Imagen principal
-
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_15 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_16 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_17 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_18 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_19 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_20 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_21 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_22 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_23 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_24 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_25 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_26 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_27 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_28 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784_29 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-02 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-03 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-04 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-05 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-06 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-07 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-08 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-09 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-10 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-11 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-12 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-13 -
MX-SC-DGSMPC-BI-16-000784-14
Antecedentes históricos
El padre Basalenque, agustino, nos dice que “... el sitio de Chucándiro es agradable, que luego le baña el sol y tiene a la vista la laguna de Cuitzeo. Es temple de mucha salud, que sus baños son los mejores de toda Nueva España, los campos dan muchos trigos y es a propósito para todas frutas”.
Este pueblo no fue de mucha gente, aunque bastante, y muchas visitas, y su doctrina, por el año de 1576, la tenía a su cargo el beneficiado Mateo de Castro, el cual, con desengaño del mundo, la dejó y tomó el hábito de nuestro padre San Francisco, y luego que profesó, nos dio la doctrina el señor obispo don fray Joan de Medina Rincón. La doctrina era de poca gente y, en tiempo de las congregaciones, en el año de 1602, se menoscabó totalmente, de modo que hoy apenas hay gente; y en este tiempo, el padre fray Felipe de Vergara comenzó a edificar un convento e iglesia de cal y canto en el año de 1642, y hoy (1673) lleva la obra muy adelante, que, cuando no sirva para los naturales del pueblo, que ya son pocos, servirá para los laboríos de aquellas haciendas, de las cuales la una pertenece al mismo convento”. La fama de sus aguas termales y la riqueza del lugar propició que continuara el convento en funciones. El Obispado de Michoacán, en el siglo XVII, nos dice: “... Los indios de esta administración son todos tarascos. El pueblo y priorato de Chucándiro es partido de indios y lo administran religiosos de San Agustín. El cura que los administra (tiene de salario cien pesos en vino, y a este que paga su Majestad en su Real Caja) tiene veinte indios...”.
Don Manuel Rivera Cambas nos habla del convento: “... Fue república de indios y residencia del teniente de alcalde mayor. La parroquia actual, dedicada a San Nicolás Tolentino, es amplia y cómoda, construida por fray Felipe Vergara en 1642, a quien debe el pueblo, además, el hospital y que hubiera mejorado la hacienda que lleva el mismo nombre de Chucándiro...”.
El edificio que hoy vemos, sin ser un gran convento, es sólido y no niega sus orígenes agustinos; consta de atrio, templo con su torre y convento.
El atrio no está completo; se delimitó en el siglo XIX, perdiendo gran parte del terreno por invasiones de los vecinos al lado norte y la apertura de plaza y calles al sur y poniente. En estos últimos sitios muestra portadas neoclásicas con sus rejas que sirven de acceso. El perímetro está bardeado con mampostería aplanada y caballete en la cumbrera; por el interior, los aplanados están desprendidos y, por el exterior, en buenas condiciones, pintados en color amarillo con rodapié almagre.
Andadores enlosados con adocreto convergen hacia el centro, donde se levanta la cruz atrial de poste piramidal y brazos foliados, con la corona de espinas en el crucero, sobre peana escalonada y basamento piramidal que muestra un escudo en la parte superior. Las áreas verdes están llenas de espléndida vegetación.
La fachada es de un solo paramento, con portada de cantera compuesta por dos cuerpos. El primero se conforma de acceso con arco de medio punto sobre basas planas, con dovelas mostrando tableros tallados en el extradós de símbolos litúrgicos y el corazón agustino en la clave.
Se flanquea de pilastras sobre altas basas molduradas y capitel anástilo, cuyo fuste, rebajado en la parte central con media caña, se decora bajo el capitel con círculos y cuadros realzados. Soporta el entablamento sobriamente moldurado, que se corta con una venera que forma parte de la misma talla de la clave.
