Imagen principal
Antecedentes históricos
La iglesia, que comenzó su vida siendo sólo la capilla de un pueblo de cierto interés agrícola y comercial en el área, ha mudado a ser una parroquia de sólida importancia en el ámbito social del municipio de Tepatitlán de Morelos, en la zona sur -o baja- de los Altos de Jalisco y de la región tequilera de la que forman parte muchos otros poblados también de importancia.
A la cierta prosperidad de la región, que en suma se debe a una serie de factores de la más diversa índole, ha correspondido, desde luego, una igualmente cierta sucesión de obras de adaptación y de ampliación en la iglesia, condición principal a la que se deben, ahora, a finales de 2008, la mayor parte de sus cualidades.
La parroquia ha sido ampliada recientemente y sus elementos exteriores, tanto las fachadas como las áreas abiertas, reflejan de diversos modos las capacidades de los constructores para interpretar las decisiones y, sobre todo, los gustos de la población. A ello se deben, desde luego, las apariencias casi ostentosas de los paramentos que contienen el espacio de culto. Todas las fachadas están terminadas con aplanados muy cuidadosos y con varias capas de pintura vinílica en color blanco y con sólo algunas aplicaciones en otros tonos. En prácticamente todos los elementos de composición se advierten, además, propuestas y detalles que lo mismo provienen de escuelas académicas que de tradiciones populares, como los pretiles terminados en roleos -del barroco- y las pilastras y otros elementos que representan la época neoclásica del conjunto.
Las dos fachadas laterales incluyen portadas de acceso y, desde luego, la imagen de la cúpula de planta elíptica que se alza frente al presbiterio, en el extremo poniente, y las siluetas de las torres, en el extremo del lado oriente. En ambos paramentos los vanos son de arcos de medio punto y en ambos, también, los muros van decorados desde los guardapolvos hasta los pretiles.
La portada principal del recinto es producto de una combinación muy peculiar de elementos arquitectónicos y de motivos decorativos conseguidos con pintura figurativa muy audaz pues se trata de temas que más parecen propios de los lienzos que de los muros. La portada lleva sólo un arco de medio punto que contiene a la puerta. Ese vano está flanqueado por dos sencillas columnas medias muestras cuyos capiteles de linaje corintio soportan un entablamento casi virtual por encima del cual se forma un frontón de envolvente triangular pero resuelto con lados inclinados en los que aparecen dos curvas hacia dentro ciertamente caprichosas y poco relacionadas con el objeto triangular que aspiraron a resolver. Arriba de esa solución de acceso se encuentra una pequeña ventana de coro a la que complementa una peana vacía, una segunda decisión ciertamente cuestionable.
Las torres que también integran la fachada frontal de la obra son iguales entre sí y constan de un solo cuerpo. Esa pieza es de planta cuadrada y lleva columnas medias muestras en las esquinas, apoyos que, al mismo tiempo, flanquean los vanos que fueron abiertos para alojar a las campanas. Las torres, además, se alzan sobre cubos que forman parte de la portada pero
que se ostentan remetidos del paño de acceso y hasta detrás de la elevación de los roleos en que se resolvió el pretil de la fachada. Los remates de las torres son de planta cuadrada y concluyen con un capulín que soporta una linternilla y una cruz.
El interior de la nave es una aportación por lo menos interesante al proceso de integración de espacios con elementos sucesivos, como terminan siendo los arcos alineados a ambos lados con el propósito de formar, en conjunto, la planta basilical. La obra, además, lleva un coro al pie que prácticamente asume las formas y hasta las funciones de un balcón que las de el espacio para la reunión de voces.
El presbiterio es un espacio igualmente atractivo pues se encuentra casi bajo la cúpula y porque lleva un arreglo a manera de retablo en el que se buscó hacer participar al muro testero como parte de la composición: se trata de un pórtico de ascendencia neoclásica, apoyado en cuatro columnas clásicas sobre las que se dispuso un frontón curvo resuelto con tres figuras escultóricas que representan ángeles. El espacio central del retablo fue reservado a un lienzo en el que se encuentra representada la Virgen de Guadalupe; ese remate colinda con los ámbitos de la cúpula, elemento del que hay que decir que es de planta elíptica y cuyo eje mayor coincide con el de trazo de la nave, una disposición peculiar muy destacada y ciertamente muy poco frecuente en edificios de Jalisco.
Acompañan ala Guadalupana en el presbiterio los objetos propios de la celebraciones litúrgicas y un cristo en la cruz que se ostentan como una de las piezas artísticas calves del conjunto. Todo en el presbiterio, sin duda, dialoga de varios modos con los arreglos que se han practicado a los pilares que apoyan las arquerías y a los que se dotó de pilastras sugeridas por los fustes de los pilares y a los que se terminó con capiteles de ascendencia corintia.
En el interior del recinto predominan las luces y las sombras que se forman con las arquerías, con las circulaciones iluminadas tanto por la cúpula como por las ventanas de los muros laterales Y, en general, el color rosa de los elementos estructurales.
Si bien la iglesia dedicada a San Ignacio es una obra cuyos deben fijarse en la segunda mitad del siglo XIX, además de ubicar buena parte de las intervenciones que ha sufrido en el curso de la primera mitad del XX, conviene saber que, como informa una placa en la portada del templo "... fue consagrada el 11 de mayo de 1940 por José Garibi Rivera, arzobispo de Guadalajara."
Esta obra se ubica, como se indica, en una localidad cuya pujanza ha llevado a su comunidad a solicitar se les reconozca como un municipio independiente. Más allá de las razones de carácter económico que seguramente se encuentran detrás de semejante petición al Congreso del Estado, se encuentran los fundamentos de una sociedad particularmente dedicada a las actividades productivas y a la obtención de satisfactores entre los que conviene ubicar a la actual parroquia, en especial como un producto de la colaboración entre grupos de vecinos.
La iglesia, por otra parte, se encuentra no sólo en muy buen estado de conservación sino siendo objeto continuo de atenciones, cuidados y procesos de mantenimiento si bien igual de obras de ampliación que, a veces, pueden resultar perjudiciales tanto a la integridad del espacio como a las estructuras que soportan los elementos principales.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad (actualizado)
Jalisco > San Ignacio Cerro Gordo > San Ignacio Cerro Gordo (141250001)
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Arandas, San Ignacio Cerro Gordo
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Morelos
Número y/o identificador de la vialidad o calle
1
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del asentamiento humano o colonia
Centro
Clave del asentamiento humano o colonia
0001
Ámbito territorial
urbana
Código Postal
47190
GeoCoordinate
Planta arquitectónica (original)
Basilical
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Observaciones
El inmueble comprende los siguientes espacios: Templo, Atrio, Casa Cural, Oficina Parroquial, Anexos Varios y Salones Para Catesismo.
El inmueble comprende los siguientes ámbitos: Sacristía, Coro y Bautisterio.
Se observan diversos materiales: Muros de Ladrillo , Recubrimientos de Mezcla, Techos de Ladrillo y Mezcla, Pisos de Ladrllo de Mosaico, Ventanas de Cristal, Puertas de Madera y Columnas de Ladrillo.
Se observa la siguiente categoría eclesiástica del templo: Parroquia.
Descripción del exterior: Campanarios.
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
01/12/2008





