Antecedentes históricos
La parroquia de la Sagrada Familia es una de esas obras que consumen tiempo y esfuerzo de las comunidades y luego se convierten en edificios insólitos: este edificio, en efecto, es una obra de relativamente grandes dimensiones a la que terminaron una serie de acabados muy poco comunes: el conjunto fue levantado con el apoyo de piedra y de algunos aplanados, materiales de entre los cuales destacan piezas de cantera regional labrada por manos profesionales. En el volumen ocupan lugares destacados tanto los paramentos que definen las fachadas como las torres y desde luego las formas y los colores de la cúpula.
El atrio del templo, que forma una de las esquinas de la calle de acceso al centro del poblado, está limitado por una balaustrada que soporta una reja a la que confinan pilares a trechos de aproximadamente cuatro metros. El espacio vestibular del templo no lleva portada, pero la barda atrial, frente a una puerta lateral que prácticamente no se usa sí contiene una portada que desde luego sí corresponde a los diseños que distinguen a la parroquia: se trata de un arco apuntado y trilobulado como los que fueron utilizados para evocar la plástica del neogótico.
La fachada principal del templo se ostenta, en primer lugar, como un producto de piedra aparente y de un sistema constructivo tradicional y en el que es posible advertir que los aparejos de la piedra no corresponden a su exposición. La portada y las torres de los campanarios, cada una a su vez, demuestran proceder de otras intenciones: la primera es una composición de escaso ancho que vincula el arco de acceso con la ventana del coro y con el remate que se encuentra en lo alto, por arriba del pretil del muro frontal. El vano de acceso al templo es apuntado y su intradós va trilobulado; sus jambas se resuelven en impostas sencillas y las molduras que producen se extienden hasta las pilastras que flanquean toda la portada hasta sus zonas, más elevadas, donde asumen las formas de nuevas molduras que se encuentran al integrar un último arco, al que se encargó rematar el conjunto. La ventana de coro se abre a la altura correspondiente y si bien también va inscrita en un lienzo dominado por reminiscencias del neogótico, fue diseñada con un doble arco cuya clave asume la forma de un pinjante para producir el efecto de una doble ventana. Esa solución luego se repite en las ventanas de las secciones altas de los cubos de las torres y contrastan con las de los sectores bajos, que sí son dobles, pero no son ventanas geminadas.
Las torres, que a primera vista parecen un tanto desproporcionadas para las dimensiones de los cubos que las soportan, son de planta cuadrada y llevan tres vanos en cada cara -también apuntados- en su único cuerpo. Inmediatamente después siguen los remates, que también son iguales entre sí, y que son de fachada rectangular a la que completa un solo vano cuyo arco colabora a señalar la aguja que termina la composición y a la que se advierte alguna influencia de los remates apuntados de la Catedral de Guadalajara.
Las apariencias del atrio y de las fachadas, sin embargo, no terminan de corresponder a las de un importante templo católico pues conviven con el muro lateral de las dependencias parroquiales, paramento al que se resolvió con aplanados en cuadros a los que se pintó de amarillo y azul sobre un fondo rosa.
El espacio interior de la parroquia es realmente sorpresivo: todo el recinto está organizado alrededor de una cúpula central de aproximadamente 20 metros de diámetro, desde luego una medida muy poco usual para esta clase de elementos en este género de edificios. La zona cubierta por la cúpula es el área de la asamblea. Los complementos son dos relativamente pequeños volúmenes situados en los extremos opuestos de la composición: el primero es el que contiene al coro, de manera que el sotocoro es, también, una zona de vestíbulo. El segundo, y más importante, es el que contiene al presbiterio; el primero lleva bóvedas de arista y el segundo una bóveda en cuarto de esfera a la que terminan algunas nervaduras.
La nave de feligresía, que asume una forma circular muy poco frecuente, es un espacio algo contradictorio ya que el mobiliario es el mismo que se usa en otros espacios religiosos. Por otra parte, y tanto para subrayar las curvaturas de los muros como para guiar las miradas al presbiterio, los paramentos de la nave llevan cuatro altares laterales y aperturas en los ejes: las dos mencionadas para acceso y presbiterio, en un sentido, y las que conducen de la calle, por el poniente, y a una pequeña capilla lateral, al oriente.
La sección noroeste recibe un altar lateral dedicado a Jesús Nazareno; la noreste a San Francisco de Asís; la sureste al Sagrado Corazón de Jesús, y la suroeste a la Virgen de Guadalupe. Ese elenco representa, desde luego, a las figuras que con mayor vigor influyeron en la evangelización de la zona desde las primeras épocas del virreinato.
En el espacio del acceso, y en el sotocoro, se encuentran las propuestas estructurales que forman parte de los acabados del templo, así como las portadas de las capillas que ocupan las partes bajas de los cubos de las torres. El presbiterio, a su vez, está ocupado por los muebles, los símbolos y hasta los instrumentos que requiere un oficiante. Y a todo ello, y al recinto, los preside un ciprés de aliento neogótico muy voluminoso construido de cantera: se trata de una pieza de dos cuerpos que se forman con pares de columnas, entablamentos y arcos apuntados trilobulados: en el primero se conserva un Crucifijo de cierto valor histórico mientras en el segundo, que lleva dos espacios laterales flanqueando el área principal, está dedicada a exponer y a proteger las tres figuras que representan a la Sagrada Familia, unas piezas de linaje popular, recientes, y de relativamente escaso mérito. Los personajes también escultóricos que flanquean el motivo principal del templo corresponden, a San Joaquín y a Santa Ana. El remate del ciprés, como todo en él, es un conjunto de resúmenes de evocaciones por el estilo histórico gótico que fue adoptado en algunas áreas de Jalisco tanto en la segunda mitad del siglo XIX -después de que se terminaran los trabajos en las torres de la sede episcopal tapatía- y acaso hasta en los primeros años el siglo XX -cuando se iniciaron también en la capital estatal los trabajos de edificación del Templo Expiatorio que proyectó Adamo Boari.
La cúpula, como se anotó, es de planta circular y de dimensiones francamente audaces: se trata de una semiesfera cuya primera sección fue terminada a la manera de un tambor pues incluye 20 vanos a los que dividen gruesos apoyos de formas ya curvas -por la elevación de la bóveda- así como molduras que siguen el intradós hasta concurrir en la clave de la composición.
La parroquia procede, como se anotó, de una serie importante de trabajos y de intervenciones que deben haber sido iniciados en la segunda mitad del siglo XIX para continuar durante varios periodos hasta los primeros lustros del XX. Lo más importante del conjunto, como se ha anotado, es el esquema compositivo que incluyó una gran cúpula.
Las razones de una comunidad para estimular y aportar lo necesario para una construcción de estas dimensiones y de estas características no puede encontrarse sino en las influencias de los religiosos y en las devociones que heredaron de las tradiciones locales. Para fortuna de la propia comunidad, el edificio, que desde luego es de propiedad federal, forma parte del acervo patrimonial de la región gracias a que la sucesión de trabajos que lo hicieron posible fue iniciada antes del siglo X.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Lagos de Moreno, Lagos de Moreno
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Hidalgo esquina Matamoros
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Circular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (culto católico)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
14 junio, 2009