Cordero de pie con la cabeza girada hacia el cáliz que sostiene en el lomo, del que sale una cruz con potencias. Todo el cáliz esta rodeado por nubes.
El cordero es uno de los símbolos crísticos más frecuentes. Recuerda a la vez el sacrificio del Salvador su obra redentora y la célebre frase de Juan el Bautista " he aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Juan 1, 29). El cristianismo primitivo representa a menudo a Cristo bajo la forma de un cordero (a veces de un carnero) generalmente echado. Posteriormente se le representa en pie, con nimbo sosteniendo con la pata una cruz alta o una bandera.