Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-09-000108
Nombre del Inmueble
Santa Teresa la Nueva
Nombre del Inmueble (en cédula)
Santa Teresa la Nueva
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVII
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
La fundación de este convento data del año 1699, en el que la priora del Convento de San José (Santa Teresa la Antigua), llamada sor Teresa de Jesús, hereda de sus padres, don Esteban Molina Mosqueira y doña Manuela de la Barrera, quienes eran patrones de dicho convento, una cuantiosa suma que entrega gustosa a la comunidad. Esta decide realizar una nueva fundación de carmelitas descalzas para que en ella pudieran profesar jóvenes pobres que no tuvieran para pagar una dote. La comunidad da al nuevo instituto el terreno para levantar el convento y templo, y 4 000 pesos de oro común para su manutención anual, quedando, sin embargo, la herencia bajo la administración del Convento de San José.
Sor Teresa de Jesús y sus monjas dirigen una carta al Arzobispado de México, con resultado favorable, solicitando licencia para la fundación. Estas piden la anuencia del papa y del rey; Carlos II dicta la Real Cédula del 31 de marzo de 1700, autorizando la fundación de la nueva institución, teniendo para esto que anular cédulas expedidas en el pasado que prohibían nuevas fundaciones.
El papa Clemente XI concede en 1701 un breve aprobatorio en el que se daba licencia a dos religiosas del Convento de San José para hacer la nueva fundación. Las carmelitas no aceptaron que solo fueran dos monjas, recurrieron nuevamente al papa solicitándole que fueran cuatro las fundadoras.
Mientras tanto, las monjas se encontraron con el problema de que el terreno destinado para la construcción de su convento se ubicaba en la calle de Tacuba, colindando con el noviciado de los jesuitas, frente al Hospital de San Andrés y al Convento de Santa Clara; ubicación prohibida por las constituciones apostólicas, aparte de que el terreno era cenagoso y poco propicio para realizar construcción alguna. Además, las monjas de Santa Clara pidieron que no se fundara ahí el convento, ya que ellas vivían constantemente inundadas y, teniendo desperfectos su templo, con una construcción al frente, estos daños empeorarían.
Por estas circunstancias, las carmelitas deciden y adquieren un predio localizado en la plazuela de San Gregorio. Este predio pertenecía, parte al Hospital de San Lázaro y parte a un particular que lo tenía hipotecado. Con la adquisición del terreno, el arzobispo autoriza la construcción del templo y convento.
En 1704, el arzobispo da la bendición a la construcción y nombra como principal patrona del convento a santa Teresa de Jesús.
La vida en este convento siguió las normas que dictara santa Teresa para las carmelitas descalzas, sin que tuviera variación alguna con el de San José, ya que en estas fundaciones no solo eran idénticos los hábitos, sino que hasta los muebles eran esencialmente los mismos. En ambos, el número de monjas no podía pasar de 22, solo que en la nueva fundación 18 de ellas no llevarían dote y solamente se admitiría una nueva monja por el fallecimiento de alguna de ellas.
Es curioso que entre los votos de estas monjas figuraba el de no beber chocolate, lo cual indica lo arraigada de esta costumbre en Nueva España desde el siglo XVII.
En cuanto a descripción arquitectónica, podemos decir que el templo de Santa Teresa la Nueva se desarrolla en una sola nave paralela al eje de la calle de Loreto, con los coros hacia el norte y el presbiterio al sur, tras del cual se encuentra la sacristía, con fachada al sur y hacia la calle de Mixcalco.
En el interior, la nave está cubierta por una bóveda de cañón con lunetos y por una cúpula vaída. El altar mayor fue diseñado por el ingeniero Gustavo Peñasco en 1911. Aún se conserva, muy deteriorada, la reja de hierro forjado que delimitaba el coro bajo de la nave; a los costados se mantienen los vanos que alojaron la cratícula y la puerta de acceso al coro bajo, hoy día ocupado por una capilla de paupérrimo arreglo; del coro alto aún puede verse el vano donde anteriormente existió la celosía que aislaba visualmente el espacio.
Al poniente del presbiterio todavía está la tribuna cubierta con herrería forjada.
La fachada del poniente está remetida del paramento de la calle, conformando un atrio el cual estuvo delimitado por una verja. Las dos portadas gemelas, labradas en cantera, están compuestas cada una por dos cuerpos; en el primero se abre un arco de medio punto moldurado sobre impostas, flanqueado por pilastras entableradas asentadas sobre plintos y con capitel dórico que sustentan un entablamento; sobre la cornisa se desplanta el segundo cuerpo, que posee como elemento central un nicho cerrado por arco de medio punto que descansa sobre pilastras entableradas; el intradós de su cerramiento presenta forma de concha. En el segundo cuerpo se observan, enmarcando el nicho, dos pilastras entableradas sobre resaltos con capitel dórico que sustentan un frontón triangular, sobre el que se desplanta, desde una peana, una cruz de Caravaca.
En el interior de los nichos se encuentran labradas en cantera las imágenes de san José y de santa Teresa de Jesús.
La fachada del poniente está dividida por cuatro contrafuertes que, en su parte superior, presentan gárgolas labradas en cantera y sostenidas sobre ménsulas; con un diseño similar existe otra gárgola en el basamento de la torre. La torre está compuesta por un basamento que consta de dos cuerpos y un campanario; en este último se abren cuatro arcos de medio punto, en cuyas claves se pueden ver escudetes que atajan el escudo carmelita, el monograma mariano, el monograma de Jesús y el de san José. Flanquean a los arcos pilastras de orden toscano.
Un cupulín, rematado por una linternilla y ocho pináculos, corona el campanario.
En la fachada poniente pueden observarse cuatro ventanas que iluminaban a los coros: dos a la escalera del campanario, dos más para el presbiterio, una para la nave y otra que iluminaba la sacristía, todas embocinadas y labradas en cantera, protegidas por herrería forjada. Por la fachada sur, que da hacia la calle de Mixcalco, cuatro ventanas iluminan a los dos niveles del templo, presentando características similares a las ya descritas.
Se encuentra en bastante mal estado de conservación tanto al interior como al exterior. A pesar de ello, su uso es el adecuado.
Orden religiosa (original)
Carmelitas
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Distrito Federal, Cuauhtémoc, Cuauhtémoc
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Loreto
Número y/o identificador de la vialidad o calle
15
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro
Código Postal
6020
Otra localización
Centro Histórico
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 abril, 2003




























