En un tondo que se ubica en la parte superior del retablo se reconoce una figura femenina con hábito dominico que lleva unas hojas en una mano y lo que parece un ramo de flores en la otra. La imagen está tocada con corona de flores y tiene un rosario que pende de su cuello.
La imagen está retratada hasta la cadera, de manera muy esquemática y probablemente no pertenezca al primer planteamiento del retablo.
Es la santa peruana Santa Rosa de Lima quien fue la primera santa del Nuevo Mundo, beatificada en 1668 y canonizada en 1671. Su imagen no sólo fue realizada en el virreinato del Perú, sino que pintores como Juan Correa Y Cristóbal De Villalpando realizaron varios lienzo dedicados a ella. El hábito, las rosas y la presencia del Rosario permiten identificar al personaje.