Sobre la cornisa del entablamento se encuentra la ventana del coro, a cuyas espaldas se ve remetido el paramento; está flanqueada por dos almenas circulares planas. Es rectangular, apoyada en un repisón moldurado; el dintel es monolítico, con un escudo al centro que seguramente fue eliminado ex profeso; las jambas se ornamentan con molduras geométricas manieristas y basa e imposta molduradas. Sobre la cornisa se observan dos almenas que simulan flamas. A los lados de las jambas vemos otras dos almenas en pináculo, con fuste ahuecado y terminado en venera, que desplantan del entablamento.
Este último remata con un frontón apoyado sobre un pretil de cantera moldurado, que indica claramente no pertenecer al diseño original. Los paños laterales de la fachada muestran tallas abalaustradas que delimitan el paramento en pañería, que se complementa con aplanado de mezcla de cal.
La torre se ubica al lado norte, de frente al atrio; se encuentra el acceso, consistente en una puerta de marco de cantera. El amplio basamento se corta por el pretil que remata la fachada, sobre el que desplantan el único cuerpo de la torre, de planta cuadrada, con vano de medio punto en cada uno de sus paramentos y techo plano.
La iglesia es de una sola nave, con ábside poligonal. Sobre los muros de cal y canto, aplanados al interior, desplantan la bóveda de cañón corrido, que se corta a la altura de los dos retablos neoclásicos que están dedicados: uno a la Virgen de Guadalupe y otro al Sagrado Corazón de Jesús. En ese punto, la bóveda sufre un escalonamiento y se achaparra en los riñones, continuándose hasta el arco triunfal, que, haciendo pareja con el arco del presbiterio, desplantado sobre impostas, soportan el anillo sobre el que se apoya la media esfera de la cúpula. En las pechinas están pintados los evangelistas al falso fresco.
El piso es de loseta de barro y sube hacia el presbiterio, que se remete en el ábside poligonal y se cubre con bóveda de media naranja, dividida en gajos con nervaduras aparentes. El altar es neoclásico, formado por dos entablamentos apoyados sobre columnas compuestas, en medio de las cuales se insertan nichos vacíos que flanquean un ciprés de cúpula apuntada, sobre el que se ubica la imagen de San Agustín.
A los pies de la nave se encuentra el coro, desplantado en arco de trazo rebajado sobre pilastras de capitel moldurado. En el muro sur está el acceso al claustro, enmarcado por jambas y dintel de cantera. En el sotocoro está el acceso al bautisterio, en el cual está la pila bautismal de una sola pieza. Un altar, también de cantera, sirve de respaldo al Señor del Calvario, proveniente de la capilla del hospital; junto a él se encuentra el Santo Entierro, que también perteneció a dicha capilla.
El acceso del presbiterio hacia el claustro comunica a lo que fue la sacristía y el refectorio, hoy con la techumbre modificada por una losa de concreto y muros intermedios de dintel semihexagonal. El piso de mosaico de pasta es de muy mala calidad; el recinto se usa como salón de reuniones, al que se le abrieron ventanas rectangulares de feo aspecto.
El claustro fue originalmente de un solo nivel, salvo en la crujía poniente. El ingreso es a través de un pequeño recinto de bóveda de arista, en el que se encuentra una espléndida escalera de rampa y pasamanos en cantera tallada, que seguramente sirvió para ingresar a los locales que se encontraban sobre un arco tapiado, que parece ser la antigua portería. El patio claustral, enlosado, cuenta con su pozo al centro, siguiendo el contenido litúrgico de los rezos agustinos. Las crujías rodean el patio cuadrado, con arcadas de medio punto de amplias dovelas apoyadas sobre toscas columnas achaparradas, a las cuales les cubrieron las basas con el enlosado; alineadas sobre el mismo eje, vemos grandes veneras y, de remate, un friso liso intermoldurado.
A mediados de este siglo se aumentó una segunda planta de arcadas de piedra en medio punto sobre columnas cilíndricas y capitel moldurado.
El techo es de vigas con deficiente escuadría y losa que desagua con gárgolas de tubo.
Actualmente se usa como casa parroquial.
Orden religiosa (original)
Agustina
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Chucandero, Chucandero
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Plaza Principal
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
58860
Otra localización
Chucándiro
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 febrero, 1996




























