Imagen principal
-
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_01 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_02 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_03 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_04 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_05 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_06 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_07 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_08 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-003196_09
Antecedentes históricos
Los franciscanos que llegaron a Jiquilpan fundaron en 1539, en el sitio, un templo con su convento anexo, siendo la obra atribuida a fray Juan de San Miguel, quien, frente al inmueble religioso, trazó el nuevo poblado. Para el año de 1586, estaba terminado y dedicado al patrón de la orden, San Francisco de Asís. La crónica nos dice que “estaba acabado en su claustro, dormitorio e iglesia de pequeñas dimensiones y hecho de adobes; tenía una pequeña huerta en la que entraba un golpe de agua”.
La obra correspondía a las características robustas y sobrias propias de los franciscanos, de gruesos muros y bóveda de cañón corrido, angostándose en el presbiterio a manera de camarín.
En el plano de archivo que se conserva en el expediente de la Secretaría de Hacienda, está una leyenda que ubica la nave “al oriente de la plaza principal”. En el mismo se observa con claridad que la mitad del atrio había sido destinada a plaza con el nombre de “plazuela de Ávila”, mientras el resto aún estaba delimitado por una barda hoy ya inexistente, cediéndose al pueblo para espacio público todo el antiguo atrio, que hoy constituye la plaza principal de la ciudad.
La descripción de 1934 dice: “una sola nave de 9 m de luz y de 8,60 m de altura de arranque de las bóvedas y arcos”, lo que indica que aún no se había aumentado el actual crucero. En 1942, el inspector de Hacienda reporta: “es de mal gusto su construcción, no tiene cruceros ni cúpula y no corresponden sus dimensiones a la categoría de esta población, por lo que es necesario comenzar otro templo de una mayor capacidad”.
El actual conjunto, con una superficie de 2 600 m², según reporta el padre Rafael Barragán en 1984, consta de atrio, nave con su torre, coro y sacristía; en el lado sur se ubica el claustro, que hoy funge como casa parroquial y oficinas del cuadrante de la iglesia, con 10 anexos.
En los registros de CABIN (antes Bienes Inmuebles) se reporta que “…cuenta con documento que ampara la propiedad del inmueble…” y que “…se conocen todos sus límites…”. Se agrega un plano esquemático que ubica la nave con planta de cruz, el acceso hacia el poniente, frente al atrio que se limita por la calle Profesor Fajardo; al norte colinda con una propiedad particular que invade por ese lado el predio y calle 5 de Mayo; al sur, la casa cural y oficinas con la calle Abasolo.
Descripción.
El atrio, al perder su barda perimetral, ha quedado integrado al área pública, conservando, sin embargo, algunos árboles de fronda y buena alzada, entre los que predominan los fresnos y las araucarias. En obras recientes llevadas a cabo por el párroco, se pavimentó el piso y se construyeron arriates de cantera para proteger los árboles; se colocó, además, una escultura en honor de San Francisco, en donde el fraile está representado, además de una cruz atrial inspirada en las que se realizaron en el siglo XVI, en la que están representados los símbolos de la pasión, que a simple vista no es de mala factura.
La fachada del templo es plana, sigue los lineamientos de las obras del siglo XVI, pero con elementos del XIX. Está compuesta por un paramento plano en el que se ubican, siguiendo un eje central, el vano de acceso, la ventana del coro y el escudo de la orden, que suple la original hornacina que debió albergar al patrono del templo. Está delimitada en su parte superior por una cornisa moldurada que conforma un remate mixtilíneo y, en ambos extremos, por una falsa cenefa dentada que simula esquina de cantera en dentículos.
La portada ocupa la parte inferior y se centra en el paño de la fachada; consiste en un acceso de arco en medio punto, desplantado sobre impostas. El extradós se ornamenta con molduras de media caña formando un cordón que remata en una clave resaltada. Flanqueando el vano se encuentran dos pilastras planas, con defectuosa estereotomía, que desplantan de basas toscanas y que rematan en un capitel del mismo orden, sobre el cual está soportado el entablamento, cuyo friso se ornamenta con elementos similares a los utilizados por los órdenes clásicos, de monoglifos y metopas, sin que cumplan la función estructural de estos últimos.
La puerta es contemporánea y sigue un diseño con tendencias art nouveau, de poco interés, pero de regular factura.
Alrededor de la cornisa de la portada se encuentra el cordón franciscano, indicio de que debió existir un antiguo alfiz antes de la remodelación de la fachada. La ventana del coro, alineada sobre el mismo eje central, es rectangular, con marco de cantera moldurado y clave resaltada; contiene un vitral con los brazos cruzados de Jesús y San Francisco, escudo alusivo a la orden de los franciscanos.
