La Escena Del Nacimiento De La Virgen María Rodeada Por Sus Padres Y Por Las Mujeres Que Atienden A Santa Ana Es Una De Las Más Representadas Porque Tanto Se Incorpora A Los Ciclos Marianos Como A Los Cristianos. La Cama Donde Se Encuentra Santa Ana Parece Un Mueble Barroco Cubierto Con Un Enorme Dosel Rojo Que Se Abre Y Se Recoge En Las Esquinas. El Rojo En Distintos Valores, Forma Parte Fundamental De La Composición, Pero Como En Otros Casos De Esta Serie, La Luz Está Centrada En La Cara De Santa Ana Y En El Cuerpo De La Pequeña María.
Como Dato A Tener En Cuenta, La Madre Está Recibiendo Amorosamente A Su Hija, A La Que Abraza, Observada Por San Joaquín. Ambos Aparecen Representados Como Ancianos, Tal Como El Relato Bíblico Lo Señala.