La Figura Del Padre De Cristo Está Representada De Una Manera Que Debe Ser Analizada Con Cuidado. Desde El Punto De Vista Formal, La Escultura Tiene Una Indiscutible Calidad. Tanto La Posición General Del Cuerpo Así Como Las Manos, La Cabeza Y El Movimiento De La Gran Capa Que Rodea El Cuerpo Del Santo Y Que Cae Con Elegancia Por Un Lado, Muestran El Trabajo De Un Buen Imaginero, Que Sabe Su Oficio.
Sin Embargo, El Terrible Repinte De La Barba, Las Mejillas Del Padre Y Del Hijo, Así Como Los Repintes Sobre Las Telas, Resultan Desconcertantes Pues Se Hace Obvio Que No Son De La Misma Mano Ni De La Misma Época. Es Posible Que Los Repintes Sobre El Traje Y El Manto Se Hicieran Siguiendo Las Plantillas De Lo Que Estaba Hecho, Pero De Todos Modos, Resalta El Mal Resultado.