Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000199
Nombre del Inmueble
San Pedro
Nombre del Inmueble (en cédula)
San Pedro
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVII
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
En la década de los ochenta, la fachada amenazaba con colapsar, por lo que se desmontó y reconstruyó nuevamente después de renumerar las dovelas del arco de acceso.
Es una de las siete capillas de barrio fundadas por fray Juan de San Miguel cuando formó la traza urbana de la población de Uruapan, después de la reducción de indios que realizó el franciscano apenas pasado el primer tercio del siglo XVI. Se ubica en una esquina, por lo que el atrio daba a dos calles, aunque la del extremo izquierdo se encuentra invadida por una vivienda particular, quedando solo el acceso principal, enmarcado por un muro de sillarejos en cantera gris sobre el que se apoya un arco apuntado de estrechas dovelas regulares, en cuyo vértice se encuentra una cruz de cantera. En los extremos de arranque del arco, desplanta dos almenas apuntadas del mismo recinto gris que compone el extradós del mismo.
El atrio quedó reducido al mínimo después de la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia para construir, en un extremo del predio en el área que había sido adquirida por los vecinos del barrio, un “salón de usos múltiples”, disfrazando con ese nombre mañosamente lo que resultaría una iglesia de mayor tamaño, invadiendo por consiguiente el terreno y relegando a la capilla al uso exclusivo de los miembros del antiguo barrio, que tanto la habían cuidado y que apenas hace diez años habían restaurado con recursos recabados de su propio peculio. Dividiéndose así los viejos vecinos de los nuevos, provenientes de los asentamientos irregulares aledaños y, por tanto, ajenos al orgullo y tradición ancestral del núcleo asentado en el sitio por fray Juan de San Miguel.
El atrio, cuando conocimos la capilla, el camino de acceso estaba enmarcado por altos cipreses hoy derruidos, quedando como área jardinada la sección correspondiente al frente de la sacristía, que se complementaba por un salón porticado que fue demolido por el cura y el patronato Pro-Reconstrucción del salón, con la anuencia del Instituto de Antropología e Historia.
Hoy en día se conservan los cipreses y oyameles de un solo lado, mientras el otro se integra a la nueva construcción. El andador, formado por losetas sueltas en medio de un piso de tierra, conduce a dos escalones de concreto que vestibulan la capilla.
La fachada consiste en un paramento en frontón triangular, siguiendo la pendiente inclinada de las cubiertas. La característica más importante la constituye la pequeña portada, conformada por un angosto arco de medio punto, hecha a base de dovelas talladas con grandes flores en franca secuencia, con la clave diferenciada por una cruz de lis con hojas de acanto. Los capiteles, de gran belleza, presentan un diseño compuesto con hojas de acanto y volutas jónicas de interesante talla plateresca; las pilastras que soportan el arco son de fuste monolítico, en la sección media inferior de tableros acanalados y la superior con dos grandes flores en línea vertical.
Sobre el arco corre un entablamento denticulado que seguramente se recolocó en el siglo XIX y, encuadrando la portada, vemos piedras talladas recolocadas que seguramente formaron parte de un alfiz ya inexistente. Un poco más arriba desplanta el frontis de la fachada, horadado por un vano de medio punto que hasta hace poco fungía como campanario. Todo el paramento de la fachada está recubierto con mezcla, pintado a la cal; no así los muros laterales ni el ábside, en los que la piedra junteada con mezcla de cal se encuentra aparente. A un lado de la portada se conserva una piedra que dice “de 1643 AÑOS”, en recuerdo de la primera reconstrucción, aunque sabemos que debió haber otra, quizá más severa, en el siglo XIX, en que el alfiz fue eliminado, adquiriendo la fachada una apariencia neoclásica. Por último, en 1984 se desmanteló por amenazar colapso, restituyéndose con sus características originales.
La planta es reducida, como corresponde a una capilla de barrio, rectangular, de ábside plano, con muros de mamposterías aparentes al exterior, exceptuando la fachada, y enjarrados por el interior. Un solitario vano cuadrado en cada uno de los muros largueros proporciona escasa iluminación al espacio. El piso de mosaico sustituye las baldosas de barro que tenía hace tres décadas y sube un nivel hacia el presbiterio, donde se encuentra un pequeño altar de columnas salomónicas, compuesto por tres calles, en cuyo tramo central destaca un ciprés ecléctico que alberga la imagen de San Pedro con la tiara papal. A sus lados, dos personajes barbados lo flanquean; repintes no nos permiten reconocerlos, además de que carecen de atributos, aunque ambos parecen representar al apóstol en diferentes posturas. A sus espaldas se observan marcos tallados que debieron contener lienzos ya inexistentes.
La cubierta es a base de viguería en holladero, llamada también alfarje de un solo orden; las vigas se apoyan sobre canes labrados, desplantados de una solera perimetral tallada con el cordón franciscano. Sobre la viguería se colocaron tablas pintadas de blanco y una capa de adobe. Por el exterior, el tejado se apoya sobre una estructura de triángulo que soporta fajillas sobre las que se recargan las tejas.
Los anexos. Al lado oriente de la nave, como ya dijimos, se encontraba un bello jardín, único vestigio del espacio verde que rodeaba la capilla y que hacía frente a un portal frente a la sacristía, en el que se realizaba la enseñanza de la doctrina; este se apoyaba en grandes columnas cuadradas que soportaban una gualdra que servía de apoyo a las vigas de la techumbre. Este elemento fue demolido por un comité de vecinos ajenos a la jefatura de barrio, con el apoyo del párroco y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, ante el disgusto y las quejas de los originales habitantes del lugar y la negativa de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología. Lo anterior, a fin de construir un templo nuevo para una comunidad creciente que, en los años noventa, había logrado su objetivo, quedando así la iglesia nueva colindante a la capilla, que ha caído en desuso, acelerándose un deterioro que no tenía cuando estaba a cargo de la mayordomía y los jefes de barrio.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Uruapan, Uruapan
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Jiménez y Jesús
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
60070
Otra localización
Uruapan
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 1997
















