San Sirilo se encuentra representado de medio cuerpo y viste una capa pluvial con diseños barrocos; se encuentra sentado frente a una mesa en la que escribe con una pluma sobre un libro. Su mirada la dirije hacia el extremo superior derecho de la composición, donde observa la aparición de la Virgen María entre un rompimiento de gloria. En la parte inferior se encuentra la siguiente inscripción: "S. SIRILO. EXEPTO SOLO XPTO ET VEATISSIMA EIVS MATRE OMNI IN PEGATO NASIMUP".