Imagen principal
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Antecedentes históricos
Los franciscanos de Xiquilpan, en el siglo XVII, tenían como custodia al pueblo de San Pedro Ocumicho. Nos dice en 1579 el escribano Gonzalo Hernández, al describir el pueblo de Xiquilpan, mismo que tenía “... frayles de la orden del señor San Francisco, donde hay de ordinario un guardián con otro compañero. Deste dicho pueblo de Xiquilpan, de sus cuatro sujetos... uno se dice... Ocomicho, sujeto al dicho pueblo... dízese Ocomicho porque es ‘tierra de muchas tuzas’, es tierra por estar poblada en unos montes de tierra alta... los pueblos de Patamba, Ocomicho, Iopen, es visita de frailes franciscanos...”
Igual que casi todos los pueblos fundados en el siglo XVI, el templo de San Pedro contaba con un hospital anexo y su respectiva capilla dedicada a la Inmaculada Concepción, que fue construido siguiendo los lineamientos de fray Juan de San Miguel, evangelizador de la orden, y de don Vasco de Quiroga, el primer obispo de Michoacán. Es uno de los poquísimos hospitales que se conservan, gracias a que el gobierno indígena que lo tenía bajo su custodia no acató el Decreto Presidencial de don Félix Zuloaga, votado por el Congreso en 1858, mediante el cual quedaban intervenidos todos los hospitales edificados por el clero para lotificar los terrenos que ocupaban.
El hospital, que debe su fundación al siglo XVI, en el siglo siguiente dependía aún de los franciscanos, que habrán establecido la Doctrina y Guardianía en el pueblo de Patamban, que quedaba a menor distancia de Xiquilpan. La Crónica del Obispado nos dice lo siguiente: “...El pueblo y guardianía de Patamban es doctrina y partido de indios y adminístranle religiosos de San Francisco, y el cura que los administra tiene de salario cien pesos, cien fanegas de maíz, seis arrobas de vino, seis de aceite, que paga su Majestad en su Real Caja...” Agrega: “...los indios de esta guardianía son tarascos y se administran en su lengua materna...” Los pueblos que formaban la guardianía eran Patamban, San Pedro Ocumicho y San José [de Gracia]; los tres contaban con hospitales, de los cuales el de San Pedro “...coge treinta fanegas de trigo de temporal y otras tantas de maíz...”
Fue en el siglo XVII cuando el hospital adquirió su mayor auge; seguramente sufrió alguna modificación en su arquitectura, ya que en uno de sus paramentos puede verse una piedra esgrafiada con la siguiente leyenda:
La desaparición del gobierno indígena ordenada por el presidente Cárdenas no se dio en Ocumicho, ya que extraoficialmente la organización indígena continuó en sus funciones, lográndose así la supervivencia del iuritzio (capilla) y la huatápera (hospital), aunque el uso se modificó sustancialmente. No obstante, aún se reúnen en el sitio los vecinos para discutir los problemas que aquejan al común, además de realizarse en el lugar las funciones de evangelización y adoctrinamiento de los jóvenes. El conjunto actual se ubica al norte del templo principal; conserva aún su pórtico-campanario y la barda de adobe sobre mampostería que delimita el atrio. Dicho pórtico es cuadrado, formado por gruesas pilastras separadas por madrinas de madera; el cuerpo superior es de adobe aparente, con viguería de madera a dos aguas y recubrimiento de teja. El piso es empedrado y continúa con una extensa plancha de concreto que conduce a la capilla; esta se vestibula con una breve escalinata de piedras de cantera.
La fachada es plana, de proporción cuadrada, rematada con canes sobre una viga madrina que asoman bajo el alero de la techumbre inclinada a cuatro aguas. El paramento es liso, con acabado de aplanado a plomo y regla, pintado de blanco con un guardapolvo inclinado en color azul claro. La portada es de cantera; consiste en un arco de medio punto con extradós delimitado por molduras de listel. Cada dovela está decorada con un plato de Talavera, de los cuales faltan tres. Las basas y los capiteles de las pilastras que cargan el arco son toscanos y el fuste monolítico es también entablerado. Dos columnas estriadas, con capitel representado por un tablero cuadrado encima del cual está una venera, flanquean el arco, delimitando la portada y soportando una cornisa moldurada; una ventana ajimez, con tres platos como ornamento, ilumina lo que debió ser el coro, ya inexistente.
Exceptuando la fachada, el resto de los muros presentan la piedra colocada al canto, unida con mezcla de barro y recubierta con enjarre de lodo aparente por el exterior y pintada a la cal por el interior. Una sola ventana en uno de los muros laterales, así como la del coro, son los únicos elementos que proporcionan luz natural a la nave, cuya planta es rectangular con el ábside plano. El piso es de mosaico y sube dos escalones hacia el presbiterio, en donde se ubica un altar de franco diseño popular con tendencia neoclásica; toscas columnas que imitan capiteles corintios separan los cuerpos que albergan imágenes femeninas que suponemos se trata de Santa Marta (colocada en andas) y Santa María Magdalena. El nicho central es presidido por la Inmaculada Concepción, patrona del templo.
La techumbre, pese a haber sido modificada, conserva sus labrados canes de ascendencia mudéjar, dobles en la parte correspondiente al presbiterio y sencillos en el resto de la nave. Las tabicas son lisas y, sobre los canes, se despliega la viguería horizontal de holladero que soporta tablazón de pino; tanto el envigado como los canes y las tabicas están pintados a la cal en tono azul. La cubierta es de armadura de vigas en pares e hilera, soportadas por arrastres colocados sobre nudos que se extienden para cargar el alero; por el exterior se recubre con teja.
Carece de sacristía y se aísla del resto del conjunto arquitectónico, que se extiende formando una escuadra de habitaciones que se alinean frente al pórtico, soportado por columnas de cantera sobre basas de piedra y zapatas que cargan vigas en las que se apoyan las vigas que conforman el tejado a dos aguas. A un extremo del atrio se colocó la cruz, con los tres brazos superiores de una sola pieza sobre un poste de cantera, adheridas con cemento sobre una peana cúbica; la basa, también cúbica, con canteras talladas y recolocadas que seguramente pertenecieron a la original portada. Su técnica en relieve planimétrico, al bajorrelieve tipo sello, nos recuerda las obras primitivas de fray Juan de San Miguel en la Huatápera de Uruapan y el templo de San Lorenzo.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Charapan, Ocumicho
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Domicilio conocido
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
60241
Otra localización
Ocumicho
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 noviembre, 1997




















