Imagen principal
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Antecedentes históricos
Esta población fue fundada desde el siglo XVI entre Sevina y Jacona, según informa la Relación Geográfica. Rivera Cambas dice que existía antes de la llegada de Nuño de Guzmán en el año de 1529: “...Los franciscanos ejercieron allí los primeros oficios y el señor Quiroga fundó el curato que abrazaba los pueblos de La Piedad y Purépero. La población fue trasladada en el año 1593 al lugar donde hoy existe... El teniente corregidor don Manuel Bravo fue comisionado para la traslación por mandato del virrey don Luis de Velasco y conforme al dictamen del corregidor don Alonso Horta y del beneficiado don Miguel del Valle... Se trataba de reducir a los indios a congregaciones para civilizarlos. Reuniéronse en Tlasasalca los vecinos de los antiguos pueblos de Santiago, Patageó, Aramutaro, Laurio y Capatacutiro, formando la nueva población...” Describe más adelante: “...Hubo allí una iglesia parroquial levantada al ser trasladado el pueblo, pequeña y miserable; después, el prevendado don José Antonio Márquez de la Mora, siendo cura de aquel mismo lugar, promovió la construcción del templo actual bajo un magnífico plan; el edificio es hermoso, de exquisito gusto, con muy buenas dimensiones y ajustado a un estricto orden arquitectónico, con majestuosa y bella fachada. El estilo es puro, sencillo y de buen gusto para los adornos. En la parroquia antigua se venera un Cristo de estatura natural, invocado principalmente en las calamidades públicas...”
La crónica del siglo XVII dice, en lo referente a las doctrinas y beneficios de clérigos: “...Este beneficio es partido de indios [todos tarascos], cuya cabecera es Tlazazalca y su administración pertenece a clérigos, y el cura que los administra tiene de salario ciento ochenta pesos de Minas que paga su Majestad en su Real Caja... En este beneficio hay seis pueblos: Tlazazalca, que es la cabecera, tiene sesenta vecinos casados y quince muchachos y muchachas...”
Describe que todos sus pueblos tenían hospital.
La iglesia que hoy vemos, edificada al gusto neoclásico que encantó al clero y a los hombres cultos del siglo XIX que la visitaron, se ubica al frente de la plaza del pueblo, delimitándose de esta por una barda que se corta por pilastras terminadas en punta de diamante, en las que se apoya una reja metálica de barrotes rectos, carentes de adornos. La puerta sigue el mismo diseño, resultando sobria ante la portada neoclásica que se yergue a sus espaldas.
El atrio está enlosado, aunque del lado de la curia se ubica un cuidado jardincito adornado con flores, cipreses y algunos árboles de copiosa fronda.
La fachada es de diseño neoclásico. La calle central se desplaza hacia el frente, formando un pórtico cargado por columnas jónicas de fuste estriado, colocadas sobre basas tableradas que se desplazan a diferentes paños, abocinando el acceso. Las calles laterales se remarcan por pilastras del mismo orden; encuadran tarjas ovoides cubiertas por guirnaldas y ornamentadas con molduras, formando grandes tableros. El acceso se delimita a través de un arco de medio punto decorado en el extradós con molduras y dentículos, con la clave resaltada apoyada en impostas, sobre la que se extiende una tarja oval ornamentada con guirnaldas en forma de cortinaje. El grueso entablamento, moldurado con friso decorado a base de motivos vegetales, separa los dos cuerpos que componen el paramento; sobre él apoyan columnillas de menor tamaño y esbelto fuste, con capitel mixto, que flanquean el nicho central en el que se encuentra la escultura de Santa María, patrona del templo.
El entablamento que delimita el segundo cuerpo se corta con molduras mixtilíneas ornamentadas con ánforas y se enmarca en el remate superior por una cornisa horizontal, en la que desplanta una extraña cresta que se extiende sobre el cuerpo de la fachada, que al remeterse funge como torre-pórtico. El acabado muestra piedra roja de tipo volcánico tallada. El sobremuro es de pañería de sillarejo regular, que inicialmente estuvo aplanado y hoy carece casi en su totalidad de recubrimiento. La puerta es de origen neoclásico, hecha en gruesa madera colocada a tablón corrido; se ornamenta con el triángulo con el “ojo de Dios” al centro de un extenso resplandor pintado de blanco.
