Imagen principal
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Antecedentes históricos
A mitad del atrio se encuentra la cruz, precedida por un escalonamiento que absorbe el desnivel del terreno. En el paramento de la nave se observan claros indicios de reconstrucciones anteriores, como son las veneras en los extremos y las huellas aún insinuadas de un antiguo alfiz.
La capilla de San Juan Bautista data del siglo XVI y se atribuye su fundación al fraile franciscano fray Juan de San Miguel, autor de la traza urbana de la ciudad de Uruapan. Se ubica en el barrio de San Juan Quemado, nombre que ya tenía desde 1897, año en que se levantó la Cédula de Bienes Nacionalizados en el municipio de Uruapan, del distrito del mismo nombre. Dicha cédula dice lo siguiente:
“...1. Capilla de San Juan Quemado en Uruapan.
2. 20 m por 10 m. Linda por el norte: propiedad del Sr. Pedro Uricho; por el poniente: propiedad de la intestamentaría del señor O. Ochoa; por el oriente: calle de por medio con propiedad del señor Jacinto Huarota.
3. Dos anexidades: sacristía y atrio.
4. Al culto católico.
5. El clero seglar, no hay datos del título con que la posee.
6. (Valuada en) $600.00, seiscientos pesos.
7. Construida de piedra y adobe, cubierta con tejamanil.
8. No hay en esta jefatura título ni plano del edificio, ni se sabe dónde existan uno y otro.
Morelia, junio 1.º de 1897.
El jefe de Hacienda.
E. León Fandiño...”.
Seguramente el incendio que afectó a la capilla, y debido al cual se dio el nombre al barrio, debió suceder mucho tiempo atrás, ya que el nombre de Quemado suplió al del Bautista, propio de la advocación original de dicho barrio y del edificio religioso alrededor del cual se agruparon, provenientes de otro sitio, los indígenas congregados por el fraile franciscano fray Juan de San Miguel apenas pasado el primer tercio del siglo XVI, cuando fundó y trazó la población de Uruapan. La capilla, pese a haber sido reconstruida en varias ocasiones, como podemos ver en su actual arquitectura, conserva características de indudable origen plateresco, como vestigios evidentes de tiempos de la evangelización, como son las veneras de la fachada y su ubicación misma.
El predio se ubica perpendicular a la calle y está cercado por los colindantes; el acceso se controla por una reja que permite una clara visibilidad y jerarquiza la iglesia, ya que sube desde la banqueta, cortándose en sucesivos tramos escalonados pavimentados con piedra volcánica de malpaís, que se extiende vestibulando la nave. En su parte media se desplanta la cruz atrial de cantera gris (nueva), colocada sobre una peana cuadrada de piedra mamposteada a escuadra, que preside la parte central del atrio. Las escalinatas, hechas de piedra brasa, se flanquean por áreas verdes y jardines esmeradamente cuidados.
El conjunto original consta de atrio, sacristía con su portal anexo y nave; carece de torre, dadas sus características de origen. Los anexos que se construyeron en uno de sus costados son recientes; sin embargo, fueron edificados tratando de respetar la tipología de la población, específicamente del barrio, que es uno de los que conservan en su mayor grado su tipicidad. Constan de dos niveles que forman escuadra, lográndose un espacio intermedio con la nave a escala de la pequeña capilla de manera bastante aceptable, a través del pórtico hecho con columnas de madera y zapatas, imitando el portal de la sacristía en el extremo opuesto.
En la parte posterior, una propiedad particular invade el predio de la capilla, quedando el ábside como muro colindante, poniéndose así en riesgo su seguridad al carecer de espacio intermedio de propiedad federal.
La fachada se conforma por un paramento liso, con un vano de medio punto al centro, apoyado sobre impostas y jambas, cortadas al tercio inferior por una cornisa que simula una basa en el extradós del arco. También tiene doble encanaladura de listel, formando tablero sin cortarse en la clave; dos veneras flanquean el riñón del vano, indicando la posible existencia de un antiguo alfiz, sobre cuyos límites corre una cornisa que se trunca en diseño trilobulado, albergando en su tímpano al cordero pascual. En el extremo del paño del muro, a la altura de las dos centrales, vemos otras dos veneras que fueron recolocadas en este sitio sin obedecer a una composición de diseño acorde con las fachadas franciscanas de principios de la evangelización. El acabado es a base de pintura vinílica blanca sobre mezcla terciada, delimitándose el paramento por un frontón triangular que sigue la pendiente a dos aguas de la cubierta.
La planta es rasa, carente de coro, de una sola nave con ábside plano; está delimitada por muros de piedra con mezcla de lodo con cal en el interior, sin más vano que el arco, que le confiere una suficiente iluminación y buena ventilación, ya que el recinto es bastante pequeño, como corresponde a una capilla de barrio. Por el exterior, está aplanada con mezcla terciada de cemento y pintada en color crema con vinílicas.
El piso es de tipo industrial, imitándose losetas de barro; sube hacia el presbiterio, separando el área de los fieles; carece de comulgatorio. Apoyado en el ábside se encuentra el altar de nueva factura y deficiente ejecución, que imita los diseños eclecticistas de corte neoclásico, creando tres calles, siendo la central de dos cuerpos. Alberga en el primer cuerpo una imagen de Jesús crucificado y en el segundo al patrón San Juan Bautista; es evidente la ausencia de la Dolorosa y de San Juan Evangelista, que debían ocupar la primera y tercera calles. A un lado del altar, sobre una basa, se encuentra una virgen de pasta de caña cuyo rostro fue remodelado y que pierde interés por la peluca y las pestañas que le colocaron; sobre una repisa está un Cristo sentado al que le falta la vara en la mano, de la misma calidad e indudable creación indígena, ambos de origen virreinal.
La techumbre se inclina ligeramente, imitando una cubierta de diseño piramidal con vigas sujetas con pernos (algunas de ellas con chapa de madera hachueleada), arriba de las cuales se tiende una tablazón de madera de pino. Por el exterior, sobre un sistema de pares y caballetes, se protege la nave con lámina acanalada sujeta sobre fajillas metálicas.
A la altura del presbiterio se encuentra una puerta con dintel de madera que comunica a la sacristía, cuyo nivel es dos escalones más alto que el de la nave; se cubre con un techo de vigas bastante separadas que soportan un tendido de tablones. Los muros son de piedra con lodo y comunica hacia el atrio, en donde un portal formado por postes de madera que soportan zapatas labradas y vigas, en que se recargan los pares del tapanco recubierto de teja, le sirven de vestíbulo. Las imágenes que se guardan en su interior, que representan a la Virgen entregando el rosario a Santo Domingo y a Santa Catalina de Siena, son de pasta de escaso interés.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Uruapan, Uruapan
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
barrio
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Barrio de San Juan Quemado
Código Postal
60040
Otra localización
Uruapan
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
privada
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 1997














