El personaje se encuentra representado de medio cuerpo y viste la sotana negra de la orden; se encuentra sentado frente a una mesa en la que lee un libro. Su mirada la dirije hacia el extremo superior derecho de la composición, donde observa la aparición de la Virgen María entre un rompimiento de gloria. En la parte inferior se encuentra la siguiente inscripción: "EL P. CANICIO OVIPCO SANCTISSIMA ET INMACULATISSIMA".