Imagen principal
-
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_16 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_17 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_18 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_19 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_20 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_21 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_22 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_23 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_24 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_25 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_26 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_27 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_28 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_29 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_30 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_31 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_32 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_33 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_34 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_35 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_36 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_37 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_38 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_39 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_40 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_41 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_42 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_43 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_44 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_45 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_46 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_47 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_48 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_49 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_50 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_51 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_52 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_53 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_54 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_55 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_56 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_57 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_58 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_59 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_60 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664_61 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-02 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-03 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-04 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-05 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-06 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-07 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-08 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-09 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-10 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-11 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-12 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-13 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-14 -
MX-SC-DGSMPC-BI-15-001664-15
Antecedentes históricos
El primer templo de San Agustín en Acolman, Estado de México, fue construido en 1524 por el franciscano fray Andrés de Olmos y ampliado posteriormente por los agustinos, quienes se hicieron cargo de la evangelización de los nativos de Acolman, al tiempo que se entregaban a la construcción del inmueble, terminándolo en el año de 1560. Existe una inscripción en los capiteles del arco del ábside que señala: "Año de 1558 se hizo siendo prior Fray Antonio de los Rios. Mo Palomira Fissome".
Se tiene conocimiento de que en 1552 fue instituida en parroquia, para lo cual se tomó lo necesario del producto de los diezmos de los años 1523 y 1524 de la ciudad de México.
Existen, además, dos cartelas en la fachada principal que dicen: "Acabose esta obra año de 1560 reinando el Rey Don Felipe Nuestro Señor hijo del Emperador Carlos V" y "Y gobernando esta Nueva España su II Virrey Don Luis de Velasco con cuyo favor se edificó".
El templo se destaca por su portada de estilo plateresco, clásica del siglo XVI, sobre cuya ventana coral, en un singular frontón con ángeles en los extremos, se distingue labrado en piedra el escudo agustino, formado por un corazón atravesado por flechas o saetas, símbolo creado por los misioneros, quienes trataron así de expresar lo más significativo de sus valores espirituales.
Hacia el año de 1927, el inmueble se encontraba en grave peligro de desaparecer, ya que había sido abandonado desde 1877 a causa de una gran inundación que ocasionó que la cabecera municipal fuera transferida a la localidad de El Calvario. Afortunadamente, los frescos y los altares se salvaron, aun cuando no se visitaban por encontrarse anegados. Gracias a la crónica del profesor José Montes de Oca, publicada en 1929 con el título "San Agustín de Acolman; Estado de México", fueron tomadas las medidas necesarias para la conservación de este tesoro artístico.
Descripción:
Es primordial describir la portada plateresca del templo, cuyo acceso se realiza a través de un vano de dos arcos de medio punto, cuyas archivoltas están ornamentadas: la primera, con frutos de diferentes clases, y la segunda, más baja, con querubines alternados, aparentemente con soles y lunas. La portada es de dos cuerpos: el primero, de cinco calles separadas por cuatro columnas, en el que la primera y quinta calles contienen las cartelas mencionadas anteriormente; los intercolumnios, formados por las columnas, albergan las esculturas de los apóstoles Pedro y Pablo, sobre peanas formadas por querubines. Las columnas están estriadas en la parte superior, decoradas transversalmente con diversos motivos vegetales y con un listón en diagonal; en la parte baja, sobre la basa, se encuentran dos amorcillos que se presentan como atlantes. Bajo las impostas, en el espacio que forman los dos arcos, se observan dos figuras de frailes y, en las enjutas, la escena de "La Anunciación": el arcángel Gabriel aparece en la enjuta izquierda y, en la derecha, la Virgen María.
El friso está decorado con medallones y caballos, y sobre la cornisa se aprecia un probable agregado posterior, representando un pequeño retablo en el que el nicho del centro se encuentra ocupado por San Juan Bautista, flanqueado tenebrosamente por dos ángeles músicos.
A este retablo lo flanquean, a su vez y a eje de las columnas del cuerpo inferior, dos columnas en los extremos y dos a manera de atlantes.
Sobre este agregado se observa la ventana coral, excelente ejemplo del plateresco, cuyo coronamiento lo forma un frontón con la representación del escudo de la Orden agustina al centro; remata este frontón la mitra del obispo de Hipona. Del lado izquierdo de la ventana coral aparece el escudo del reino de Castilla y, del lado derecho, el símbolo o jeroglífico del pueblo de Acolman.
