Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-03-001949
Nombre del Inmueble
San Francisco Javier Vigge Biaundo
Periodo legal del inmueble
Estudio Monográfico
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
Las misiones en Baja California Sur constituyeron el eje del proceso de evangelización durante la época novohispana, con el objetivo de integrar a las comunidades indígenas al dogma religioso y al sistema organizativo virreinal. Respecto a la situación municipal, la documentación oficial señala que el ayuntamiento de Loreto se fundó originalmente el 21 de julio de 1822. Tras diversas reestructuraciones territoriales, la localidad pasó a formar parte del ayuntamiento de Comondú, creado en 1850.
La vida municipal en la región fue suspendida en 1929, convirtiéndose las poblaciones en delegaciones hasta 1972, año en que se restituyó el régimen de municipios en Mulegé, La Paz y Comondú (donde Loreto permaneció integrado). Finalmente, tras el impulso turístico promovido por el Fondo Nacional de Turismo (FONATUR), y siguiendo el modelo de creación del municipio de Los Cabos en 1980, se determinó en 1992 la separación de Loreto, San Javier y sus zonas periféricas del ayuntamiento de Comondú para conformar el municipio independiente de Loreto (Piñeda Bañuelos, 2012).
El sitio de la misión se localiza a 31 kilómetros al sudoeste de Nuestra Señora de Loreto. El paraje fue descubierto el 11 de mayo de 1699 por el jesuita Francisco María Píccolo, quien inició la edificación de una capilla provisional en octubre de ese año, dedicada bajo el título de Todos los Santos. Debido a hostilidades de grupos indígenas locales, el lugar fue abandonado temporalmente, reestableciéndose en 1702 bajo la dirección del padre Juan de Ugarte. Fue este último religioso quien impulsó el desarrollo agrícola de la zona mediante la introducción del cultivo de trigo, maíz, caña de azúcar y árboles frutales, además de promover la crianza de ganado mayor y menor para asegurar el sustento de la comunidad (Del Río, 2000, p. 39).
Hacia la década de 1740, la misión contaba con un edificio de adobe que resultó insuficiente y vulnerable ante las crecientes inundaciones de la zona. Ante esta situación, se proyectó la construcción de un nuevo templo edificado con piedra de cantera extraída del arroyo de Santo Domingo. Las obras comenzaron en 1744 bajo la dirección del padre Miguel del Barco y concluyeron en 1759. Este inmueble fungió como cabecera de las visitas de Santa Rosalía, San Miguel de Comondú, San Agustín, La Presentación, San Pablo y Los Dolores del Norte (Mathes, 1977, p. 55).
A lo largo de su historia, diversos ministros residentes han custodiado este espacio sagrado, destacando las gestiones de Juan de Ugarte, Miguel del Barco y, tras la expulsión jesuita, los frailes franciscanos Francisco Palóu (1768), Juan Escudero, Ramón Usón, Fernando Parrón, Gerónimo Soldevilla y Romantino de la Cruz (Mathes, 1977, p. 57).
El templo de piedra se conserva en su estado original y es considerado una de las joyas arquitectónicas de la península. En su interior se resguardan valiosos bienes muebles del siglo XVIII, entre los que destaca un retablo dorado con cinco óleos, una escultura de San Francisco Javier, una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe y un crucifijo. Asimismo, el edificio conserva tres campanas históricas: dos fechadas en 1761 y una tercera que data de 1817 (Mathes, 1977, p. 58).
Fuentes consultadas.
Del Río, I. (2000). Breve Historia de Baja California Sur. El Colegio de México; FCE.
Mathes, W. M. (1977). Las misiones de Baja California 1683-1849. Una reseña histórico-fotográfica. Editorial Aristos.
Piñeda Bañuelos, G. (2012). Brevísima Historia de los Municipios de Baja California. Loreto. El Sudcaliforniano.
Orden religiosa (original)
Sin Identificar
Estado, Municipio, Localidad
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
N/A
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
N/A
Otra localización
San Javier