Como En Otras De Las Figuras De Este Retablo, Es Llamativa La Calidad De La Ornamentación De La Ropa De La Santa, Su Estofado Y Esgrafiado Resuelto Con Grandes Flores Policromas. Frente A La Burda Definición De Los Rostros, Parece Inevitable Pensar En Que El Oficio Del Imaginero Tenía Más Relación Con La Factura Artresanal De Las Telas, Los Estofados, Que Con El Conocimiento De La Anatomía Y El Diseño Del Cuerpo Y Sus Partes.
La Madre De La Virgen María Parece Una Mujer Relativamente Joven, No Una Anciana Como Muchas Veces Se La Representa, Lleva La Cabeza Cubierta, Como Mujer Casada, Y La Ropa Se Resuelve En Profundos Pliegues Y Líneas Que Se Cortan Sobre El Cuerpo En Fuertes Diagonales.