Concluye la fachada una espadaña de tipo primitivo con tres campanas; la del centro, de clásica forma española, alargada y esbelta, lleva sobre su cara exterior el jeroglífico del pueblo y la fecha de su fundición. También se observa en el imafronte la siguiente inscripción: "Sagita vera-Dine corneo-Charitas-Domon Dei Decetsotv-Do. P..592".
Descripción arquitectónica:
La orientación del monumento es de oriente a poniente, con vista hacia los cerros Tlahuilco y Las Lajas, y surge como una fortaleza por sus altos muros de 21 metros de altura, rematados con almenas.
El templo consta de una nave con tres capillas, sacristía, antesacristía (cubierta con bóveda de cañón) y habitaciones o locales de servicio doméstico. El interior de la nave es predominantemente de estilo renacentista; las columnas, de estilo dórico, con fustes lisos; las pilastras que sostienen los arcos en que descansan las bóvedas llevan fustes estriados y capiteles compuestos.
La cubierta del templo es de cañón corrido, un poco peraltado, y está dividida en seis tramos con cinco bóvedas de lunetos; el ábside tiene nervaduras con formas de arco ojival, las cuales descansan en cuatro capiteles con impostas.
En los muros de la nave abundan las cenefas realizadas con piedra volcánica, laja, cantera, tezontle y piedra china.
Los frescos que decoran los muros de la nave son lo más representativo del templo, ya que aparecen pintados en colores ocre y negro enormes figuras de frailes, obispos, papas y santos de la Orden agustina, sentados en amplios sillones monacales; se trata de impresionantes obras pictóricas de 3,00 x 2,50 metros cada una, al estilo italiano de la pintura del Renacimiento.
El retablo, de estilo barroco, que se localiza en el presbiterio, se ubicaba en la nave y está ocupado por pinturas de los siglos XVI y XVII, con escenas de la Pasión. Los retablos de la nave, construidos probablemente a finales del siglo XVII o principios del XVIII, no pertenecían a este templo.
El arco que sostiene el coro es de medio punto y su bóveda de arista con almohadillados. El arco ostenta una inscripción en la que se señala el 1 de abril de 1735 como fecha de reconstrucción del templo; sin embargo, la obra tuvo lugar en 1840.
Descripción del monasterio
El monasterio se encuentra formado por el claustro grande, la capilla doméstica, el claustro chico, la sala de profundis, despensa, el refectorio, la cocina, la portería, el portal de peregrinos y varios ámbitos en los que se ha construido o habilitado un museo de pintura y objetos arqueológicos y etnográficos, con trece celdas y varias galerías. Todo el caserón es de origen agustino, pero se ha llegado a suponer que el claustro chico se debe a los franciscanos.
El convento o monasterio posee dos patios rodeados de crujías que forman los dos claustros, ambos de dos niveles; los corredores de la planta baja están cubiertos con bóvedas y los de la planta alta, con madera.
En la planta baja, el claustro grande tiene cuatro arcadas que corresponden a seis del piso alto; en las esquinas, tanto en la planta alta como en la planta baja, las columnas aparecen agrupadas, llevan capiteles románicos y los arcos son de medio punto. En las enjutas de la planta baja se observan doce escudos con diferentes insignias.
Como se mencionó anteriormente, el convento, después de largo tiempo de permanecer abandonado, sufriendo las terribles inundaciones que destruyeron el atrio, gran parte de la nave y los claustros, fue rehabilitado a principios de la década de 1920.
Una de las últimas inundaciones, ocurrida en 1925, alcanzó un nivel cercano a los dos metros de altura, destruyendo gran parte de los aplanados de la planta baja de los claustros, en los que existían frescos con temas religiosos.
Orden religiosa (original)
clero secular
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
México, Acolman, Acolman Nezahualcoyotl
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Los Agustinos
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Acolman Centro
Código Postal
55870
Otra localización
Acolman de Nezahualcóyotl
Planta arquitectónica (original)
Conjunto Conventual
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 julio, 2002




























































