y en él está la capilla y ramada de los indios y la escuela donde se enseñan a leer, escribir y contar con mucho cuidado y con gran curiosidad; lo cual no solo se hace en todas las cabeceras donde hay convento, sino también en todos los pueblos de visita; no lejos de aquel patio de Cumkal hay un hospital hecho de cal y canto y de azoteas, el cual se hizo para curar indios enfermos; en él no sirve esto porque ellos más bien se curan en sus casas. de la misma manera es otro que se hizo en Itzamal. En el convento hay una huerta y hortaliza, y se riegan con el agua que se saca de una noria que está dentro del convento. Moraban en aquel convento tres frailes”.
El padre Lizana nos dice de este convento: “Luego, el año de 1555, se celebró capítulo, el cual presidió el mismo padre Landa y salió electo en custodio el muy venerable padre fray Francisco Navarro (muerto en 1559), que había fundado el convento de San Francisco de Concal y le puso título de San Francisco por llamarse él así. Esto fue el año de 1552, si bien ya era como convento fundado por el padre y santo varón fray Luis (de Villalpando)”.
La construcción de la iglesia actual debe haber empezado a principios del siglo XVII.
El historiador Molina nos dice: “En el siglo XVII se levantaron varios templos de sólida mampostería, entre los cuales está el de Cumkal con su respectivo monasterio...”.
Y el padre Cogolludo asienta lo siguiente: “El padre fray Gerónimo de Prat, que murió en marzo de 1653, era muy inclinado a las fábricas. Había comenzado en Cunkal una iglesia de tres naves de mampostería con columnas labradas de sillería, obra que cesó cuando comenzó la hambre que hubo entonces”.
Esa terrible hambre que asoló la península fue el año de 1560, siendo gobernador don García de Valdés y Osorio, conde de Peñalva.
Según la inscripción que se encuentra en una piedra labrada colocada en el interior de una de las capillas, debe haberse terminado la construcción del templo el año de 1674.
La parte oriente del ex convento, a juzgar por su naturaleza, disposición y detalles constructivos, debe haber sido comenzada a fines del siglo XVII. Coronando uno de los muros del patio se encuentra un cuadrante solar, hecho tal vez por algún discípulo de fray Juan de Cuartas (muerto en 1587), que se distinguió por su gran habilidad en la construcción de ellos.
Es tradicional en este viejo convento el hecho de que el historiador fray Diego López Cogolludo, durante el tiempo que fue guardián del mismo, escribió parte de su famosa historia al pie de un naranjo sembrado en el pequeño patio de la única parte del convento que entonces existía.
Este famoso historiador vino a Yucatán en 1634 con 25 religiosos que trajo el padre Pedro Enríquez. En 1640 se le confirió la cátedra de Teología en el convento de San Francisco de Mérida, habiendo sido guardián de varios conventos, miembro del Definitorio y provincial de la Orden en el trienio comprendido entre los años de 1663 a 1666. Viajaba de ordinario llevando sus manuscritos entre su pequeño equipaje, trabajando unas veces en Mérida y otras en diversos pueblos de la provincia, y escribió su historia entre los años de 1650 a 1656. Perfectamente documentada, su obra es un rico tesoro indispensable al que desee conocer a fondo la historia de Yucatán en los dos primeros siglos de la dominación española.
Con motivo de la supresión de las órdenes monásticas, fue abandonado el convento por los frailes, pasando la parroquia al clero, que, escaso en número, no podía cuidar debidamente los extensos edificios y huertas que los franciscanos le legaron. Como resultado de esto, empezaron a segregarle a dichas huertas parte de sus terrenos, y la de este convento, que con seguridad abarcaba toda la actual manzana, perdió una considerable extensión situada al oriente y al norte de ella.
Estas ventas, efectuadas antes de las Leyes de Reforma, si no llenaron determinados requisitos establecidos al ser promulgadas y reglamentadas dichas leyes, deben considerarse como nulas, constituyendo esas partes segregadas hasta hoy, y mientras no se compruebe lo contrario, verdaderas invasiones.
En 1915, durante el gobierno del general Salvador Alvarado, fue retirado del culto el templo, permaneciendo así hasta julio de 1919, en cuya fecha y a solicitud de varios vecinos de la población, fue devuelto el citado templo con sus anexos.
En 1922 fue ocupado el ex convento por la Escuela Civil de la población y en 1924 ocupó una parte del mismo, sin previa autorización, la Oficina de la Liga de Resistencia Socialista, que poco después dejó el citado local.
En 1926 fue otra vez suspendido el culto público y entregado el templo a una junta vecinal nombrada para su cuidado y conservación, hasta 1929, en que volvió a ser entregado al clero.
Descripción. Se compone este predio de atrio, templo, ex convento y huerta.
Atrio. Rodeando el templo por sus lados oriente, poniente y sur se encuentra el atrio, cerrado por pretil de mampostería interrumpido por pilastras (en parte destruidas), entre las cuales estaba colocado el enverjado que en un principio estuvo completo. La entrada no tiene reja, habiendo sido desprendida esta de su lugar por las autoridades municipales durante el período preconstitucional y colocada en el rastro público de la ciudad de Mérida.
Las capillas, que son cinco de cada lado, tienen sobre los pequeños arcos ya mencionados un ojo de buey con hermosos capialzados de cada lado del muro y están cubiertas por bóvedas de cañón normales a la nave y más bajas que la que a esta cubre. Dos de estas capillas tienen al frente un barandal de hierro.
Al fondo, y limitado por sencillo arco de medio punto sobre pilastras, se encuentra el presbiterio, cuyo piso está cuatro escalones más alto que el del resto del templo. Su techo es de bóveda vaída o de pañuelo, más baja que la de la nave. Al frente tiene barandal de hierro y una pequeña escalinata.
