Imagen principal
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Antecedentes históricos
Tenemos información sobre este lugar desde épocas remotas. En el "Obispado de Michoacán en el siglo XVII" se menciona la hacienda que existía allí, dependiente de San Andrés Tziróndaro, mismo que era partido de indios tarascos administrado por los religiosos de San Francisco. En el capítulo correspondiente a Doctrinas y Guardianías de franciscanos, en el ramo de Haciendas, se dice: "... La Hacienda de Oponguio es de Thomás Vázquez de Zalazar, tiene cuatrocientas reses, siembra treinta fanegas de trigo de temporal, tiene algunas yeguas, aunque pocas, no tiene feligresía determinada porque unas veces acude él y su gente a este pueblo [Zirindaro] y otras a Erongaricuaro...".
La hacienda se estableció en un sitio cuyo toponímico, según Eduardo Ruíz, deriva de la palabra purépecha Apocuni, que quiere decir "lavar o lugar de baño".
En el siglo XVIII, la crónica del Obispado de 1765 nos dice que aún subsistía como hacienda: "... la haciendita dista de San Andrés Tziróndaro media legua, está el dueño de ella, su esposa y sus dos hijos...".
Lo que no pudo hacer el tiempo lo hizo la reforma agraria, ya que sus tierras fueron repartidas entre los casi doscientos ocupantes del sitio por Decreto Presidencial del 8 de marzo de 1939, dejando la hacienda sin posibilidad de subsistencia, lo que provocó su total deterioro.
La capilla fue reedificada al pie del camino por la nueva comunidad agraria, a pesar de las ideas antirreligiosas predominantes de la época. En dos años habían levantado templo nuevo, entre 1946 y 1947, costeado por la comunidad, siguiendo el esquema arquitectónico de la construcción que ahí existía.
Los vecinos dejaron constancia en una placa que se encuentra en la fachada de las reparaciones recientes, ya que hasta hace pocos años estaba en malas condiciones:
"... SE CONSTRUYÓ EN 1947
SE AMPLIÓ EN 1994
CON LA COOPERACIÓN
de LA COMUNIDAD Y
PERSONAS VOLUNTARIAS...".
La capilla se ubica frente a una brecha de tierra y se rodea de tecorrales en un terreno irregular. El frente se incrementó formando una corta banqueta que se extiende hacia la sacristía en una reducida plazuela.
Se ubica poniente-oriente, con la fachada hacia este último punto, dirigida hacia el lago de Pátzcuaro, que queda a solo unos metros de distancia.
La fachada es de ladrillo aplanado con mezcla terciada, con un arco de medio punto al centro decorado con moldurillas por el exterior y apoyado en pilastras de basa cuadrada y capitel anástilo de piedra, que se flanquean por otras dos similares pero de basa más alta, que suben para sostener una cornisa moldurada también de cantera. El imafronte se levanta en un diseño mixtilíneo, con un campanil en el medio que surge de una cornisa; tiene una cruz en la cúspide, cuatro almenas lo decoran y su presencia, así como el esquema general de la portada, nos indican que está inspirada en una más antigua, ya inexistente, que debió ser la original de la hacienda.
La puerta es un bello ejemplar de las actuales tallas de los artesanos locales en madera de pino, que nos muestra una serie de motivos litúrgicos y pasionarios.
El interior es casi inaccesible, ya que siempre está cerrada y se ubica lejos de la ranchería donde viven los encargados que cuidan las llaves. No obstante, alcanzamos a ver que es un sencillo esquema arquitectónico.
La nave, hecha con muros de adobe reforzados con contrafuertes, está aplanada tanto por el interior como por el exterior, a excepción de la fachada, que, como dijimos, es de tabique; el piso es de mosaico y la techumbre de triángulo, con armadura de tijera y cubierta de teja de barro, con plafón de yeso hacia el interior; se ilumina adecuadamente por cuatro amplias ventanas rectangulares.
El ábside es plano, con un sencillo altar de influencia neoclásica que contiene dos imágenes del siglo XIX: la Inmaculada Concepción y el patrón San José. El resto son piezas nuevas de poco interés, como San Antonio de Padua, el Sagrado Corazón y Santa Teresa.
Un lienzo en la sacristía, posiblemente del siglo XVIII, nos muestra la adoración de la Eucaristía y, aunque es de factura popular, indica ser obra de un pintor de cierta calidad. Es el único bien mueble interesante en este pequeño espacio cuadrado de muros de adobe, techado con vigas y teja a tres aguas.
Se encuentra en buenas condiciones, ya que la mantienen limpia y cuidada; no obstante, se evidencian daños estructurales bajo los relucientes aplanados. El muro del ábside se amplió para dar más cupo a los vecinos.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Erongarícuaro > San José Oponguio (160320008)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Erongaricuaro, Oponguio
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
61630
Otra localización
Oponguio
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Fecha del levantamiento del inmueble
1 abril, 1996
