La planta es de cruz latina, formada por gruesos muros de piedra volcánica reforzada por el exterior con anchos contrafuertes que se vuelven más esbeltos al adelgazarse el muro, colocándose en el tramo del corta arcos de medio punto, simulando un paso de ronda; en la parte superior de los contrafuertes surgen gárgolas de cantera que sirven como dren del agua pluvial de las azoteas. Por el interior, la nave se divide en cuerpos mediante arcos de medio punto de pañería de cantera que convergen en pilastras que se unen con el entablamento de friso decorado, que corre en todo el perímetro de la nave, truncándose en el muro testero del presbiterio y en el cuerpo donde se ubica el coro.
El crucero se conforma por arcos de medio punto de cantera almohadillada, soportados por el entablamento que descansa sobre medias muestras jónicas de fustes estriados, desplantadas sobre basas tableradas. Los muros del interior están pintados de blanco, contrastando con la piedra de recinto rojo que constituye pilastras y molduras de los arcos y las bóvedas de arista con que se cubre la nave. Cuatro pechinas decoradas con lienzo de escasa calidad soportan la cúpula, esta última bellamente decorada por el exterior, siguiendo la tónica de la fachada principal; desplanta de un esbelto tambor octagonal que se abre en cada una de sus caras con vanos de medio punto de clave resaltada, sobre la que se apoyan medallones remarcados por guirnaldas, alternándose los vanos por columnas pareadas de capitel mixto y fuste estriado que soportan un grueso entablamento del mismo orden, con friso decorado a base de motivos vegetales y coronado por una esbelta balaustrada que se ornamenta con ánforas de crátera.
La cúpula es apuntada y remarca los gajos mediante franjas de cantera que convergen en la linternilla, finamente tallada con esbeltos arcos de medio punto, sobre los que desplanta un cupulín semiesférico.
En el primer cuerpo de la nave, sobre el acceso, está el coro, desplantado de un arco rebajado que se apoya en pilastras planas; se delimita por un barandal neoclásico y se ilumina suficientemente por dos vanos rectangulares que flanquean la torre-pórtico, a la que se ingresa por una puerta de arco escarzano. En el sotocoro vemos el vano central del acceso, con otros dos vanos laterales que forman nichos vacíos y que seguramente fueron planeados para fungir como accesos laterales a la manera catedralicia.
El piso es de mosaico de pasta con diseños en rojo y azul; sube hacia el presbiterio libremente, ya que el comulgatorio ha sido eliminado. Sobre el muro absidal se encuentra un altar neoclásico que se ilumina a través de vanos rectangulares ubicados en los muros laterales; la cubierta es de bóveda de arista con una talla florida al centro. El altar está realizado en piedra rosa, de dos cuerpos y tres calles; la central se abocina por el desplazamiento de las columnas, similar al de la fachada. El diseño es de buena calidad, así como su manufactura, dentro del estilo neoclásico. No vemos imágenes de interés en los nichos que lo conforman.
Los altares de los cruceros son iguales, formados por un solo cuerpo y una sola calle de estilo neoclásico, con fuerte tendencia eclecticista de influencia barroca; al centro presentan un nicho semicircular en que se albergan distintas advocaciones: uno de ellos está ocupado por una imagen del Sagrado Corazón y el otro por el Calvario, con Jesús, la Dolorosa y San Juan. En ambos cruceros, sobre el entablamento que corre perimetral a la nave, se encuentran vanos escarzanos con vitrales, ocupando la parte central de los tímpanos.
Los anexos se ubican a los lados del presbiterio; se ingresa a ellos mediante puertas enmarcadas con portadas de cantera rematadas en medio frontón curvo, con dintel plano de platabanda y jambas acanaladas. Están constituidos por habitaciones cuadradas, iluminadas por una ventana rectangular y una puerta encristalada en su mitad superior. La techumbre es de madera en triángulo, a base de vigas inclinadas que emergen del paño del muro aplanado y encalado; el recubrimiento exterior es a base de teja.
Por el exterior vemos el muro del ábside, alterado en su parte inferior por otro material ajeno al resto de la nave, lo que indica su reciente hechura. En el cuerpo superior está un vano con el derrame hacia el exterior, indicando que comunicaba hacia algún elemento ya inexistente que seguramente desapareció al abrirse.
Orden religiosa (original)
clero secular
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Tlazazalca, Tlazazalca
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
58470
Otra localización
Tlazazalca
Planta arquitectónica (original)
Cruz Latina
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 1997






















