El relieve está en relación directa con la historia de la venerada imagen del Señor de la Piedad. Relata el momento en que se echaron suertes sobre la advocación de la imagen que se había encontrado. Las tres seleccionadas eran Piedad, Perdón y Misericordia, tres veces se sorteó el título y tres veces salió Piedad, por lo cual se decidió que esa sería la advocación de la milagrosa imagen.