En la parte central, como remate, albergada por el tímpano del frontón, está una piedra tallada en forma de escudo, relativo también a la iconografía de los descalzos y que suple a lo que debió ser una hornacina que debió contener al patrón del templo.
La torre, ubicada en la esquina norponiente de la nave, fue construida en 1875 y sustituye a la torre franciscana; está alineada al paramento de la fachada, desplanta de un cuerpo ciego de base cuadrada que alberga en su parte alta un reloj. Los dos cuerpos superiores son de piedra e indican claramente estar influenciados por el eclecticismo; el inferior, que funge como campanario, es de planta cuadrada, alto y esbelto, tiene un vano apuntado que desplanta sobre una imposta corrida en cada una de sus caras y su hechura es en cenefas que imitan los trabajos almohadillados de fines del siglo XIX y principios del XX. Remata con un entablamento de cornisa en saledizo, sobre la cual desplanta el cuerpo superior que alberga la campana principal. Este último achaflana sus esquinas y las ornamenta con cortas pilastras de fuste estriado, enmarcado por una gruesa basa y un capitel anástilo ornamentado por una guirnalda.
El cupulín superior de la torre es de media naranja; se apoya en un corto tambor circular que está horadado por óculos ovales y ornamentado en la parte de las pechinas con ánforas de perillón que sirven de remate a las pilastras del cuerpo que le precede. Al centro, una peana bulbiforme sirve de base a una cruz metálica.
La nave es de planta de cruz latina; los muros son de mampostería de tezontle, junteados con mezcla terciada de calhidra y cemento, pintados en tono mamey en el tramo de la fachada y la torre, mientras que en el ábside y los cruceros el material constructivo de piedra es aparente, exceptuando la portada lateral.
En el paramento sur, recubierto por un aplanado de cemento de mala calidad que presenta líneas blancas de junteo simulando sillarejos irregulares de cantera, se ubica un acceso delimitado por un arco de medio punto que desplanta de impostas, en el cual tanto las jambas como el extradós son entablerados; su puerta está ornamentada con chapetones metálicos, aunque es de reciente factura. En esta sección se conserva una almena apuntada que representa uno de los pocos vestigios de la arquitectura monástica propia del siglo XVI; a un costado, el contrafuerte con un arco botarel ya tapiado se diluye con la construcción a dos niveles que se anexó recientemente y que oculta todo el paramento sur de la nave, obstaculizando su lectura estructural.
La planta, de amplias dimensiones (casi 50 m por 11), fue inicialmente de una nave y, a mediados de los años cincuenta, fue transformada en cruz latina. Está delimitada con muros de mampostería de tezontle, junteados con mezcla de cal; muestra en el interior la decoración propia del eclecticismo y la influencia neoclásica del siglo pasado. El cuerpo principal se divide en tramos a través de pilastras de fuste corintio que se unen a un entablamento del mismo orden, que tiene el friso decorado con motivos vegetales y que rodea toda la nave, terminando en el muro absidal; fue colocada por el padre Arroyo. El acabado es en pintura vinílica, sobre la que destacan las molduras y ornamentos en oro de hoja.
Los altares son seis, hechos con tabique y yeso, siguiendo diseños neoclásicos; albergan piezas escultóricas de poco interés, siendo las más antiguas del siglo XIX. En los muros interpilastras se encuentran pinturas referentes a la vida de Cristo. El altar principal era de madera estofada, posiblemente de estilo churrigueresco; fue sustituido por uno de cantera en tiempos del cura don Juan Nepomuceno Espinosa, que dejó la parroquia en 1850.
La techumbre es de bóvedas de arista con lunetos y, en el crucero, se ubica una cúpula que desplanta sobre pechinas en las que están representados los evangelistas; se ilumina adecuadamente a través de las ventanas del tambor. Su diseño está inspirado en las obras de la arquitectura del neoclásico y que fueron puestas de moda por la Real Academia de San Carlos en la región del Bajío, o sea, de tambor circular que, a manera de octágono, se enmarca con vanos rectangulares flanqueados por columnas pares toscanas que soportan un entablamento del mismo orden, sobre el que surge la cúpula de gajos en media esfera. Se ornamenta con ánforas de perillón que rematan el eje de las columnas pares y que sirven de arranque a los gajos de piedra con forma de media caña, que se rolean al pie de la linternilla circular que se ubica en la parte central y que culmina en un casquete de media esfera que sustenta una cruz y cuyas columnillas dividen los vanos de medio punto que se encuentran protegidos por herrería de ángulo y vidrio corriente.
