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Antecedentes históricos
Muro del ábside de la capilla, cuyo terreno estaba cercado por una barda de medio lomo que se ve al fondo. En primer plano, los postes que soportaban la malla del nuevo lindero, la cual fue destruida para invadir los restos de la construcción; a la izquierda se observan desplantes de muros colapsados que conforman los anexos.
Quedó abandonada al construirse la nueva iglesia, dejando en pie solamente el ábside del muro original. Actualmente, solo quedan ruinas y el terreno continúa siendo invadido, sin que nadie ponga atención alguna.
Las crónicas del pueblo, desde el siglo XVI, durante la visita del padre Ponce en el último tercio, señalan que su acompañante, el fraile Ciudad Real, relata que dicho padre comisario llegó al "pueblo de Pechátaro" después de visitar Erongarícuaro. Solamente habla del convento pequeño y con techo de paja, dedicado a Santo Tomás; no obstante, paralelo al convento surgió el hospital, construido a iniciativa de los frailes y soportado por la normatividad del primer obispo michoacano, don Vasco de Quiroga.
La capilla de dicho hospital de Pichátaro fue, como la de los pueblos aledaños construida (como la de Iuritzio de la Virgen), ubicada al lado norte del templo parroquial, que antes fuera la iglesia del convento franciscano. La crónica del siglo XVIII describe su capacidad: “...S. Fco. Pechátaro a septiembre 4 de 1754 años yo, el padre prior, vicario y cura... fray Sgo. Morales...” informa al Santo Oficio de la Inquisición, en respuesta a la carta Cordillera, que: “...este curato y doctrina se compone de un solo pueblo que se le llama Sn Fco. Pechátaro, sin tener más pueblo ni hacienda ni rancho alguno... tiene de vecindario 106 indios casados que con sus mujeres son 212, y viudos 5 y viudas 42, y muchachos de doctrina y muchachas de confesión y comunión 122; de españoles o de color quebrado no hay una familia de razón, todos son indios.... firme en este convento de S. Fco. Pechátaro Morales....”
Poco a poco, la lucha entre el clero secular y la orden franciscana se hizo tan grande que los frailes cedieron la fundación a los diocesanos, perdiéndose en gran parte el interés de estos por el mantenimiento del hospital, cuyo sostenimiento dependía de las aportaciones de los indígenas, que vivían en una gran pobreza.
La desaparición del gobierno indígena provocó el total abandono de esta obra pía, invadiéndose los anexos por los particulares durante el reparto agrario, al considerar sus terrenos aptos para la posesión entre los vecinos.
Nuevos tiempos modernos hicieron a un lado la parroquia y, al destruirse el hospital, reconstruyeron en el atrio mismo un templo nuevo, de mal gusto, que hoy es orgullo de los vecinos con ideas de un progreso mal entendido que desprecia sus valores culturales. Sin embargo, arrinconadas en la parte posterior, encontramos las ruinas del antiguo ábside de la capilla, invadida por maderos de desecho y convertida en muros de soporte de vigas y tablones a la manera de bodega y de vivienda popular. Al fondo, una barda de mampostería limitaba el predio, que, sin considerar, ha sido recortado con postes y malla o alambres de púas.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Tingambato > San Francisco Pichátaro (160900007)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Tingambato, Pichátaro
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
60291
Otra localización
Pichataro
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 1997





