Imagen principal
Clave del bien mueble
MX-SC-DGSMPC-BM-15-003822-000035-000
Número de Cédula
35
Tipo de objeto (texto)
Pintura
Tipo de objeto
Nombre o título del objeto
Inmaculada Concepción
Autor
Anónimo
Época
S. XVIII
Siglo de creación
Descripción del bien mueble
Pintura de formato vertical que representa a la Virgen María en su advocación de Inmaculada Concepción. La Virgen está de pie sobre una peana de querubines, lleva las manos en gesto de oración hacia el lateral izquierdo, mientras equilibra este movimiento con la cabeza hacia el lado contrario. La imagen está vestida con túnica blanca y manto azul, corona de estrellas. Es una mujer joven de largo cabello, sobre un fondo azul rodeada de nubes que sostienen atributos marianos, el espejo, la luna, el huerto cerrado, y la torre. Esta imagen se asemeja las propuestas por Murillo para finales del siglo XVII y mediados del siglo XVIII. Fue un modelo de gran éxito. Esta en particular tiene elementos parecidos a los utilizados por Correa, aunque los querubines se ven un poco redondeado y tiesos como las imágenes del retablo dedicadas a la Vida de la Virgen.
"En el orden de la Creación, la Concepción de la Virgen que existía en el pensamiento de Dios antes del comienzo del mundo, es el punto de partida de su existencia. La advocación de la Inmaculada aparece mucho tiempo después que la Virgen de Piedad y de la Virgen en Majestad. La definición del dogma es "la Inmaculada Concepción es el privilegio en virtud del cual la Virgen María es la única que habría sido concebida sin pecado entre todo los descendientes de Adán y Eva". La idea de que la Virgen fue concebida sin pecado fue ganando terreno luego de discusiones entre teólogos y doctores de la Iglesia. Finalmente en el siglo IX se introdujo la fiesta de la inmaculada, se hizo más popular su devoción a finales de la Edad Media. En el siglo XVI, los franciscanos y luego los jesuitas fueron sus defensores y en el Concilio de Trento acabó por imponerse.
En la Edad media apreció esta iconografía de una mujer de pie sobre la luna, coronada de estrellas, que es enviada desde el cielo por Dios. Se la representa con ojos dirigidos a la tierra y no como la Asunción que mira al cielo. Las fuentes de la imagen proceden del Antiguo y Nuevo Testamento, del Génesis y del Apocalipsis.
Observaciones del bien mueble
Véase:
Réau, Louis; Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia. Nuevo Testamento, Barcelona, Ediciones Serbal, 1999, Tomo 1, Vol. 2.
Materiales constitutivos
Tela, Pintura
Técnica de manufactura
Óleo sobre lienzo
Alto
1.6
Ancho
1
Profundidad
0