El anexo, hoy usado como curato, inicialmente albergó al convento franciscano; fue reconstruido con ínfulas neoclásicas, perdiendo totalmente la esencia de sus orígenes virreinales. El convento primitivo fue de adobes, después de arquerías de cantera, y en tiempos del párroco Luis García fue demolido para reconstruirse casi en su totalidad, dejándose intacto el pasillo que da al crucero derecho de la iglesia.
Su fachada se divide en cuatro calles, con el acceso en la tercera a partir de la nave; los vanos son todos de medio punto, con impostas y extradós moldurado, cuyas jambas se prolongan para formar frontones curvos, en tanto que la calle que constituye el acceso remata en un frontón triangular.
El interior del claustro se desplaza alrededor de un patio que, dadas las múltiples alteraciones, ha perdido sus características virreinales, conservándose de estas únicamente las columnas toscanas de la planta baja, aunque las basas originales fueron sustituidas por otras nuevas; sobre los capiteles se apoya una arcada cuyos arcos son de tres puntos, que tienen el extradós moldurado y simulan ser escarzanos. El entablamento se ornamenta con molduras y modillones de ascendencia neoclásica, con diseño de acantos.
El nivel superior denota ser reciente; sus columnas copian a las del cuerpo bajo, pero son de menor tamaño y los arcos son más tendidos.
Se conserva el acceso de medio punto hacia las crujías, que fueron modernizadas y adaptadas a un nuevo uso. Los muros están aplanados con mezcla terciada y, en su tercio inferior, son aparentes, observándose en ellos un desagradable junteo calizo; los pisos son de materiales industriales, así como la losa del techo, que descansa sobre una viguería que, a su vez, se apoya en modillones cuadrados que emergen del muro.
Pese a su aspecto remozado y nuevo, el espacio correspondiente al patio del claustro no puede ocultar su ascendencia colonial ni su esencia proveniente de la época de la evangelización.
El párroco Rafael Barragán Orozco entregó un inventario de bienes muebles que transcribo:
Última Cena óleo sobre tela 200 x 200
Ascensión óleo sobre tela 250 x 160
Asunción óleo sobre tela 250 x 160
Escena Nazaret óleo sobre tela 325 x 250
Adoración de los pastores óleo sobre tela 325 x 250
Virgen de Guadalupe óleo sobre tela 150 x 080
Descendimiento óleo sobre tela 200 x 125, mal restaurado, con picaduras
San Ignacio de Loyola óleo sobre tela 100 x 040, un poco agrietado
San Francisco Javier óleo sobre tela 100 x 040, un poco agrietado
San Vicente de Paúl óleo sobre tela 090 x 070, un pequeño agujero
Inmaculada Concepción óleo sobre tela 050 x 160, marco en muy mal estado
Nuestra Señora del Crucifijo óleo sobre tela 100 x 080
San Francisco escultura, presbiterio, pasta
Inmaculada Concepción escultura, presbiterio, pasta
San José con el Niño escultura, presbiterio, pasta
Descendimiento de Jesús escultura, crucero norte, pasta
María y tres ángeles escultura, crucero norte, pasta
Sagrado Corazón escultura, crucero sur, pasta
María Auxiliadora escultura, crucero sur, pasta
San Juan Bosco escultura, crucero sur, pasta
Nuestra Señora de Fátima escultura, nave, muro sur, pasta
San Miguel escultura, nave, muro sur, pasta
San Isidro escultura, nave, muro sur, pasta
Crucifijo Señor del Socorro escultura, nave, muro norte, pasta
San Juan escultura, nave, pasta
Dolorosa escultura, nave, pasta
San Joaquín escultura, nave, pasta
Santa Ana escultura, nave, pasta
Crucifijo escultura, bautisterio, pasta, agrietado y pelado
Crucifijo escultura, presbiterio, pasta
Crucifijo escultura, sacristía, pasta
San Judas Tadeo escultura, sacristía, pasta
Órgano de fuelle en el coro, en buen estado.
Campanas:
1952 125 x 130 torre en buen estado
1945 085 x 105 torre rota
1922 070 x 080 torre en buen estado
1945 080 x 090 torre en buen estado
Existe archivo parroquial con más de 200 volúmenes.
Los más antiguos, referentes a cofradías, de 1636.
Rafael Barragán Orozco
05-09-1984
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Michoacán de Ocampo > Jiquilpan > Jiquilpan de Juárez (160450001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán de Ocampo, Jiquilpan, Jiquilpan
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Plaza Principal
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
N/A
Otra localización
Jiquilpan
GeoCoordinate
Planta arquitectónica (original)
Cruz Latina
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 octubre, 2001








