Imagen principal
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Antecedentes históricos
El bachiller Pedro José de Velasco, capellán, informa al rey: “…este lugar de San Juan Zitacuro, aunque vulgarmente le dan el título de villa, no es sino un pueblo de mucho vecindario de españoles, indios, mulatos, mestizos y lobos, dividiéndose el vecindario de los indios de las demás castas por su lugar y situación. Porque, fundada y erigida la iglesia en el centro del pueblo, todo el vecindario que tiene a sus espaldas es de puros indios, y todo el vecindario que tiene en su frontera es de españoles, mestizos, lobos y mulatos…”.
El pueblo fue incendiado, arrasándolo en su totalidad por las tropas de Félix Calleja, perdiéndose el edificio original conventual, que se reedificó el siglo pasado, concluyéndose en el presente.
El actual templo de San Juan forma parte del antiguo convento, que fue fundado por los frailes franciscanos que se establecieron en el sitio para evangelizar, desde este lugar, una amplia región.
En 1765, la cabecera establecida en San Juan Zitácuaro administraba once pueblos vecinos, según informaba el cura y juez eclesiástico de dicha parroquia, el bachiller Pedro Joséph de Velazco. Esto indica la importancia de la fundación.
El pueblo, conocido como la heroica Zitácuaro, fue arrasado en su totalidad por el fuego con que fue incendiado al resistir valientemente los asedios durante el conflicto independentista. Don José María Lejarza dice que “…Tzitácuaro quiere decir en la lengua de la provincia ‘Lugar de Resurrección’; en 1822 era villa y cabecera de partido, a treinta leguas de Valladolid, muy considerable en otros tiempos, hoy abrasada y casi destruida… Las alcaldías, que pertenecían sus pueblos a Maravatío, se trasladaron a Zitácuaro por el aumento de su población y de su comercio, que fue adquiriendo en adelante. En esta villa, hoy curato secular de la mitra, hay un convento de PP. Franciscanos y se ha establecido un ayuntamiento constitucional desde la jura de la Constitución Española en estos países; en el año que se reseña contaba con 1 739 almas…”.
Rivera Cambas nos dice que, cuando estuvo en ella, la poblaban 4 000 habitantes. Agrega que fue “…condecorada con el título de heroica por decreto de 20 de abril de 1868, habiéndole dado desde el 17 de noviembre de 1858 el de ciudad en premio a su patriotismo… Tiene catorce pueblos que la rodean… Durante la guerra de Independencia, el caserío fue quemado… Zitácuaro significa en idioma tarasco ‘Lugar de Resurrección’… Los franciscanos enseñaron por aquellos sitios el Evangelio y fue el Ilmo. Sr. Quiroga quien fundó el primer curato; estos religiosos construyeron la primitiva iglesia, estableciendo un convento hasta principios de este siglo. La iglesia que sirve actualmente como parroquia fue construida después de la Independencia, concluyéndola el cura D. Mariano Carreón…”.
En las luchas independentistas, después de la derrota de don Ramón Rayón, que estableció en la villa la Junta Nacional en nombre de Fernando VII, formada por él, Liceaga, Verduzco y Morelos en agosto de 1811, “…el pueblo fue saqueado, las iglesias profanadas, más de doscientas personas fusiladas… Un bando publicado por Calleja, adjudicando a la real hacienda las tierras y los bienes de los naturales de la villa y de los pueblos que en la jurisdicción tomaron partido en favor de los rebeldes, quitó a los indígenas los goces y franquicias de que disfrutaban. La confiscación se extendió a los españoles y castas. Los vecinos evacuaron la villa en el término de seis días, pues debía ser incendiada y arrasada, permitiéndoles llevar sus bienes y los muebles… El cura y demás eclesiásticos fueron remitidos a Valladolid a disposición del obispo, con prohibición de volver a fundar pueblo; a iguales penas, los pueblos que albergaran a los miembros de la junta. El bando se cumplió en todas partes: el fuego redujo a cenizas a Zitácuaro, así como a muchos pueblos de los alrededores…”. No obstante, la ciudad renació, siendo centro revolucionario en la Guerra de Reforma y en la intervención francesa. En 1864 y 1865 ya había habido en el sitio combates decisivos para la causa libertaria.
El edificio actual fue construido en el siglo XIX y terminado en el actual. El atrio que presidía la iglesia inicial de los franciscanos ha desaparecido, ocupando el sitio los espacios públicos del pueblo, como son la plaza y una calle.
La fachada es un paramento liso pintado de blanco, rematado en medio círculo. La portada ocupa el eje central; consiste en un arco de medio punto abocinado con molduras de media caña, flanqueado por pilastras desplantadas de basas lisas y con fuste toscano, que se prolongan para rematar en almenas de pináculo. Sobre el extradós se yergue un ático mixtilíneo con una talla de pergamino con adornos vegetales; remata con una hornacina vacía formada por un arco de medio punto sobre impostas coronadas por una cruz que desplanta de una corona de espinas.
Las torres están construidas por tres cuerpos, apoyados por un basamento inferior dividido en dos niveles, con vanos de medio punto en el primero y mixtilíneos en el segundo; los tres cuerpos superiores presentan vanos mixtilíneos en cada una de sus caras y rematan en una media esfera con gajos remarcados y doble almena en las esquinas.
La planta es de tres naves, separadas por columnas decoradas siguiendo diseños eclécticos, que la dividen en varios cuerpos, con una cúpula en el antepresbiterio desplantada sobre pechinas. Las dos cubiertas de las naves laterales son más bajas y de techo plano; se delimitan con barandales.
Sobre el acceso está el amplio coro, que ocupa dos cuerpos de la nave y se soporta por estructuras de concreto en arco de tres puntos y trazo irregular.
La actual iglesia da la impresión de haber reutilizado los restos de la primitiva nave franciscana; el grosor de los muros que dividen la central de las dos laterales así parecen indicarlo, de igual manera que las dimensiones propias, más de una nave conventual que de un edificio parroquial de posterior factura. Sin embargo, se requieren calas para poder confirmar su posición.
El piso es de mosaico y asciende hacia el altar, en donde vemos, sobre el muro del ábside, la escultura de San Juan Bautista a orillas del Jordán en actitud de bautizar.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Zitácuaro > Heróica Zitácuaro (161120001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Zitacuaro, Zitacuaro
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
61500
Otra localización
Zitácuaro
Planta arquitectónica (original)
Tres Naves
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 1997


