En la primera capilla a la derecha de la entrada principal se encuentra el bautisterio, con una pequeña pila de piedra labrada. Lo cierran dos rejas de hierro en sus entradas.
En la capilla situada frente al mencionado bautisterio está la escalinata de mampostería que conduce al coro, y en las que ocupan el cuarto lugar están abiertas las entradas laterales del templo.
El coro es de mampostería sobre bóveda en arco rebajado, con barandal de madera corriente. En él se encuentra la escalera de mampostería para las azoteas de las capillas y una pequeña pieza que sirve de bodega, situada sobre el bautisterio.
Además de las dos puertas laterales ya mencionadas y de la principal de la fachada, cuenta el templo con un balcón al frente, correspondiendo al coro seis ventanas en las capillas laterales y ocho más en la nave, con barandales de madera como balcones, situadas sobre las cornisas en el arranque de la bóveda.
La sacristía ocupa una pieza junto al presbiterio, comunicada con este y con el ex convento. Está dividida al centro por un arco y techada con vigas y viguetillas de madera.
El pavimento del templo es en parte de mosaico y en parte de hormigón, como el del coro y sacristía.
Todas las paredes y bóvedas están pintadas a la cal, con multitud de ornatos que representan pilastras, cornisas, molduras, tapices y símbolos religiosos de muy mal gusto y manufactura muy corriente.
Hay en el presbiterio un antiguo retablo muy sencillo y altares pequeños y sin la menor importancia en las capillas.
El púlpito también es antiguo, de madera, con talla corriente y pintado a la cal.
de alhajas, ornamentos, vasos, etc., no existe nada de valor y mérito, no habiendo más que los útiles indispensables para el servicio del culto.
Exteriormente presenta el templo un aspecto muy original e interesante, destacándose desde luego su fachada principal, de una sencillez y majestad extraordinarias. Se compone esta de un enorme muro liso rematado por frontón circular, en el que se abren tres claros en arco de medio punto donde están alojadas las campanas. A los lados de este frontón hay otros dos más pequeños, con un solo arco, y, encuadrando la entrada principal, una sencilla pero hermosa portada de piedra labrada, sobre la cual está el balcón del coro.
Esta portada se compone del arco de medio punto de la puerta, con tres pilastras dóricas a sus lados, coronando todo un frontón con remates piramidales en su arranque y en el centro un nicho vacío con una pequeña cruz y dos brazos cruzados sobre él. Los fustes de las pilastras y la arquivolta del arco están decorados con figuras geométricas labradas en la piedra, igualmente que el marco del balcón del coro, que tiene además barandal de hierro.
En los costados del templo se ven los muros lisos con ventanas altas, rematados por almenas piramidales. Estos muros forman parte de los contrafuertes que sostienen el empuje de la bóveda de la nave, los cuales, cerrados por el exterior, fueron aprovechados para formar las capillas laterales, cuya altura rebasan.
Dichos contrafuertes son aprovechados también para recoger las aguas de la cubierta de la nave, que son conducidas por canalones hechos en ellos.
Aparecen en segundo término los muros de la nave, rematados como los que cierran las capillas.
El muro de fondo es escalonado, con remates y el pararrayos del templo.
Ex convento. Al norte del templo se encuentra el ex convento, que comprende la parte primeramente construida hacia el poniente y la hecha después, situada al oriente de la anterior.
La primera es de dos pisos de mampostería algo corriente y consta, en la planta baja, de dos crujías paralelas a los costados oriente y poniente de un patio rodeado por cuatro corredores. En la crujía poniente se encuentran tres piezas con techos de bóveda y pisos de tierra, dos de las cuales están ocupadas actualmente por el presunto propietario del predio colindante. Junto a estas piezas, hacia el sur y detrás del presbiterio del templo, hay otra pieza también en poder del mismo propietario, destechada y utilizada como gallinero. La crujía oriente solo tiene un pasillo que une los dos edificios y una pieza muy amplia y abovedada.
El patio es pequeño, con dos arcos y dos pequeñas ventanas en cada uno de sus lados. En él se encuentra un naranjo, en el mismo lugar que ocupó el que cubrió con su sombra al historiador Cogolludo. Los cuatro corredores mencionados son angostos y se encuentran ya destechados.
Más al norte siguen las ruinas del resto del edificio, donde estaban la escalera y otras habitaciones convertidas hoy en escombros, y hacia el sur el presbiterio y sacristía del templo.
La parte del oriente es de un solo piso, de buena mampostería, limitada al oriente por la calle 20 y al sur por el atrio y plaza del pueblo. Consta de un patio central rodeado de corredores y, a los costados de estos, tres crujías con un pasillo y cuatro piezas en la del norte; un pasillo que sirve de entrada y tres piezas en la del oriente, con frente a la capilla citada, y cuatro piezas en la del sur. de todo esto, solo tres piezas conservan sus techos de vigas de madera, estando lo demás en estado ruinoso.
Frente a la crujía del sur, hacia la plaza, se encuentran dos piezas pequeñas y un portal con tres arcos isabelinos sobre columnas dóricas. de estas piezas, una está destechada, sirviendo como patio.
Formando escuadra con el citado portal hacia la calle 20 existe otro con cuatro arcos, uno de los cuales es igual a los antes descritos y los demás de medio punto. Contiguo a este último portal, hacia el norte, hay otra pequeña pieza techada.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Yucatán, Conkal, Conkal
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
21
Número y/o identificador de la vialidad o calle
100-B
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
N/A
Otra localización
Conkal
GeoCoordinate
Planta arquitectónica (original)
Una Nave Capillas Hornacinas
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 enero, 1997




























